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ABC LUNES, 26 DE JULIO DE 2010 abc. es verano 2010 CULTURA VERANO 77 Hace veinte años que no canto Don t worry, be happy ENTREVISTA Para todos los públicos HERBIE HANCOCK Concierto de Herbie Hancock. Lugar: Escenario Puerta del Ángel. Fecha: 25 de julio LUIS MARTÍN BOBBY MCFERRIN CANTANTE DE JAZZ BEl intérprete estadounidense ofrece un único concierto en España. Será mañana, en el teatro Cervantes de Málaga LUIS MARTÍN MADRID McFerrin es fiel a su legado. ABC cantantes introduciéndome en estilos que no había frecuentado antes. Imagino que si trabajo con un invitado cuya especialidad sea el flamenco, sentiré la influencia y ambos podremos entregarnos a una improvisación musical que gustará al público. ¿Todavía canta Don t worry, be happy -Desde hace 20 años, no canto Don t worry, be happy Fue divertido grabar esa canción. Y una auténtica sorpresa constatar su popularidad. Estoy satisfecho de que siga gustando. Amplió mi audiencia. Han tenido que transcurrir ocho años para que Bobby McFerrin publique un nuevo disco. En VOCAbularies el cantante vuelve a mostrar fidelidad al legado del jazz, pero a la vez logra que las polifonías sudafricanas, el pop, el gospel, el culto romanticismo y las músicas de identidades múltiples enriquezcan su obra. McFerrin comparece mañana en el malagueño Teatro Cervantes. En VOCAbularies el reto radica en soltarse la voz al lado de varios centenares de colegas del nivel de Luciana Souza o Roger Treece. Una obra ambiciosa cuyos resultados presenta sin acompañamiento alguno. Tal vez, únicamente, con la ayuda del público apunta el solista, que confía en que los asistentes se animen a improvisar sus canciones. Beyond words apareció en 2002 y VOCAbularies en 2010. ¿Por qué tanto tiempo entre ambos discos? -Este disco fue concebido en 2001. La idea era establecer un complicado proceso de selección antes de ofrecer el material que ahora se escucha. Nunca pensamos que transcurrirían tantos años, pero el trabajo del productor Roger Treece, seleccionando voces de entre más de 1.400 pistas, hizo que todo se dilatase. Creo que ha valido la pena. Es un disco singular. -Usted versiona a Bach y a Charlie Parker. Gracias a las nuevas tecnologías, los hábitos de escucha del consumidor son muy amplios. ¿Cree que es positivo, o, debido al exceso de información, nos quedamos únicamente en la superficie? -Supongo que habrá gente que pueda sentirse abrumada ante tanta oferta. Yo no veo ningún problema en escuchar música en diferentes niveles: los que lo hacen como entretenimiento, y los que buscan comprenderla mejor. Los profesionales nos beneficiamos de ambas opciones. ¿La voz es el instrumento tecnológicamente más desarrollado? -Todos los instrumentos son complejos y tienen una sonoridad hermosa. La voz humana es capaz de expre- sarse en una amplia gama de sonidos, pero hay que convenir que un piano, un órgano de tubos o un violín son milagros de la tecnología por derecho propio. -En su música, usted cuenta con colaboradores procedentes de la ópera, del jazz, de la música antigua, del rock... ¿Proyecta contar alguna vez con un cantaor flamenco? -En ocasiones, tenemos solistas invitados en los conciertos. Suelen proceder del país en el que actuamos. Algunas de mis mejores experiencias en escena se han producido con estos Lorca (Murcia) 22 de julio de 2010 por ayudarnos a estar más cerca de las personas GRACIAS y a las miles de personas y empresas, pequeñas y medianas, que también han colaborado. En tres años, la pujanza creadora de Herbie Hancock ha permitido que se sucedan los estrenos de dos discos importantes para la industria, River, The Joni letters y The Imagine project El conjunto produce admiración y asombro. Sin embargo, Imagine Project publicado hace un mes, es, sin duda, el menos logrado de los dos. Buena culpa la tiene un guión repleto de colaboraciones que no encajan, y unos arreglos que, aun viniendo de un músico con un bagaje superlativo, no consiguen dar agilidad a unas canciones que, como Don t give up o la que da título al disco, tenían ya suficiente entidad. En vivo, colaboraban anoche en Madrid algunos de los músicos que comparecen en los créditos del álbum: el guitarrista Lionel Loueke, la bajista Tal Wilkenfeld, el baterista Vinnie Colaiuta y el teclista y cantante Gregg Phillinganes. Y, cohesionando tan brillante trabajo instrumental, la voz de una cantante irlandesa que, junto a la de Phillinganes, suplió bien a los originales. Y sonó Cantaloupe island y todos supimos que el espectáculo iba a ser bastante más disfrutable que el disco. Lionel Loueke es un guitarrista que dibuja frases incesantes, largas y llenas de contenido. Él fue el encargado de suministrar la mejor horma de títulos como Exodus o A change is gonna come de notable resolución melódica. Por el contrario, como fuera que piezas como Don t give up o La tierra no salieron bien paradas, lo mejor fue disfrutar con las fintas de la joven bajista Tal Wilkenfeld y el baterista Vinnie Colaiutta. Ambos son músicos animados y sensibles que hacen gozar desde que colocan el primer acorde sobre sus respectivos instrumentos. Jeff Beck les haya hecho titulares de su sección rítmica. Sugerente en todo momento, el piano de Hancock recorrió en el concierto varias décadas de la historia del pop pacifista, provocando una catarata de aplausos. Y lo mejor es que lo hizo trenzando versiones de Imagine y The times they are changin con otros éxitos como Watermelon man la mencionada Cantaloupe island o Round midnight Música cuyo arco expresivo cubría cientos de anhelos; el primero, seguro, divertir. Un espectáculo para mayorías.