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4 EDITORIALES PRESIDENTA- EDITORA: LUNES, 16 DE AGOSTO DE 2010 abc. es editoriales ABC CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS Fernando Berridi Gerente Javier Caballero Adjunto al Director General José Antonio Navas Control de Gestión Óscar Corchón Área de Márketing José María de la Guía Área de Publicidad Adolfo Pastor Área Técnica José Cañizares Área de Recursos Humanos Raquel Herrera Director General Ángel Expósito Mora Directora Adjunta Ana I. Pereda Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, José Ramón Alonso, Manuel Erice y Borja Bergareche Adjunto al Director (Opinión) Ramón Pérez- Maura Áreas: Vicente Ángel Pérez (Continuidad) Sergio Guijarro (Información) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jaime González (Opinión) Álvaro Martínez (España) Sebastián Basco (Internacional) Ana Isabel Sánchez (Economía) Adolfo Garrido (Madrid) Francisco Álvarez (Sociedad) Jesús García Calero (Cultura y Espectáculos) Gabriel Muñoz (Deportes) Jesús Aycart (Diseño e Infografía) y Alexis Rodríguez (Suplementos) Delegados: Pablo Planas (Cataluña) Alfredo Aycart (Galicia) Isaac Blasco (C. Valenciana) Antonio González (Castilla- La Mancha) José Luis Martín (Castilla y León) y Roberto Pérez (Aragón) Director DIPLOMACIA DE BRAZOS CRUZADOS La táctica de huir de los conflictos para negar su existencia no es admisible para los intereses nacionales, aunque este Gobierno la practique con excesiva asiduidad Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7 28027 Madrid. E Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Att. al cliente 902 334 555 Precio ABC 1,20 euros L crecimiento territorial de Gibraltar- -sobre aguas de soberanía española- -sigue adelante gracias a la pasividad del Gobierno de Rodríguez Zapatero, que parece haber optado por cerrar los ojos ante el problema que sigue representando la colonia británica. Los trabajos que se llevan a cabo en la Roca para la futura ejecución de proyectos urbanísticos generan grandes cantidades de escombros con los que las autoridades de Gibraltar ganan terreno al mar. De esta forma, no solo se siguen vulnerando los términos del Tratado de Utrech sobre los concretos límites territoriales de las cesiones que se hicieron a las autoridades británicas, sino que se consolida un statu quo que fortalece la posición británica y debilita las opciones del Gobierno español en cualquier mesa de negociación. Es evidente que un problema histórico como el del Peñón de Gibraltar no tiene soluciones inmediatas, ni responde a di- plomacias improvisadas y sincopadas. Pero sí exigen planteamientos claros y un establecimiento nítido de las prioridades, algo que a todas luces no se ha hecho en las dos legislaturas socialistas. El criterio británico sobre la colonia está definido y es conocido, pero no se sabe cuál es el del Gobierno español ante la expansión territorial del Peñón. En los conflictos diplomáticos tan importante es hallar una solución como evitar que empeoren; y, en el caso de Gibraltar, no se está consiguiendo una cosa ni otra. A mayor abundamiento, el crecimiento territorial del Peñón a costa de aguas españolas- -y con un alto impacto medioambiental en la zona- -se mantiene en paralelo a una constante actitud de obstrucción por parte de sus autoridades a las labores de control del tráfico marítimo que lleva a cabo la Guardia Civil. Es decir, la cuestión gibraltareña, lejos de estar estancada, aumenta su dimensión en perjuicio de los intereses españoles. El Gobierno socialista debe establecer una estrategia diplomática que sea coherente con el desafío que supone la evolución de los acontecimientos en el Peñón. La táctica de huir de los conflictos para negar su existencia no es admisible para los intereses nacionales, aunque Zapatero la practique con excesiva asiduidad. El telón de fondo de esta normalidad con la que se perjudica a España en Gibraltar- -lo mismo que en la frontera de Melilla, con la súbita y planificada campaña de nacionalismo marroquí que está saboteando el tráfico de mercancías hacia la ciudad autónoma- -es el empequeñecimiento diplomático de nuestro país y su falta de iniciativas sólidas y estratégicas en sus principales áreas de interés internacional. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 34.569 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid ÍNDICE La Tercera 3 Editoriales 4 Enfoque 5 Opinión 12 Cartas 14 España 16 Internacional 26 Economía 32 Madrid 36 Sociedad 44 Agenda Esq. 50 Cartelera 53 Deportes 62 Verano 70 Toros 78 Pasatiempos 81 El Tiempo 82 TV 83 E EL ISLAM EN ESPAÑA L pasado jueves comenzó el mes de Ramadán, durante el cual los musulmanes que hayan alcanzado la pubertad están obligados al ayuno desde el amanecer hasta la puesta de sol. En nuestro país residen dos millones de seguidores del Islam que tendrán que hacer frente a sus deberes religiosos en una época de altas temperaturas. La libertad religiosa, consagrada por el artículo 16 de la Constitución, ampara el cumplimiento de esta práctica, siempre y cuando no altere la actividad ordinaria en la vida ciudadana y los centros de trabajo. Carece de sentido por ello la solicitud de diversas asociaciones de comunidades islámicas dirigida a las administraciones públicas y a los empresarios para que adopten medidas destinadas a flexibilizar los horarios de los empleados musulmanes. No se trata de un problema de falta de generosidad, ni de incomprensión. Cualquier creencia practicada libremente en el marco de la legalidad merece el máximo respeto, pero nadie puede exigir privilegios ni ventajas particulares en contra del principio de igualdad y del objetivo de integración plena que debe presidir la política de inmigración en una sociedad desarrollada. El problema es que, demasiadas veces, bajo el pretexto del multiculturalismo, se oculta una falacia ideológica que dificulta esa integración y, en ciertos casos, como el burka promueve una discriminación intolerable en el Estado de Derecho. Por lo demás, la situación económica exige un elevado rendimiento laboral y no es lógico que las empresas se vean obligadas a replantear su funcionamiento, con la consecuente repercusión en sus costes de producción. Cumplir el Ramadán es una opción lícita y perfectamente compatible con el trabajo, también en épocas de calor, que son más que frecuentes en los países de origen de muchos musulmanes.