
12
OPINIÓN
VIERNES 18 s 12 s 2009
ABC
AD LIBITUM
BODAS
DE HAMBRE
N su reciente y magnífico estudio sobre la fragmentación de las audiencias de la televisión en España, afirma Ricardo Vaca- -gran contador de espectadores- -que en la actualidad, al margen del millar de televisiones locales que funcionan en nuestro país- -la mayoría de ellas ilegales- ofrecen programaciones continuadas, temáticas o generalistas, en abierto o de pago, 130 cadenas bien diferenciadas. El parto de las televisiones privadas fue lento y distócico. Hasta 1988 no vio la luz la primera ley reguladora de la actividad y, sin embargo, el zapaterismo ha producido una catarata de M. MARTÍN nuevas ofertas cuya FERRAND principal característica, fuera o no esa su intención, ha sido el debilitamiento de los primeros concesionarios que, en número cerrado, se desarrollaron en los años noventa y viven la competencia desleal de las gastosas, erráticas y propagandísticas televisiones públicas- -nacionales, regionales y locales- -que este año nos costarán más de 3.000 millones de euros. En el marco de una crisis económica que compromete la financiación clásica de los medios informativos por la decadencia de las inversiones publicitarias, ese exceso de ofertas está condicionando grandes movimientos en las empresas televisuales. No es un asunto para el llanto. La televisión se ha envilecido tanto en España que la mayoría de las programaciones comerciales al uso no podrían emitirse, por su temática obscena y su zafiedad, en los países europeos. Ni Silvio Berlusconi se atrevería a ofrecer en sus canales italianos lo que suministra su canal español. No es para el llanto, pero sí para la observación. La necesidad está forzando bodas de hambre, asociaciones impensables, entre distintos operadores que perturbarán en mucho lo ya perturbado en demasía. Antena 3 y la Sexta se fundirán en una sola entidad que, si se atiene a las propiedades de la suma, le añadirá fervor socialista al fervor socialista, pero con más acento catalán. Simultáneamente Telecinco ultima sus capitulaciones matrimoniales con Cuatro y eso conlleva justicia poética. Los herederos de Jesús Polanco, que en paz descansa, no han sabido mantener la altanería que definió el fenómeno que, con epicentro en El País, modificó en profundidad el mapa informativo nacional. Es, precisamente, su bestia negra- -Berlusconi- -quien se queda con su juguete en abierto mientras el de pago aguarda tiempos mejores. Sic transit gloria mundi.
E
-No compares la Italia de Berlusconi con la España de Zapatero. Aquí la izquierda a quien odia es a cualquier periodista que la critique.
PERSPECTIVA
EL DISCURSO DEL MÉTODO
O es que la política española esté precisamente inspirada por Descartes, pero pareciera que la estrategia de convocar la Conferencia de Presidentes era una cuestión de método. Se trataba de evidenciar que el PP no quiere dialogar para justificar un pacto con los sindicatos como alternativa responsable y necesaria ante la magnitud de lo que se nos viene encima. Si además la CEOE está ocupada en asuntos de intendencia interna, miel sobre hijuelas. Era una jugada hábil, como todo lo que hace el presidente en el corto plazo, pero que le ha salido mal por varias razones de fondo que poco tienen que ver con la posición del PP y mucho con la estructura del Estado. La Conferencia de Presidentes no tiempo ha tenido. Pero no puede, sus propios socios no le dejarían. Toda su justificación de ser es el hechodiferencial, elbilateralismo, ¿seimaginan a Cataluña, Galicia o el País Vasco FERNANDO aceptando un recorte de sus presupuesFERNÁNDEZ tosautonómicosadoptado en esaConferencia con su voto en contra? ¿dónde quedala causa nacional, la cosoberanía? Pero esque tampoco me imagino a Madrid aceptándolo. Quiero pensar que en algún momento el gobierno habrá pensado estas cosas, porque aunque el presidente esté instalado en la aventura, España es un país serio y el partido socialista también. Y habrán estudiado reglas de decisión de doble mayoría, población y número de Comunidades, a semejanza del Consejo Europeo. Y les habrán entrado escalofríos. Recuerden el Tratado de Lisboa, referéndos incluidos y repetidos. Un juego de niños con lo que hubiéramos visto en España. Y todo por un órgano que no es más que unaocurrencia. El Senadonoseha convertidoen Cámara recalcitrantes, sino por la falta de voluntad de los
N
nacionalistas de constitucionalizar la igualdad entre Comunidades. Vivimos desde la Transición en un proceso deambigüedadconsentida, quenocalculada, quelareforma de los Estatutos, en una interpretación navideña y por tanto benévola, quiso dar por terminada. Y miren el lío que se ha armado, que ni siquiera el TC se atreve a fallar. Pero hay más, si el experimento procedimental hubiera terminado bien para el presidente, se habría cargado la democracia parlamentaria, que no la democracia, que nadie se escandalice, y los partidos políticos tal y como los conocemos hoy en España. Se hubiera determinado un régimen multi- presidencialista parecido al de Estados Unidoscon sus gobernadores. No igualporqueelCongreso de los Diputados y las Asambleas Regionales tendrían una decisión básica que tomar, elegir cada cuatro años al presidente. Pero se parecerían mucho a las asambleas de compromisarios. Otra forma de verlo es que el presidenteZapatero hahablado tantoconlosnacionalistas últimamente que se ha convertido al carlismo y a la Monarquía del Imperio austrohúngaro. Todo esto, dirán ustedes, qué tiene que ver con la economía y el paro. Pues nada, evidentemente. Como nada tuvo que ver la Conferencia de Presidentes con definir una política para la recuperación económica. Mientras nose cambieel modelo políticoespañol- -y todo es posible con un Zapatero que ya ha metido en la trituradora el modelo económico, cultural y social- -al Congreso de los Diputados le corresponde la responsabilidad de aprobar las leyes. Y allí todavía están los partidos y las ideologías, representados proporcional y no territorialmente. No sé hasta cuándo pero mientras dure, la política económica hay que negociarla afortunadamente entre derechas e izquierdas, modular el grado de intervención en la economía social de mercado. Y eso exige al Gobierno ponerse manos a la obra y definirse. Y luego, y por ese orden, a toda la oposición retratarse en lo concreto. Ya está bien de perder el tiempo.