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20 ESPAÑA MIÉRCOLES, 7 DE JULIO DE 2010 abc. es nacional ABC EDURNE URIARTE EL INSUMISO MONTILLA C onstituye un espectáculo el repentino entusiasmo del Gobierno y de la izquierda por el respeto a las leyes y al Estado de Derecho. La indignación de Aído, las lecciones de legalidad de Alonso, la protesta contra la insumisión contra la rebelión contra el boicot de las leyes que son las maneras como se ha calificado la intención del Gobierno murciano de no aplicar la ley del aborto hasta que se pronuncie el TC. Justamente unos días después de que el propio Zapatero afirmara su voluntad de desarrollar un poder judicial propio en Cataluña para eludir la sentencia del Constitucional. Y en vísperas de un masivo acto de insumisión contra la sentencia que Montilla y todo el PSC van a protagonizar. Todo lo que no ha provocado una sola crítica en la izquierda y menos referencia alguna a la insumisión, a la rebelión o al boicot, sino más bien todo lo contrario, con la izquierda apuntada en bloque a la insumisión y con un ministro del propio Gobierno, Corbacho, dispuesto a día de ayer a ir a la manifestación. Lo que sitúa en mínimos la credibilidad del Gobierno en lo que a respeto al Estado de Derecho se refiere. Y el problema en su auténtico lugar. Y no porque deje de asistirle la razón en su crítica al PP en esta materia. También la credibilidad del PP está en juego si no impone con total claridad la obligación de cumplir la ley de todas las comunidades autónomas. Sin excepciones, porque esas excepciones, incluso las relativas a una ley como la del aborto, destruyen todo el discurso sobre la soberanía nacional y la lealtad al Estado. Pero no puede liderar el respeto a las leyes un Gobierno que respalda abiertamente uno de los mayores actos de ilegalidad posibles en una democracia como es la rebelión del PSC y de los nacionalistas catalanes contra la soberanía nacional. He ahí el auténtico agujero de nuestro estado de derecho, no lo de Murcia. El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ayer en el Senado. EFE Rojo ignora al PP y reactiva la renovación del Constitucional BMontilla apela a la dignidad nacional para encabezar la manifestación del 10- J PALOMA CERVILLA I. A. MADRID BARCELONA Corbacho no sabe, no contesta El ministro de Trabajo, el socialista Celestino Corbacho, no quiso confirmar ni descartar su presencia en la manifestación de Barcelona, que ha enfrentado al PSC tanto con el PSOE como con sus socios de gobierno en Cataluña. Tras la polémica por la ausencia de la ministra de Defensa, Carme Chacón- -oficialmente de boda en Salamanca- -Corbacho supeditó su asistencia a lo que marque su agenda y a lo que decida la dirección de su partido, inmersa en una batalla por el lema que debe encabezar la manifestación y el tratamiento que debe recibir en ella José Montilla. Es muy complicado siempre saber qué es lo que hará un ministro de aquí a siete días argumentó. que la Mesa del Senado le ha vetado a uno de sus candidatos, Enrique López. Ayer rechazó el recurso presentado por el PP contra el veto a López, al apoyar, por cuatro votos a favor y tres en contra, el informe de los letrados de la Cámara que consideran que López no reúne las condiciones para ser candidato. Mientras, en Barcelona prosigue el enfrentamiento entre partidos sobre quién debe encabezar la manifestación unitaria de protesta por la sentencia del TC sobre el nuevo estatuto que se celebrará el sábado en la capital catalana. Un debate que obligó ayer al Gobierno tripartito a apelar a la dignidad nacional para defender que sea el presidente de la Generalitat, José Montilla, quien encabece la marcha en los términos planteados por su gabinete- -con una senyera y sin lemas conflictivos- -mientras Òmnium Cultural, espoleada por CiU y ERC, se empeña en su lema: Somos una nación. Nosotros decidimos Si Montilla está incómodo con ese lema, que lo diga abiertamente, argumentaban ayer desde CiU, pese a que el dirigente del PSC ha rechazado abiertamente la consigna desde el sábado. Los socialistas no ocultan su incomodidad por el conflicto planteado con Òmnium, que cuestiona la autoridad de Montilla y tensa aún más la relación con el PSOE a la espera de conocer el contenido de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán. El presidente del Senado, Javier Rojo, ha puesto el turbo para renovar a los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional- -cuyo mandato está caducado- -y que le corresponde designar a la Cámara Alta. La Mesa del Senado siguió ayer activando este proceso, que permanecía bloqueado desde hace dos años y medio, y dio dos pasos importantes, que parecen más encaminados a arrinconar al PP y hacerles culpables de la paralización que ha provocar el final del proceso. Sin los votos del PP en el Senado, los cuatro candidatos no podrán pasar el filtro del Pleno de la Cámara. A pesar de esta falta de acuerdo, sobre el que no hay ni siquiera una negociación, Rojo pidió a la Mesa que hoy se reúna la Diputación Permanente para que habilite la Comisión de Nombramientos los meses de julio y o agosto. Eso significa seguir adelante con la renovación y que la citada Comisión pueda examinar a los 22 candidatos (son 23, pero Enrique López ha sido vetado por la Mesa del Senado) propuestos por los diferentes parlamentos autonómicos. De estos 22 quedarán cuatro nombres, que ten- Unidad rota drán que ser ratificados por el Pleno. Pero aunque esos cuatro nombres pasen el filtro de la Comisión, en el Pleno hacen falta tres quintos para ser aprobados, o lo que es lo mismo, el apoyo del PP. Rojo sabe que no tendrá el apoyo de los populares, a los