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MIÉRCOLES 1.12.2010 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. DiarioABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 34.676 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Att. al cliente 902 334 555. Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,30. Bélgica: 2,20 Francia: 2,30 Irlanda: 2,30 Italia: 2,00 Holanda: 2,20 Portugal Cont. 1,50 Reino Unido: 1,40 LE. Marruecos: 18 Dh. Esta noche, Las reglas del juego meten a James van der Beek y Jessica Biel en peligrosos enredos. A las 21.15 horas, ciclo En tono de comedia Antón Lamazares Siempre estoy en lucha para hacer poesía con la materia PINTOR. EXPONE DOMUS OMNIA EN MADRID BLANCA TORQUEMADA ANTONIO ASTORGA VIRGINIA RÓDENAS JAIME GARCÍA Brotes (o raíces) verdes. Lamazares (Lalín, 1954) demuestra estos días en la galería Álvaro Alcázar de Madrid con la serie Domus Omnia que su obra atraviesa una etapa luminosa y desnuda, de regreso poético a la aldea, a la esencia. En plena madurez creativa, ha recibido recientemente la Medalla Castelao de la Junta de Galicia y la insignia de Oro de la Universidad de Santiago de Compostela, concedida por primera vez a un artista en los seis siglos de historia de esa distinción por una trayectoria que trasciende la contingencia y está llamada a permanecer. B Las crisis, como las tormentas, se llevan por delante mucho malo y mucho bueno. No es cierto que quien tiene talento siempre acabe triunfando B No sé por qué incomoda a algunos la bandera de España en Colón. Tendría que ser aún mayor, y junto a ella deberían estar las autonómicas S uele usted decir que de la pintura no se habla; se pinta -Porque el que la pinta la pinta, y aquel a quien le gusta la mira con respeto. Pero hablar... -Su obra nace directamente de las emociones. ¿Para despertarlas en otros? -Claro. La pintura se hace para los contempladores, es contemplación. Un cuadro no tiene por qué contar cosas, un cuadro tiene que ser carne. Carne de sentimientos, carne visual... -Luego obedece a impulsos primigenios. -Yo soy pintor a todas las horas del día. Cuando en la vida cotidiana estoy mirando cualquier objeto o charlando con una persona, como ahora con usted, ya estoy pensando en un paisaje. Todo, absolutamente todo, es pintura para mí. -Nueva York supuso un antes y un después en su trabajo. -Yo llegué a Nueva York en 1987 con una beca Fullbright, y la ciudad me marcó porque vi que me daba todo lo que me había dado mi aldea, pero mejor. El minimalismo que se estaba haciendo por allí me ayudó a recordar mi infancia, a querer más a mi tierra y mis costumbres. Yo nunca he sido figurativo porque siempre he querido hacer poesía con la pintura, y tengo claro que cuanto más me escapo de eso que llamamos figuración más me acerco a lo que yo quiero hacer, poesía con la materia. Pero, claro, esto es un proceso largo, no se hace en un momento. Es una lucha continua. ¿Por qué vive en Berlín? -Me gusta. Ahora tengo también casa y taller aquí en Madrid. Por lo que sea, no trabajo bien en Galicia. Tengo que estar fuera. Y sin embargo, cuando no estoy allí me siento más gallego. -La galleguidad es una impronta que se detecta rápidamente. Más que la condición de catalán o vasco, aunque ellos sean más militantes. -Usted puede ver eso de otra manera de como lo observo yo. Por supuesto que el gallego es una persona apegada a su tierra de una manera fuerte y primitiva. Pero yo creo que los catalanes y los vascos también. Yo lo que sí he notado es que cuando estoy en mi tierra me relaciono peor con los gallegos, y cuando no estoy allí me relaciono bien. -Su obra está en museos importantes y le han montado retrospectivas en Nueva York. ¿Es lo mismo exponer en esa metrópoli que en Lalín? -Lo importante de las exposiciones es mostrar nuestro trabajo a los demás. El pintor espera como el poeta espera, porque cuando uno trabaja con el alma quiere que su trabajo interese a los demás, y si lo conseguimos, mejor que interese a la gente cercana que a la lejana. Antes a mi vecino que a un chino, por decir algo. -El mercado del arte está agónico con la crisis. -Seguro. Las crisis son duras, pero también la ocasión de grandes podas y limpias. Pero el problema de las tormentas y las tempestades es que se llevan por delante mucho malo y mucho bueno. Porque es una tontería eso de que alguien con talento siempre acaba triunfando, porque mucha gente valiosa no triunfa. Como es falso pensar que las cosas siempre van a mejor. ¿Dónde está escrito eso? -Gallego hasta la médula, pero no nacionalista. -Los nacionalismos son la peste. A los nueve años empecé a estudiar interno en un convento de franciscanos, y eso me acercó a la pintura, a los libros, a la historia, a la meditación, al pensamiento... Marca que desde niño estés lejos de los padres. Después, salir de la tierra para trabajar, para aprender o para buscarse la vida ayuda a querer el lugar donde naciste, pero te aporta otra perspectiva. Los gallegos somos bilingües y tenemos una cultura maravillosa. No sé a quién le molesta la bandera de España. Cuando algunos se quejan de esa tan grande que hay en la plaza de Colón de Madrid, yo les digo que tendría que ser mayor todavía. Y al lado deberían estar la del País Vasco, la de Cataluña, la de Galicia... Tampoco deberían incomodar a nadie.