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52 SOCIEDAD LUNES 8 s 3 s 2010 ABC Un paciente en el Centro de Atención y Cuidados para Enfermos con VIH SIDA de la Fundación Vicente Ferrer Candidatura de la Fundación Vicente Ferrer al Nobel de la Paz Un refugio contra el sida En la India los enfermos de sida ya no son expulsados de los pueblos, pero el estigma sigue presente s La Fundación Vicente Ferrer empezó a tratarlos en 2001, aunque hasta la llegada de los genéricos sólo podían ayudarles a morir en paz TEXTO Y FOTO JAIME LEÓN ANANTAPUR. Burgabhavani acaricia a su hija con una mezcla de ternura y miedo. Mira al doctor Gerardo ÁlvarezUría y pregunta otra vez: ¿Puedo tocarla? Una semana antes de dar a luz la joven india se sometió a las pruebas rutinarias de las embarazadas en su pueblo. La lavande- ra de 30 años recibió un escueto mensaje: Vete a Bathalapalli En la clínica de la Fundación Vicente Ferrer (FVF) supo que era portadora del VIH. Y también que su hija, con cinco semanas de vida, puede ser seropositiva. El Centro de Atención y Cuidados para Enfermos con VIH sida de la FVF de Bathalapalli es la unidad de referencia de la enfermedad en Anantapur y los distritos vecinos. Los hospitales del Gobierno envían- -sin informarles del mal que padecen- -a los seropositivos al centro de la Fundación, donde tratan 4.000 pacientes al mes, 500 de ellos niños. Las mayores unidades de sida europeas cuentan con menos de 2.000 enfermos. Es una avalancha de pacientes. Muchos llegan en muy mal estado, con neumonías y meningitis muy avanzadas explica Álvarez- Uría, quien trabaja en Bathalapalli desde abril. La principal vía de transmisión aquí es sexual. Por lo general se diagnostica al marido y después al resto de la familia. Es un drama En el caso de Burgabhavani el sida fue la herencia de su difunto marido, fallecido en un accidente de tráfico en diciembre. La familia rechaza a la joven y no tiene quien la cuide. De momento descansa de una complicación del parto en la inmaculada sala de pacientes de la clínica. A pesar de que el sureño estado de Andhra Pradesh es de los más afectados por el VIH en la India, donde 2,5 millones de personas portan el virus, la atención médica es insuficiente. La ONG de Vicente Ferrer fue pionera en el tratamiento del sida en la región. En 1994 empezaron a llegar a la Fundación personas muy enfermas. Era el sida y nadie lo conocía aquí. Entonces sólo podíamos concienciar a la población. En 2001 comenzamos a tratar pacientes en un hospital, pero sólo los domingos. Nadie quería enfermos Pioneros en el tratamiento Atendíamos en domingo a pacientes en un hospital. Nadie quería enfermos de sida de sida. El estigma era enorme explica Anne Ferrer, viuda del humanista español. En 2006 abrimos la unidad específica del sida con ayuda del hospital Clínic de Barcelona. Fue un proceso lento. Hubo que informar a la gente y esperar a la aparición de los genéricos. Al principio les ayudábamos a morir en paz. Ahora les ayudamos a vivir Las autoridades indias aportan el tratamiento retroviral de primera línea- -el país asiático es el principal productor mundial de genéricos- -y la Fundación se ocupa del seguimiento de los pacientes. Si el virus es resistente (un 20 de los casos) la Fundación se hace cargo del tratamiento de segunda línea. Los enfermos de sida ya no son expulsados a pedradas de los pueblos, pero el estigma sigue presente. Burgabhavani guardará el secreto de su enfermedad por miedo a ser rechazada. Pero ahora le preocupa más el incierto destino de su hija. El suyo fue un parto con cesárea y recibió retrovirales para evitar la transmisión, pero habrá que esperar algunas semanas para conocer el veredicto. En el peor de los casos el tratamiento médico de la Fundación convertirá en una enfermedad crónica lo que para muchos indios es una sentencia de muerte.