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34 INTERNACIONAL VIERNES, 24 DE SEPTIEMBRE DE 2010 abc. es internacional ABC RAFAEL L. BARDAJÍ LA GUERRA DE OBAMA Q ue Obama no quería ganar la guerra de Afganistán era un secreto a voces. Dejará de serlo este lunes cuando el periodista que destapó el Watergate, Bob Woodward, saque su nuevo libro sobre el actual presidente americano. Se podrá ver con detalle el año que Obama perdió en vacilaciones, vagando sin saber qué hacer, así como la negativa a aceptar las recomendaciones de sus mandos militares y las contradicciones de su estrategia: aumentar para salir cuanto antes. Baste recordar cómo el inquilino de la Casa Blanca se ha negado a emplear en sus alocuciones la palabra victoria, en un empecinamiento equiparable al del gobierno español, al no querer decir en ningún momento la palabra guerra La de Irak la ha ganado Obama gracias a la estrategia de George W. Bush, aunque su decisión de retirar las tropas de combate a finales del pasado mes puede que ponga en peligro todo lo conseguido. Pero Afganistán cada vez más amenaza con convertirse en el Vietnam de Obama. Sin América esa guerra no se puede ganar, pero Obama sólo busca cómo salir de aquel avispero. Lo cual es más que relevante para sus aliados, incluida España. La semana pasada Zapatero dio por sentado en el Congreso que nuestras tropas seguirían allí hasta cumplir su misión (que no está nada clara cuál es) No se atrevió a fijar una fecha de salida no porque esté comprometido con la no guerra sino porque sabe que se acabaría abruptamente su supuesto romance con Obama, quien le exige que nuestros soldados mueran por él en Afganistán. Si los americanos se van a ir y nosotros no sabemos por qué estamos, no es de extrañar que haya voces preguntándose si no deberíamos retirarnos como holandeses y británicos. La respuesta es no. Hay que vencer. Lástima que no lo diga Zapatero. Ni Obama. La delegación palestina, con Mahmud Abbás a la derecha, durante el discurso de Obama. REUTERS Obama quiere un Estado palestino en la próxima Asamblea de la ONU BEl presidente refrenda su compromiso con Israel, cuyos delegados no estaban en la sala ANNA GRAU CORRESPONSAL EN NUEVA YORK Barack Obama quiere que un Estado palestino pueda asistir a la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2011. Ante el plenario de esta institución, el presidente de EE. UU. urgió ayer a las partes a resolver de una vez su conflicto. También urgió al resto del mundo a colaborar. A Israel la instó a congelar nuevos asentamientos, y a los supuestos amigos del pueblo palestino a dejar de boicotear su futuro empeñándose en destruir el Estado israelí. El presidente Obama compareció ante la ONU con corbata azul a juego con el vestido de su secretaria de Estado y principal arquitecta de su plan de paz, Hillary Clinton, sentada entre el público con peinado nuevo y expresión grave. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbás, escuchaba atento desde su sitio. En cambio estaban vacíos los asientos de la delegación israelí. Esto podía deberse a la coincidencia del evento con la fiesta de la Sukkot lo más parecido al Día de Acción de Gracias judío. Pero también podía constituir un detalle escenográfico en sí mismo. A los palestinos, Obama les dijo que si no se alcanza la paz nunca gozarán del orgullo y la dignidad de tener su propio Estado. Se quedarían como están. Mientras que a Israel, Obama le advirtió de que si no hay acuerdo no sólo carecerá de paz y de seguridad, sino que se impondrán las duras realidades de la demografía un Estado israelí más confuso y menos judío. Obama elogió la moratoria de nuevos asentamientos judíos que expira este domingo, y que la parte palestina exige que se extienda para seguir negociando. El titular de la Casa Blanca expresó su inequívoco apoyo a la extensión de la moratoria, pero también rechazó que las conversaciones se detengan por este punto: Ahora es el momento para que las dos partes se ayuden a salvar este obstáculo, es el momento de construir la confianza- -y de ganar tiempo- -para que puedan hacerse progresos sustanciales, es el momento de no dejar pasar esta oportunidad Refrendó el presidente su compromiso inquebrantable con la seguridad de Israel: Cualquiera que inten- te destruir este Estado, que es legítimo, tendrá a Estados Unidos enfrente Bordeando la condena directa al terrorismo de Hamás o Hizbolá, a los que no citó, sí llamó al pueblo palestino a no equivocarse y a comprender que hay mucho más coraje en la lucha por la paz de un líder como Mahmud Abbás que en cualquiera de los que disparan cohetes contra mujeres y niños Matar a israelíes inocentes no es resistencia, es injusticia clamó el mandatario. También pidió el activo concurso de toda las Naciones Unidas para zanjar de una vez seis décadas de conflicto en Oriente Próximo, que la política estadounidense ya no puede permitirse. Ni el resto del mundo. Los amigos de Israel debemos comprender que la seguridad del Estado judío requiere de una Palestina independiente; y todos los amigos de los palestinos debemos comprender que los derechos de ese pueblo sólo se conseguirán por vías pacíficas concluyó. Barack Obama, en otro de sus frentes diplomáticos predilectos, mantuvo una reunión económica con el primer ministro chino, Wen Jiabao, a quien pidió una revaluación significativa del yuan, e invitó al presidente Hu Jintao a visitar en enero los Estados Unidos. La invitación fue aceptada de inmediato, según comunicó la delegación china presente en la sede de Naciones Unidas. Invitación al líder chino Consejo de amigo Obama advirtió a Israel de que si no hay acuerdo no habrá paz y se impondrán las duras realidades de la demografía