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54 CULTURA SÁBADO, 11 DE DICIEMBRE DE 2010 abc. es cultura ABC Más aclamado y mejor acompañado, todos sintieron como propio a Vargas Llosa el día que recibía el Nobel NOBEL Una estrella del rock de la lengua FERNANDO IWASAKI ENVIADO ESPECIAL A ESTOCOLMO C uando el escritor y académico sueco Per Watsberg se dirigió a Mario Vargas Llosa enespañol yno eninglés, todos cuantos seguíamos la ceremonia tuvimos la certeza de que en la obra y persona del Nobel peruano se reconocía la grandeza y universalidad de la lengua española y la literatura en español, pues para cifrar el mundo literario del premiado Per Watsberg tuvo que convocar a Tolstoi, Flaubert, Faulkner, Camus, Balzac y Sartre, entre otros clásicos que se disuelven en el torrente de la obra del nuevo clásico de la lengua española. La víspera de la entrega del Nobel de Literatura estuvo marcada por dos actos singulares. A saber, la recepción de la Fundación Nobel en el Nordic Museum y la cena que el gobierno peruano celebró en el Dance Museum, dos eventos donde hispanohablantes de todas las nacionalidades nos unimos una vez más para festejar el premio de Vargas Llosa. Así, en la recepción de la Fundación Nobel la delegación oficial peruana compartió su protagonismo con la Ministra de Cultura de España, la Directora del Instituto Cervantes y el cuerpo diplomático español y del resto de países latinoamericanos que se acercaron al Nordic Museum. El Dance Museum está a unos cientos de metros del Nordic Museum, mas como era imposible atravesar el temporal de nieve con tacones o trajeados de etiqueta, los coches y autobuses de la organización hicieron varios viajes que aumentaron las esperas a la intemperie. Y Mario Vargas Llosa ya no sólo estaba afónico, sino con los primeros síntomas de fiebre. La delegación oficial peruana estaba presidida por el pintor Fernando de Szyszlo, amigo entrañable del Premio Nobel y Embajador en Misión Especial nombrado para la ocasión por el gobierno de Alan García, quien pronunció unas breves y conmovedoras palabras que fueron respondidas con el mismo cariño por Vargas Llosa: Fernando es uno de los amigos que más quiero y admiro, y tal vez la única persona con la que no he discrepado jamás Todos aplaudíamos, muchos llorábamos y nadie quería recordar episodios negativos del pasado, abolidos para siempre por la felicidad del Nobel. Así, en la cena coincidieron familiares y amigos de la infancia, editores y estudiosos de la obra de Vargas Llosa, compañeros del Movimiento Libertad y todos los que de forma voluntaria y desinteresada decidimos acercarnos hasta Estocolmo para arropar a Mario. Si en su maravilloso discurso Vargas Llosa confesó cuánto echaba en falta a su madre, contemplando la felicidad de los asistentes me acordé de Cartucho Miró Quesada y Pipo Thorndike, de Luis García Berlanga y Guillermo Cabrera Infante, entre otros amigos ausentes a quienes les habría encantado disfrutar de la fies- Mario Vargas Llosa, ayer en Estocolmo Fiebre y repentina marcha Los grupies del escritor La aparición de cada miembro de la familia Vargas Llosa era recibida entre gritos, piropos, hurras y felicitaciones ta del Nobel. Por eso Fernando de Szyszlo, Carmen Balcells, José Miguel Oviedo y todos los comensales del Dance Museum nos congratulábamos por haber podido estar ahí y vivir aquella fiesta junto a Mario, quien tuvo que retirase más temprano por culpa de la fiebre. El día de la entrega del Premio Nobel amaneció soleado, aunque la luz solar se extinguió antes de la una del mediodía. Para entonces el Grand Hotel era un revuelo de periodistas, fotógrafos, sastres, modistas y peluqueras. Algunos editores recién llegados en la víspera habían perdido sus equipajes y se vieron en la urgencia de alquilar los trajes del protocolo. Ni las fotos familiares ni ver a los niños tan guapos aportó algún instante de calma, pues cuando nos enteramos que Carmen Balcells había tenido que regresar a Barcelona por razones familiares se nos encogió el corazón. Si alguien merecía estar junto a los Vargas Llosa en primera fila, esa era Carmen Balcells. Para uno que ha visto ensayar y probar sonido a tantos artistas flamencos, nunca me habría imaginado que los Premios Nobel serían todavía más ajenos ante el estreno que se les avecinaba en el Stockholm Concert Hall. No hay como ser Nobel de Química o de Vuelta al ruedo en Estocolmo En medio de los prolegómenos de la ceremonia de entrega de los Nobel, Mario Vargas Llosa se dio tiempo para recibir a Rolf von Essen El Niño de la Caseta presidente de la peña taurina Los Suecos quien le hizo entrega de un trofeo conmemorativo. No fue el único lance taurino protagonizado por el escritor peruano en Estocolmo, quien de camino al Stockholm Concert Hall brindó el Nobel al respetable con la mítica montera de Curro Romero, ofrecida generosamente por el Faraón de Camas para la ocasión. ¿Hay corridas de toros en el Perú? quiso saber un corresponsal extranjero. ¿No hay peñas taurinas en Estocolmo? le contestamos. F. IWASAKI