Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
80 CULTURA ENTREVISTA A HÉCTOR ALTERIO El actor cuenta sus impresiones sobre el rodaje de Amanecer de un sueño en: abc. es cultura- cine VIERNES, 24 DE SEPTIEMBRE DE 2010 abc. es cultura ABC Tuve un momento de pánico cuando vimos que Vázquez era un cabroncete ENTREVISTA Santiago Segura Protagonista de El gran Vázquez BEl actor muestra su admiración por su último personaje, un genio que debería estudiarse en los colegios, junto a Ibáñez y Berlanga FEDERICO MARÍN BELLÓN MADRID Como Santiago Segura no necesita presentación y el espacio escasea, es mejor que el protagonista de El gran Vázquez nos hable de su última película sin preámbulos. -El retrato del personaje es casi cruel. No lo edulcora, como es costumbre. -Fue una decisión del director, Oscar Aibar. Yo tuve un momento de pánico cuando empezamos a entrevistar a familiares y a comprobar que la mayoría de anécdotas eran ciertas y vimos que además de ser muy gracioso y un genio, Vázquez era un cabroncete. Esas cosas no las podíamos negar y pensamos: este hombre puede llegar a caer mal. Pero todo el mundo que hablaba de él lo hacía con un brillo en los ojos y una sonrisa. Era un tío muy carismático. Ahí tenía yo el terrible dilema de cómo se interpreta el carisma. Él decía: lo de Hacienda no me interesa, tener una sola mujer no me interesa... Era un ácrata. ¿Se siente identificado con él como genio poco reconocido? O a lo mejor usted sí está reconocido. -Hombre, yo no me considero un genio de la talla de Vázquez y con el reconocimiento que tengo me sobra. Soy feliz. He tenido la suerte de encontrar público para las cosas que hago y eso ya es una maravilla. Vázquez revolucionó por su forma de concebir la historieta, en la que cada cuatro viñetas tenía que haber un gag. El resto de historietistas en Bru- El arte del sablazo Yo sí me he sentido un poco sablista con los productores. El tráiler ya es una forma de sablazo. Somos vendemotos Paso por San Sebastián La película no está aquí como un cerdo en la ópera, pero si me dan un premio me caería turulato. No creo que me den ni las gracias guera a veces estaban esperando durante dos páginas para el chiste final. -Eso ha influido en su cine. -Y también Ibáñez, otro genio. Lo digo y me miran como si fuera tonto, pero esta gente debería estudiarse en los colegios, igual que Berlanga. Me parece muy bien que sigan estudiando a Góngora, pero la historia debe seguir adelante. ¿Le gusta ser dirigido por otros? -No sabes hasta qué punto. -Aquí también debía ceñirse a un personaje existente, que a lo mejor da menos libertad. -Si es que no es una cosa de libertad. Mis interpretaciones son excesivas porque la comedia a veces favorece eso y el disparate es gracioso. Aquí estaba inherente en las acciones del personaje. Al ser un personaje existente era más poliédrico e interesante. ¿Los del cine son un poco sablistas, como Vázquez? -Yo sí me he sentido un poco sablista con los productores, porque les estás intentando vender una moto. Incluso al público. El tráiler ya es una forma de sablazo. Ves películas donde los mejores instantes están en esos tres minutos. Somos vendemotos, pero a veces también traemos un poco de ilusión y alegría. -Parece coincidir con el director en la búsqueda de un cine comercial, que a muchos les cuesta admitir. -El cine no debe ser anticomercial. Me hace gracia que sea un insulto. A mí que me llamen comercial es como si me llamaran guapo. ¿A Torrente le aporta algo el 3- D o solo es una cuestión comercial? -Al principio lo pensé así, porque no tenía excesiva fe en el 3- D, por los ejemplos que había visto. Lo que me convenció del todo fue ver el formato en casa, en una pantalla de 50 pulgadas. La luz sale de dentro y la profundidad es mucho mayor. Flipé en colores. Era como un acuario, que casi podías meter la mano dentro. Es como cuando se planteaban el color. ¿Se siente bien en un festival? -Es una película con poso. No está aquí como un burro en un garaje o un cerdo en la ópera. Está muy bien dirigida y escrita, aunque si me dan un premio me caería turulato. No creo que me den ni las gracias. Santiago Segura, caracterizado como Manuel Vázquez J. C. SOLER El dibujo y el sablazo EL GRAN VÁZQUEZ Director: Óscar Aibar. País: España. Año: 2010. Duración: 100 min. Género: Comedia. Int. Santiago Segura, Mercé Llorens, Álex Angulo, Enrique Villén E. R. M. Fresco aún su paso por el festival de San Sebastián y pendiente de si estará o no en el palmarés, El gran Vázquez se instala en su lugar natural, la sala de los cines, donde el espectador podrá comprobar sus muchas cualidades en ese terreno. El director Óscar Aibar hace un retrato divertido, cínico, melancólico y surrealista de una persona y un personaje, Ma- nuel Vázquez, dibujante de historietas en la España cañí y vividor a costa de cuantos tenía alrededor, sus propias familias, los tenderos, barman y sastres de su ciudad (una Barcelona de tebeo) y hasta sus propios jefes de la editorial Bruguera, a los que sacó la pasta para enterrar a su padre, más vivo aún que él, en tres ocasiones. Película y personajes, pues, de contornos irreales que presenta un mundo tan ficticio como preciso y gracioso en su esperpéntica descripción del lugar, la época y la moral, y con unas interpretaciones clavadas en línea y estilo al espíritu de los tebeos que las envuelven, en especial la de Santiago Segura, muy fino en el brochazo de su personaje, gracioso, patético, extravagante, entrañable, miserable... Pero también la de ese mazo de secundarios que recuerdan lo mejor de otra época de nuestro cine, con Mercé Llorens, Enrique Villén, Álex Angulo...