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20 ESPAÑA ENCUESTA ¿Cree que Zapatero ha comprado su permanencia en La Moncloa? abc. es nacional VIERNES, 24 DE SEPTIEMBRE DE 2010 abc. es españa ABC CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS Lo que quiere el Grupo Vasco A por las políticas pasivas de empleo Entre las resoluciones que llevó a votación al Pleno en Julio se encuentran las políticas pasivas de empleo, incluida la gestión de prestaciones por desempleo y otros subsidios D Completar las transferencias El PNV quiere concretar y ampliar ahora cada apartado del acuerdo cerrado con Zapatero en la Moncloa, a partir del guión que mostró en el Debate sobre el estado de la Nación D D Referéndum y autogobierno NOS GOBIERNA EL PNV Una de las propuestas que los nacionalistas vascos llevaron al Pleno en julio se refería al marco jurídico- político del País Vasco, que resumía el antiguo plan Ibarretxe E s la hora del PNV, la hora de la venganza del PNV, la demostración de una injusta ley electoral, la prueba de la perversión de nuestro sistema. El apoyo del PNV a los Presupuestos del Gobierno central es el ejemplo perfecto de las contradicciones humillantes y antidemocráticas a las que, en definitiva, estamos constitucionalmente destinados. Un pequeño partido regional que nunca debería haber tenido tal peso en un Parlamento nacional liquida la política de la Oposición con un solo gesto e incluso llega a poner en evidencia ante la sociedad española la capacidad del partido del Gobierno para demostrar su preferencia por el poder frente a sus principios. Más aún, el partido gobernante puede llegar a negar a alguna de sus partes de un modo escandaloso. Patxi López, ninguneado, el poder del ejecutivo vasco, secuestrado por un pequeño partido perdedor. ¿Y decían algunos listos que la subida del PSE a Vitoria había sido una humillación para los Urkullu? Al despreciar el gobierno de Zapatero al de López con este apoyo a los Presupuestos, muestra a la ciudadanía toda los fallos institucionales de un sistema que nació como fruto de los complejos de las fuerzas del viejo régimen y de las ensoñaciones de las fuerzas que vieron en los nacionalismos unos históricos compañeros de viaje. Ante un desastre como este, una gran parte de la ciudadanía reclama el cambio de la ley electoral, exige a los dos grandes partidos un acuerdo corrector y pide un giro realmente revolucionario del sistema partidario... La consolación que pudieron producir en una cierta parte de la sociedad vasca los nuevos modos del Gobierno de López frente al ambiente proetarra, está siendo más que un triunfo democrático la reacomodación de la hegemónica comunidad euskaldún que ahora ve en el PNV el hermano mayor y en su apoyo a los Presupuestos la expresión última de tres décadas de victorias. Los diputados nacionalistas vascos añadirán más transferencias a su lista para negociar los Presupuestos Erkoreka prepara su carta al Olentzero M. CALLEJA MADRID Si alguien pensaba que el PNV quedaría plenamente satisfecho con la transferencia de las políticas activas de empleo al País Vasco a partir del 1 de enero de 2011, se equivocaba. Los nacionalistas no se sacian fácilmente y su lista de reivindicaciones y exigencias políticas parece no tener fin. El presidente de este partido, Iñigo Urkullu, ya anunció el miércoles, poco después de cerrar con Zapatero en La Moncloa ese primer pacto, que ahora es cuando empieza la negociación real de los Presupuestos de 2011, que tendrá como base las 15 propuestas de resolución del PNV en el último Debate sobre el estado de la Nación, rechazadas en su mayoría (13 de las 15) tanto por el PSOE como por el PP. En el Grupo Vasco del Congreso advierten que la carta del Olentzero (el Papá Noel vasco) se llenará en las próximas semanas con las nuevas exigencias al Gobierno, a cambio del voto de sus seis diputados, imprescindibles para sacar adelante las cuentas públicas. La boda entre el Gobierno y el PNV ya se ha consumado y es improbable que derive en divorcio exprés en las próximas semanas, entre otras cosas porque al partido de Urkullu le interesa aprobar unos Presupuestos que tendrán que incorporar las transferencias pactadas. Aun así, el Grupo Vasco no se contenta con el pacto de Moncloa y quiere más. En su carta del Olentzero como la denominan fuentes cercanas al portavoz parlamentario Josu Erkoreka, pretende incluir avances en el autogobierno vasco, desde el punto de vista económico pero también político. Entre las propuestas de resolución que presentaron en el Debate de la Nación se encuentran algunas de las transferencias ya cerradas, como Resoluciones del PNV De las 15 resoluciones que presentó el PNV en el Debate de la Nación, PSOE y PP rechazaron 13, incluidas las transferencias las de Inspección Laboral, el Instituto Social de la Marina o la Formación Profesional, pero de forma mucho más exhaustiva. En esta fase de la negociación aprovecharán para avanzar en los detalles y en la letra pequeña de las competencias transferidas. Así, por ejemplo, en Inspección de Trabajo reclaman las facultades propias de la inspección y, en particular, las de vigilancia y exigencia de cumplimiento de las normas legales, reglamentarias y contenido normativo de los convenios colectivos, asistencia técnica, y arbitraje, conciliación y mediación, en los siguientes ámbitos: ordenación del trabajo y las relaciones sindicales, prevención de riesgos laborales, cooperativas, sociedades anónimas laborales y cualesquiera otras fórmulas de economía social. Por ese camino quieren concretar y avanzar. Además, el PNV también exige las políticas pasivas de empleo, referentes a la gestión de las prestaciones por desempleo tanto en su nivel contributivo como asistencial. El partido de Urkullu añade a su lista la atribución de las potestades de desarrollo legislativo y ejecución respecto a las entidades de Bancos privados, establecimientos financieros de crédito, entidades de dinero electrónico y sociedades de garantía recíproca. Exige el respeto a la competencia exclusiva autonómica en cuanto al sistema de elección de los consejeros generales de las Cajas de Ahorro. Entre sus resoluciones, el PNV no olvidó su reivindicación clásica de las selecciones deportivas autonómicas en competiciones internacionales, y rescató el plan Ibarretxe con referéndum incluido, para que los ciudadanos vascos decidan qué futuro político desean.