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20 ESPAÑA LUNES, 7 DE FEBRERO DE 2011 abc. es españa ABC Mercedes Gallizo, responsable de Instituciones Penitenciarias, y Pérez Rubalcaba SAN BERNARDO Prisiones gastó 171 millones en un Deterioro y caducidad medicamento que en abril será genérico BLa patente del producto antipsicótico suministrado para los reclusos vence este año M. CALLEJA MADRID ciento de los presos, lo que significa que podría haber unos 8.400 reclusos con enfermedades que pueden ser tratadas con el medicamento de Zyprexa. Una sencilla división permite saber que habría unas 5.000 dosis por recluso enfermo. O dicho de otra manera, un tratamiento suficiente para atender a los presos que requieran ese medicamento durante más de 13 años, suponiendo que reciban una dosis de 10 miligramos al día. En mayo de 2010, Lilly comercializó una nueva presentación de Olanzapina bucodispersable para el tratamiento de la esquizofrenia y el trastorno bipolar de 15 miligramos por comprimido. En los contratos con la Administración se especifica que el suministro se hará en distintas presentaciones. Desde hace algunos años, varias compañías han solicitado la autorización de genéricos de Zyprexa, para entrar en un mercado donde hay una demanda destacable. Diferentes sentencias judiciales han confirmado, sin embargo, la vigencia de la patente hasta abril de 2011. En noviembre de 2006, un juez de Barcelona desestimaba las pretensiones de los fabricantes de los genéricos, y subrayaba que la reivindicación de producto incluida en la patente era plenamente válida y eficaz. La Olanzapina es un medicamento que pertenece al grupo de los antipsicóticos, indicado para el tratamiento de la esquizofrenia y los trastornos bipolares. Las formulaciones de la Olanzapina se fabrican y distribuyen por la compañía farmacéutica Eli Lilly, cuya patente de producto expira en abril de 2011. Pues bien, justo antes de que venza esa patente, esta sociedad ha hecho su agosto con un negocio redondo: tres contratos consecutivos con la Administración General del Estado en poco más de un año por un montante total de 171 millones de euros. Una cifra muy poco austera en tiempos de crisis y de cinturones apretados, sobre todo cuando los fabricantes de genéricos están ya dispuestos en la parrilla de salida para lanzarse a comercializar el producto en pocos meses. En concreto, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha adjudicado en apenas 15 meses tres contratos por procedimiento negociado sin publicidad con la empresa Lilly S. A. para el suministro de envases de Olanzapina (comercializada como Zyprexa) destinado a la población reclusa. La posología descrita sobre el medicamento recomienda tratamientos de 10 miligramos. Si se toma como referencia el precio de los envases de 56 unidades (también hay de 28, 35, 70 e incluso sólo de siete) que se venden a 227,74 euros, se calcula un precio de 4,06 euros por dosis. Según esas cifras, los suministros contratados ascenderían a 42.259.829 dosis. Los contratos son de fecha: junio de 2009 (3.342.476 euros, sin impuestos) julio de 2010 (164.745.096 euros, con impuestos) y septiembre de 2010 (3.486.336 euros, con impuestos) Los contratos, en un año B El primero de los tres contratos analizados tiene como fecha junio de 2009. Se cerró por un importe de 3.343.476 euros sin impuestos, para el suministro de envases de Zyprexa para las cárceles. 3,34 Población reclusa B La población media entre junio de 2009, en que se adjudica el primer contrato, y septiembre de 2010, en que se adjudica el último, no supera los 65.600 reclusos para los centros dependientes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, a los que van dirigidos los contratos. Los centros dependientes de la Generalitat de Cataluña adquieren sus propios medicamentos al estar transferida la competencia en materia de gestión penitenciaria a esta Comunidad Autónoma. La población reclusa en España con trastornos psicóticos llega al 9,4 por ciento, mientras que los que tienen trastornos de personalidad suponen el 3,4 por ciento, según diversos estudios. En total suman el 12,8 por 164,74 3,48 En julio de 2010 se firmó el segundo de los contratos, por un importe que se disparó hasta los 164.745.096 euros impuestos incluidos. El procedimiento fue negociado sin publicidad. B Apenas dos meses después del segundo contrato, llega el tercero. El 22 de septiembre de 2010 se sella el acuerdo por un importe de 3.486.336 impuestos incluidos. Con estos datos surgen las dudas en torno a los tres contratos firmados en menos de un año, sobre todo porque a partir de abril de este año la Olanzapina podrá comercializarse como genérico a un precio más bajo. El interés mostrado por las empresas de genéricos desde hace varios años hace pensar que lo tendrán todo preparado para lanzarse al mercado en cuanto caduque la patente. Además, es previsible que en los próximos 13 años aparezca algún otro medicamento más eficaz frente a los trastornos contra los que lucha este medicamento, que podría quedar inservible. Todo ello sin olvidar que en ese tiempo pueden surgir problemas de deterioro del producto o de pérdida de eficacia y caducidad. El primer contrato de Instituciones Penitenciarias, de junio de 2009 (3.343.476 euros) podría haber sido suficiente para atender las necesidades de la población reclusa durante un año. De hecho, el siguiente contrato no se pone en marcha hasta junio de 2010 (164.745.096 euros) Llama la atención que el importe de este segundo contrato multiplica por 39 el del primero, sin que se haya producido un incremento significativo de la población reclusa. Pero sólo dos meses después, en septiembre de 2010, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias cierra otro contrato para el suministro de envases de Olanzapina en distintas presentaciones para los centros penitenciarios, por un importe de 3,48 millones de euros, impuestos incluidos, mediante un procedimiento negociado sin publicidad.