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54 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos LUNES 8- -3- -2010 ABC Lucian Freud, trabajando de noche en su estudio (2005) EL POMPIDOU LE DEDICA UNA GRAN RETROSPECTIVA Lucian Freud: la pintura más carnal La exposición, que se inaugura el próximo miércoles y permanecerá abierta hasta el 19 de julio, visita su campo de batalla- -el taller- -en su regreso a París. Nieto de Sigmund Freud, el artista británico (Berlín, 1922) es el pintor vivo más cotizado del mundo POR JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Gran retrospectiva de combate de uno de los más grandes pintores de nuestro tiempo, Lucian Freud. El Taller es una parábola del íntimo campo de batalla del artista resistiendo contra las tentaciones, locuras, tiranías y desalmadas cosas dominantes del arte caído en los supermercados y los paraísos artificiales pagados con dinero público. A través de medio centenar de grandes formatos, y una selección importante de obra gráfica y fotografías, Cécile Debray, comisaria de esta exposición, propone una lectura íntima de toda la pintura de Freud, vista a través de su teatro de operaciones más secreto y esencial: el taller del artista, convertido al mismo tiempo en laboratorio y escenario donde el creador consuma la alquimia de su pintura. Pintor de la vida moderna (Baudelaire dixit) Freud es presentado a través de su diurna y nocturna tarea, en los distintos talleres de toda su carrera, en una gran metró- polis, Londres, que también es el espejo, el escenario y el infierno donde el pintor trabaja a contra corriente del río del Averno donde se precipitan sucesivas generaciones de artistas. Hubo que esperar hasta 1981 (cuando Freud ya tenía 59 años y Bacon, su viejo cómplice, 72) para que Kitaj (otro disidente emérito) proclamase el New Spirit in Painting, con el que se proclamaba la Nueva Figuración británica. Y todavía tendría que transcurrir otra larga década para convertir a Freud, definitiva- mente, en un maestro universal, ya para siempre alejado de las sucesivas escuelas, corrientes, tendencias y difuntas vanguardias lanzadas, consumidas, devoradas y enterradas entre los despojos de incontables campos de ruinas iluminadas con papel moneda publicitario. La gran retrospectiva de la Tate londinense (2002) hizo una magna lectura cronológica de tan fabulosa aventura personal. Esta retrospectiva del Centro Pompidou (a partir del día 10) ofrece una lectura intimista de ese incon-