Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MIÉRCOLES 7.7.2010 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. DiarioABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 34.529 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Att. al cliente 902 334 555. Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,30. Bélgica: 2,20 Francia: 2,30 Irlanda: 2,30 Italia: 2,00 Holanda: 2,20 Portugal Cont. 1,50 Reino Unido: 1,40 LE. Marruecos: 18 Dh. Carlos Balado Al escribir importa la obra, lo de menos es el autor DIRECTOR DE LA OBRA SOCIAL DE LA CECA Y NOVELISTA BLANCA TORQUEMADA ANTONIO ASTORGA VIRGINIA RÓDENAS Cifras... y letras. En su entorno laboral de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) pocos conocían la faceta de escritor de Balado (Oviedo, 1961) hasta que con la publicación de su novela Luna de junio (editada por Almed) ha salido a la luz no solo su veta de narrador sólido y mordaz, sino también una vocación sostenida en el tiempo. Tiene terminados otros dos libros que espera ver impresos pronto, sin que su pasión por la literatura atenace su pulso como directivo. Periodista y sociólogo de formación, ejerció en ABC y ahora compagina la comunicación y la gestión con su lado creativo: También esa fusión es posible dice. ÓSCAR DEL POZO B Recién publicado su primer libro, ya tiene listas otras dos novelas con un común denominador: el sentido del humor B En mi entorno ha sido una sorpresa para mucha gente esta faceta de escritor. Y no se imaginaban que esto viene de antiguo, casi desde niño R esulta que, además de despuntar en el ámbito financiero, escribe. ¡Desde niño! -No tan crío, supongo... -Con catorce años ya escribía cuentos. Esto no viene de ahora. Al principio era más esporádico, y ya veinteañero me lo empecé a tomar más en serio, pero lo que me salía era muy malo. Barroco, artificial y forzado. Y tampoco me ayudaba la profesión. ¿El periodismo? -Sí, porque contamina el estilo. Te lleva a escribir de forma acartonada y no terminas de romper. -También tiene su lado bueno, porque ser plumilla adiestra en la economía del lenguaje y a la hora de organizar los elementos narrativos. -En la habilidad, ayuda, desde luego. La dificultad es que creas un hábito que se convierte casi en un cliché. ¡Me faltaba encontrar el punto adecuado! ¿Y ya ha dado con él en Luna de junio -Sí, pese a que me costó. Tenía muy claros los personajes, pero llegó un momento en que perdió el interés, porque esos personajes tenían gracia, pero la historia no. Ahí lo dejé porque ves que las cosas te salen formalmente bien, pero sin pasión. Y luego tampoco acabas de encontrar una voz propia. Pero lo superé y la criatura cobró vida. -Quizá por eso comparan lo de escribir un libro con tener un hijo: es tuyo, pero no eres tú. -Exacto. Y tienes que alcanzar ese momento en el que te digas: Si a mí me gusta, a los demás también -No pocos pasajes de la obra hacen sonreír. -Es una novela de humor y me la tomo con humor. Cuando escribo me importa la historia, el libro, no el autor. -La protagoniza un joven huraño y antisocial que me ha recordado vagamente al Holden Caulfield de El guardián entre el centeno -Desde luego, la novela de Salinger me gustó mucho, por innovadora, pero mi personaje es diferente. Está en una edad, poco más de veinte años, que resulta complicada para todo el mundo porque es una época en la que tienes que tomar decisiones. No eres ya adolescente y tienes que aprender cómo relacionarte como tú quieres con los demás. Tienes que decidir si estudias, si empiezas a trabajar... Qué vas a hacer con tu vida, en suma. -Otros personajes encierran una crítica corrosiva. Como el del jefe de recursos humanos de una multinacional. -Personajes como ese son bastante comunes, te los puedes encontrar en cualquier lado. No tanto por sus rasgos de personalidad como por las circunstancias a las que tienen que enfrentarse, que les hacen ser de una manera. Probablemente, serían de otra si tuvieran otras ocupaciones. Yo estoy convencido de que las personas, más que ser buenas o malas, están condicionadas por su autoestima y por su estatus, eso lo marca todo. ¿Sus referentes literarios? -Delibes, Cela... También autores de principios del siglo XX, como Fernández Flórez, Mihura, Jardiel Poncela... Sin olvidar a Julio Camba y a Pla. Y admiro mucho (aunque sea cine, cuenta) a Woody Allen y Billy Wilder. El apartamento me parece el ejemplo perfecto de que se puede contar una historia trágica con humor. ¡Eso es la comedia! -Ahora que habemus escritor quiere publicar más obra inédita. -Cuando me bloqueé con Luna de junio en el intermedio escribí otra novela sobre la vida en una pensión de Madrid en los años ochenta. Y después de estas dos, vino la tercera. Está ambientada en 2016 y trata de la vida de un cura misionero en Costa Rica al que encargan volver a España para captar fieles, porque la Iglesia está perdiendo clientela. Su historia se cruza con la de unos musulmanes laicos que presentan una candidatura a la alcaldía de San Pedro de Alcántara... ¡No siga, veo que ya se atreve con todo! -A mí es la que más me gusta. Porque es la última y está más elaborada. ¿Cómo se ha recibido esta vertiente literaria suya en un ámbito de trabajo tan formal y encorbatado como el de las finanzas? -Ha sido una sorpresa para todo el mundo. ¡Sobre todo nadie se imagina que esto venga de antiguo! Pero lo aprecian.