Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
76 DEPORTES SÁBADO 27 s 2 s 2010 ABC Lewis Hamilton rodó ayer en Montmeló, donde aseguró que el McLaren estará perfectamente preparado para el debut de la temporada AP FÓRMULA 1 s Entrenamientos en Montmeló Nadie se acordó de Hamilton En el fin de la pretemporada de Alonso, el público de Montmeló fijó su atención en el asturiano y se olvidó de su antiguo enemigo de McLaren. Ni improperios ni pancartas. Soy optimista. Seguro que el McLaren está listo para la primera carrera dice el inglés JOSÉ CARLOS J. CARABIAS MONTMELÓ. No alcanzó el grado de exclusión social de aquella fabulosa película de Agustín Díaz Yanes, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto pero casi. Lewis Hamilton pasó como una sombra por Montmeló, antiguo feudo de sus desdichas. El director retrataba la lucha de un grupo de mujeres, encabezado por Victoria Abril, por salir de la marginación en un barrio obrero de Madrid. En el final de la pretemporada de Alonso, el público del circuito se olvidó del inglés. A grandes rasgos, nadie habló de Hamilton en Montmeló. El grado de rivalidad con Alonso se ha ido mitigando con el tiempo y en los albores de esta temporada, la antigua inquina social hispano- inglesa ha remitido hasta llegar a la normalidad en la convivencia en las pistas. Son dos grandes campeones que se respetan suelta Keke Rosberg, antiguo campeón y padre del piloto de Mercedes, que se ha dejado ver estos días por Barcelona. McLaren representa la eficacia programada, un ma- nual de estilo con sello de denominación inglesa. Precisos, ordenados, metódicos, flemáticos... El año pasado desplegaron una campaña de imagen respecto a Lewis Hamilton para suavizar su relación tirante con España, rescoldos del pasado de Alonso en la potente escudería inglesa. Eventos sociales, entrevistas, presentaciones siempre de la mano de De la Rosa, su cicerone. Ayer en Montmeló, en el primer día de pruebas de Hamilton en el trazado donde fue increpado de forma lamentable hace dos años, se comprobó la eficacia del lavado de cara. Nadie apuntó algún incidente o descalificación fuera de tono. Montmeló era hasta hace bien poco un tormento para el inglés. Estruendosas broncas saludaban cada una de sus salidas a pista. Ayer no. Nadie reparó en él. Si las pancartas simbolizan algún estado de ánimo tribal, puede colegirse que la afición ibérica y Hamilton han hecho las paces. Los antiguos cartelones contra el inglés han desaparecido en favor del aliento para los españoles. Fernando, donde tú estés nosotros contigo Go, Pedro, go. You ll never race alone Alguersuari, fin la victòria sempre! Los invitados de Renault- -legión, como siempre en los últimos tiempos- -sacan fotos al McLaren de Hamilton, aparcado en el garaje 12. He mantenido una buena colaboración con Jenson Button y creo que el trabajo dará sus frutos Los vips de Williams miran con un ojo a Hulkenberg y con otro, al británico. Pero desde la grada nadie increpa al piloto McLaren. Silencio total. Del garaje sale Hamilton y cruza el paddock como una liebre. Paso ligero y vista al frente. Sonríe mecánico cuando unos cuantos aficionados le reclaman para la foto, el autógrafo, el apretón de manos... Ni un comentario ofensivo en medio de la jungla. A diez metros hay una densidad de población que ni en el centro de Shanghai. Una marabunta que espera a que Alonso asome el hocico en el campamento de Ferrari. Hamilton mira al futuro en sus declaraciones: Yo siempre soy optimista. Estoy seguro de que el McLaren estará listo para la primera carrera. He mantenido una buena colaboración con Jenson (Button) y creo que el trabajo ha dado sus frutos FÚTBOL s Inglaterra Las deudas hunden al Portsmouth, un club de 110 años LONDRES. La multimillonaria Premier League está mostrando su talón de Aquiles, empezando por uno de los parientes pobres, el Portsmouth, que se declaró en suspensión de pagos. Un equipo con 110 años de historia que ganó la FA Cup dos veces, la última en 2008, no consiguió un jeque árabe o un petrolero ruso y pasó ayer a la adminisMARCELO JUSTO S. ESPECIAL tración judicial el paso previo a la quiebra en Inglaterra. El administrador judicial designado, Andrew Andronikou, se comprometió a salvar a la institución reduciendo costos a su mínima expresión y, en lo posible, vendiendo algunos jugadores. El Portsmouth es, por ahora, el caso más extremo, pero no el único, de dificultades económicas de la Premier Lea- gue. Un informe de la UEFA revela que los clubes ingleses concentran el 56 por ciento de las deudas del fútbol europeo: el Manchester United tiene un debe de más de mil millones de dólares. Ahora, el Portsmouth, según las normas de la Premier, pierde automáticamente nueve puntos por entrar en suspensión de pagos; en su caso, último en la tabla, significa que su descenso de categoría es prácticamente un hecho. Encontrar un comprador para un club que no es de Premier no va a ser fácil. Pero además, si a principios de la próxima temporada el club no llega a una acuerdo con los acreedores, las normas de la Liga contemplan la pérdida de 15 puntos más, lo que significaría una virtual condena a un nuevo descenso.