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30 INTERNACIONAL Revolución en el mundo árabe LUNES, 7 DE FEBRERO DE 2011 abc. es internacional ABC ALBERTO SOTILLO Retirada de Mubarak Después de treinta años como dictador, no se va a convertir a la democracia en dos días. El dictador es siempre dictador Por eso este momento es muy delicado, Mubarak es como un tigre herido y ya vimos de lo que son capaces sus sicarios. ¿Qué siente cuando llega a la plaza de Tahrir cada día? -Allí está lo mejor de Egipto. Después de muchos años escribiendo la palabra pueblo comprendo por fin su significado real. Tahrir representa a la sociedad real, es una especie de comuna de París donde se mezclan pobres y ricos, musulmanes y cristianos... Para explicarlo de otra forma, estos catorce días son como una historia de amor y la gente está dando todo lo mejor que tiene para que salga adelante. ¿Cree las promesas de Mubarak sobre su retirada en nueve meses? -Después de treinta años actuando como un dictador, no se va a convertir a la democracia en dos días. El dictador es siempre dictador. ¿Piensa que terminará como Ben Alí? -Nosotros exigimos su dimisión, no su salida de Egipto. Esa es una decisión personal. Creo que merece una retirada digna porque no olvidamos su papel decisivo en la historia del país, sobre todo en la guerra con Israel. Puede pactar ciertas garantías de protección para él y su familia, y jubilarse de una vez, pero que no espere que toda la cúpula del régimen quede blindada tras su salida. De todas formas, aquí se repite también la historia de Túnez... ¿A qué se refiere? -Cada vez que cae un dictador se repiten algunas fases. Primero niegan de forma rotunda la existencia de una revolución en su contra. Segundo, hablan de conspiraciones y acusan a elementos malignos de manipular a la gente. Tercero, se comprometen a respetar unos compromisos distintos a los que pide la propia revolución y quieren salvar su cabeza a costa de la de sus leales. Por último, prometen cumplir las demandas en el futuro, pero optan por la huida del país. Mubarak aún está en el punto tres. -De momento se aferra a su sillón presidencial. ¿Hasta cuándo están dispuestos a seguir en Tahrir? -En cuanto renuncie al poder se acabará la protesta. El pueblo se sentirá vencedor y empezaremos una nueva vida. Un amigo de los países del Este me dijo que esta oleada de revoluciones en los países árabes le recuerda a la caída del telón de acero y que es sólo cuestión de tiempo la caída de los tiranos. Pedimos respeto a los derechos humanos, elecciones libres y la independencia de la Justicia, pasos esenciales para encaminarnos hacia una democracia real. LECCIONES IRANÍES L a revolución iraní no ocurrió de la noche a la mañana. Fueron casi dos años- -de 1978 a 1979- -en los que el Sha acababa a tiros con las periódicas manifestaciones que le pedían que abandonara el poder. Durante todo ese tiempo ni Europa ni Estados Unidos se arrojaron a los brazos de Jomeini. Entre otros motivos porque ni Jomeini ni los suyos abanderaban la revuelta. Los que se manifestaban no pedían una teocracia, sino el fin de un régimen corrupto y torturador. Pero el entonces presidente norteamericano, Jimmy Carter, hizo oídos sordos a la revuelta y sostuvo al Sha Reza Palevi hasta el penúltimo día. El Sha era un síseñor y mantenía los precios del petróleo a la baja. Pero, a la postre, la broma nos salió bastante cara. A quienes hoy buscan paralelismos entre la revolución egipcia y la iraní y vaticinan la aparición de un FaraónJomeini de la revuelta de la plaza Tahrir, convendría recordarles que el régimen de los ayatolás vino como consecuencia de la falta de apoyo a la oposición democrática en Irán. Ya desde los tiempos en los que- -allá por los años cincuenta- -EE. UU. y el Reino Unido expulsaron al nacionalista- -y demócrata- -Mossadeq porque había nacionalizado el petróleo. Aquellas dos potencias consideraron entonces que la Policía Secreta del Savak y el Sha- Síseñor eran instrumentos providenciales para la modernización y occidentalización del país. Con los resultados a la vista. La actual revolución árabe no tiene nada que ver con el islamismo. Es una revuelta de jóvenes humillados que buscan recuperar el orgullo perdido de los árabes. Pero si fracasa. Si degenera en caos o vacío de poder. Si una nueva generación de sátrapas más o menos uniformados sustituye a a la anterior. Que no nos quepa duda, el islamismo se extenderá desde Marruecos a Afganistán. El escritor Alaa al- Aswany, durante la entrevista en El Cairo La revolución saca lo mejor que uno lleva dentro Alaa al- Aswany Escritor BEl autor del bestseller El edificio Yacobian describe a Mubarak como tigre herido y alerta: Ya vimos de lo que son capaces sus sicarios pocos metros el sillón con todas las herramientas de dentista espera mudo la llegada de unos clientes inexistentes, ya que en estos día a nadie le duele la boca, hay cosas mucho más importantes en juego ¿Termina de creerse que esta revolución no es un simple argumento de ficción para una de sus novelas? -Es como un sueño. El que no parece creer lo que ocurre es el presidente. Lleva tanto tiempo rodeado de gente que sólo le dice lo que quiere escuchar que ha perdido todo el contacto con la realidad. Piensa realmente que es útil para el país, se siente un héroe al que su pueblo le está traicionando. ENTREVISTA TEXTO Y FOTO: MIKEL AYESTARÁN ENVIADO ESPECIAL A EL CAIRO Cuarto piso. El ascensor se detiene y una placa de mármol anuncia la consulta del doctor Al Aswany (El Cairo, 1957) Dentista de día, novelista de noche, el autor del bestseller mundial El edificio Yacobian vive unas jornadas frenéticas, a caballo entre su consulta del barrio de Garden City y la plaza de Tahrir, epicentro de las protestas. La revolución saca lo mejor que uno lleva dentro asegura sin dejar de fumar. Habla, fuma y bebe café sobre la misma mesa de mármol verde en la que escribe sus novelas. A