
ABC
MIÉRCOLES 23 s 12 s 2009
OPINIÓN
13
EL RECUADRO
UNA RAYA EN EL AGUA
LA NOCHE DE LOS SMS ANÓNIMOS
NTRE hoy y mañana, los teléfonos móviles echalo que está casado o arrejuntado con una tal Chari? Si rerán humo recibiendo mensajes cortos de texto, cibes el mensaje hoy o mañana por la mañana, no hay vulgo SMS, en los que unos señores que no te exproblema. Lo grave es si te lo mandan la mismísima Noplicas cómo tienen tu número te felicitan las Pascuas, chebuena, a las 10 de la noche. Te dan la cena de Navicon todo tipo de frases: tradicionales, humorísticas, relidad. Se te ocurre preguntar a tu mujer: Oye, ¿nosotros giosas, laicas. Un gran porcentaje nos felicitan algo que conocemos a algún Manolo que esté casado con una no existe: las Navidades, en plural. Porque Navidad, coChari? Y te dice que sí, que son los vecinos del apartamo la madre de Pepe Pinto, no hay más que una y a vosomento de la playa: Pero no, espera, Chari se llamaba la tras, blancas y americanas Navidades plurales, White primera mujer de Manolo, que se separó, ahora vive con Christmas de Bing Crosby y Sinatra, os encontré en la cauna tal Carmeli, menuda lagartona está hecha la tal Carlle. En la calle 42 esquina a la Quinta Avenida. meli Y tu suegro tercia: Este Manolo, ¿no será el que Un año más los SMS de Navidad nos darán la noche. se presentó a hermano mayor y no salió, sí, hombre, MaLa noche de mañana y el día de hoy. Cuando esnolo Gómez, que está casado con Chari López, la cribo, con los niños de San Ildefonso cantando hija de López el de la ferretería de la calle Larlos números que este año tampoco nos tocaron, ga? Y un momento tan entrañablecomo la famiya he recibido el primero. Dice: Felices Fiestas. liar y anual cena de Navidad es dedicado monoLuis Porque soy analfabeto en el arte de escrigráficamente a las andanzas y venturas del subir mensajes con el teclado de lentejitas del telépuesto Manolo y la presunta Chari, a los que acafono, que, si no, estaba por contestare a este tal bamos, naturalmente, mandando a tomar por Luis, que por cierto no sé quién coño es: ¿Me saco: Mira, pues ¿sabes lo que te digo? Que les ANTONIO puede usted decir, por favor, a qué fiestas se refievayan dando a Manolo y a Chari, y que escriban BURGOS re cuando me desea felicidad? ¿A las fiestas de su nombre otra vez al poner el SMS mi adoptante Cádiz, esto es, al Carnaval? ¿O a Eso es lo que debemos rogar: que, por favor, las fiestas de mi Sevilla natal, Semana Santa y Feria? ¿O los siete mil millones de SMS que están al caer felicitana las fiestas de Pentecostés en el Rocío almonteño? ¿O a do las Pascuas no sean anónimos o cuasi. Que aunque los Sanfermines acaso? Porque si se refiere a las presenyo esté en la agenda de direcciones del teléfono de Mates Pascuas de la Natividad de Nuestro Señor y de Reyes nolo el de Chari, no tengo la obligación de saber que es Magos, son Felices Pascuas mi desconocido amigo usted quien me felicita. No estoy dispuesto a amargarNo niego que estos mensajes son interesantísimos. me la Nochebuena averiguando a quién corresponde Cada uno de ellos es un acertijo. En el citado, no acierto del número 602674451 desde el que me pone ese mena determinar quién puñetas es el tal Luis que me desea saje. Y, por favor, no me rebote usted ese texto que ha reFelices Fiestas. Recibes el mensaje de Luis y de momencibido usted y que cree tan divertido, con la gracieta de to te pones a hacer memoria de los Luises que conoces: Zapatero en el portal de Belén de la crisis. Debo de estar ¿quién demonios será este Luis? Lo malo es cuando el en muchas agendas de teléfonos móviles, porque con el mensaje está firmado por los dos, por el matrimonio, la suyo han sido ya 96 los anónimos comunicantes, vapareja de hecho o lo que sean. Entonces el problema se mos, los Manolos y las Charis, que me lo han rebotado multiplica por dos. Dice el mensaje, un poner: Felices dándole a la tecla del Reenviar a toda la agenda de NúFiestas. Manolo y Chari ¿Quién leches será este Manomeros SIM
E
DEL DÉFICIT
O hace mucho sesolía decir, como consuelo de la suerte esquiva, que la mejor lotería es el trabajo. Hoy es el día, sin embargo, en que casi resulta más fácil encontrar un décimo premiado que un empleo. Aun así las ventas del sorteo de Navidad siguen cayendo porque para tentar la fortuna la gente necesita unos caudales siquiera mínimos que ahora no sobran en las menguadas economías familiares. Siempre da un poco de envidia contemplar el distante júbilo de cava y abrazos de los premiados, pero hay cuatro millonesdeespañoles que ni siquiera entran en el bombo deconsolacióndela estabilidad laboral, condenados de antemanoal desasosiego de una tristeza sin paliativos. Aquello del trabajo comopremio seguro, comovaIGNACIO lor persistente, era un conCAMACHO cepto propio de un país pobre y digno que aún se agarraba a la ética calvinista del esfuerzo, a la industriosa creencia de que el bienestar era el producto de un progreso laborioso y honesto. A partir de los años ochenta esta moral del perfeccionamiento cambió por culpa del éxito de la especulación. Para ser millonario era suficientecon tenerun solar, una parcela, una propiedad, un terreno, y la habilidad, los contactos o la desvergüenza para lograr que saliera recalificado en algún birlibirloqueurbanístico. Luego llegó el paroxismo de la Bolsa y la apoteosis del capitalismo financiero, y por último eldelirio de los créditos fácilesque transformaron la idea misma de la riqueza a través de un frenesí de consumo: se podía vivir como un rico sin serlo. Bastaba con pagar el primer plazo de una vivienda, un coche de lujo, un televisor de plasma o un viaje exótico para empezar a poseer los bienes ambicionados dejándolos a deberhipotecados sobre el restodetoda unavida. Si nuestros padres habían pasado la vida tratando de ahorrar la mitad de lo que ganaban, nosotros nos acostumbramos a ganar un tercio de lo que gastábamos. Quebrada esa espiral de fantasías por el terremoto de la crisis, la lotería se ha convertido en unalivio de deudas o en elremoto sueño paliativo de un paro estable. El único que continúa gastando lo que no tiene es el Gobierno, que ayer mismo, mientras los niños de San Ildefonso cantaban su salmodia de millones, aprobaba en las Cortes unos presupuestos del Estado cuya pedrea de favores políticos va financiada con cargo a un dislocado endeudamiento nacional. Al menos el sorteo oficial tiene tasado su límite de premios respecto de la emisión total de décimos; en la tómbola del reparto presupuestario, en cambio, siempre hay partidas rebañadas a cuenta del déficit para cuadrar unas cuentas imposibles a la medida del clientelismo y la voracidad de unas insaciablesadministraciones públicas. El furor dispendioso de la socialdemocracia está cambiando incluso la tradicional sociología consoladora del fracaso lotero; mientras el Estado acuda con su deficitario providencialismo, la mejor lotería ya no es un trabajo sino una subvención.
LA PEDREA
N