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ABC LUNES 8- -3- -2010 17 ción, y el subidón es previsible que se haga en 2012 Desde el Grupo Popular en el Congreso de los Diputados no se oculta lo que consideran un uso electoral del dinero y de los recursos de los ciudadanos como así lo señala Barrachina a ABC. La maldad es evidente- -añade- pero los empleados públicos españoles no se van a dejar comprar. Que el Gobierno considere que con un talón de 500 euros durante la campaña electoral para cada uno de los tres millones de funcionarios va a cambiar el voto, es una ingenuidad A pesar de no haber recibido ninguna explicación de la vicepresidenta en el Congreso, Barrachina reconoce que me gustaría que me desmintiera si con este cheque electoral se quiere comprar la voluntad de los españoles Además, se pregunta como van a encuadrar este gasto en el Plan de Austeridad que el Gobierno ha enviado a la Unión Europea Los hechos ACUERDO Fernández de la Vega firmó con los sindicatos este acuerdo en 2009 CONTENIDO Un acuerdo (casi) sin precedentes Sólo Felipe González en 1990 pactó un acuerdo similar, pero después de la celebración de las elecciones generales, tras la huelga general de 1988 POR P. C. Pagar en el primer trimestre de 2012 la desviación de IPC de 2010 y 2011 CRÍTICA DEL PP Los empleados públicos no se van a dejar comprar con este cheque electoral SIN RESPUESTA La vicepresidenta eludió responder en el Congreso de los Diputados MADRID. La decisión del Gobierno de Rodríguez Zapatero, de acuerdo con los sindicatos de la Función Pública (CC. OO. UGT y CSIF) de abonar a los funcionarios la pérdida de poder adquisitivo y además de manera conjunta, y de una sola vez los dos años anteriores, no tiene ningún precedente en la historia democrática de España o, al menos, no le consta a los populares. Tan sólo han encontrado un precedente, y fue durante uno de los gobiernos de Felipe González. En esta ocasión, aunque sí se pago la pérdida de poder adquisitivo, no se hizo ni en época preelectoral ni electoral. Por el contrario, González llegó a este acuerdo con los sindicatos después de la huelga general de 1.988, que fue anterior a las elecciones generales, que se celebraron después. El motivo de la huelga general fue precisamente la negativa del Gobierno socialista a subirle el sueldo a los funcionarios. El acuerdo de González con los sindicatos se firmó en febrero de 1990 y, según el Real Decreto que daba carta de naturaleza a este acuerdo, el Gobierno se comprometió a abonar una paga única a los funcionarios, por importe de 2.525 de las antiguas pesetas. Posteriormente, en 1997 y ya con José María Aznar en la Presidencia del Gobierno, éste elaboró una ley para que los jubilados y pensionistas se beneficiaran de la recuperación automática del poder adquisitivo perdido. Es la famosa paga de enero que recibe este colectivo cada año. Pero no es este el único gancho electoral que Zapatero ha lanzado para conseguir el voto. Ya lo hizo en la anterior campaña electoral, la de 2008, cuando prometió que se descontarían 400 euros de las nóminas de los empleados, con el objetivo de hacer frente a la crisis económica. Entendía que al inyectar este dinero reactivaría el consumo y los efectos de la crisis económica serían menores. Pero no surtió ningún efecto y, por el contrario, tuvo un alto coste para las arcas del Estado.