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ABC
DOMINGO 19 s 4 s 2009
Fórmula 1 s Gran Premio de China
DEPORTES
113
PARRILLA DE SALIDA
Primera curva
Marcha Velocidad
(km h)
5 189
1
S. Vettel (ALE Toro Rosso) 1: 36.184
2
F. Alonso (ESP Renault) 1: 36.381
3
M. Webber (AUS Red Bull) 1: 36.466
4
R. Barrichello (BRA Honda) 1: 36.493
5
J. Button (ALE Honda) 1: 36.532
6
J. Trulli (ITA Toyota) 1: 36.835
Alonso no salía en la primera línea desde la carrera de Montmeló del año pasado
AFP
7
N. Rosberg (ALE Williams) 1: 37.397
8
K. Raikkonen (FIN Ferrari) 1: 38.089
Alonso vuela con el difusor
Con la pieza llegada en el avión de su jefe y sin el Kers, superó a los intocables Brawn y saldrá detrás de Vettel
En cuestión de consumo interno, lo bueno de la Fórmula 1 es que cada vez se parece más al fútbol: nadie acierta en los pronósticos. Los profetas no pintan nada cuando se trata de materializar las premoniciones. Ni los más expertos, ni los más eruditos, ni siquiera los protagonistas. Y si a eso se añade que la gente miente más que habla, el resultado de las carreras suele ser un saludable cruce entre la ilógica y la política, sin que se pueda establecer un orden de prevalencia. ¿Había algún insensato suficientemente loco para pensar que Jenson Button y su difusor mágico no conseguirían
JOSÉ CARLOS J. CARABIAS
9
L. Hamilton (GBR McLaren) 1: 38.595
10
S. Buemi (SUI Toro Rosso) 1: 39.321
11
N. Heidfeld (ALE BMW) 1: 35.975
12
H. Kovalainen (FIN McLaren) 1: 36.032
13
F. Massa (BRA Ferrari) 1: 36.033
14
K. Nakajima (JPN Williams) 1: 36.193
15
S. Bourdais (FRA Toro Rosso) 1: 36.906
16
N. Piquet (BRA Renault) 1: 36.908
la tercera pole en el tercer intento? ¿Alguien en su sano juicio hubiera anticipado que Alonso podría superar, pese a su escasa de carga de gasolina en Shanghai, a los intocables coches Brawn? Alejada de su versión matemática, de su aureola de cálculo logarítmico, la Fórmula 1 es una caja de sorpresas. El apéndice milagroso de Fernando Alonso llegó en los minutos de prolongación. Difusor, fondo plano, suelo en forma de alfombra o como quiera llamársele, la pieza en la que llevaba trabajando la fábrica Renault desde hace semanas surtió un indudable efecto. Alonso, que había malvivi-
do en Australia y Malasia en los sábados de clasificación, superó las contrarrelojes con cierta comodidad. El primer corte, la Q 2, con algún sobresalto. El segundo, la Q 3, bastante sobrado. El deseo que el año pasado se retrasó casi hasta junio, ha llegado ahora, en la tercera carrera. Y lo ha hecho sin el Kers, el
La diferencia de rendimiento se plasmó en Piquet, que fue decimosexto y no llevó el apéndice mágico
17
R. Kubica (POL BMW) 1: 36.966
18
A. Sutil (ALE Force India) 1: 37.669
Brawn: Aconsejo a Briatore que cambie de medicación
Siempre locuaz, Flavio Briatore ha soltado la lengua en China. Habría que tirar el Kers al mar, como un ancla. El Kers nunca me gustó, sobre todo por el coste, 15 millones Habría que repartir los 30 millones por los derechos de televisión que debe recibir Brawn GP entre las demás escuderías para compensar los gastos de realización de los nuevos
19
T. Glock (ALE Toyota) 1: 36.066
20
G. Fisichella (ITA Force India) 1: 37.672
Retrasado cinco puestos por cambio de motor
difusores Brawn no es un equipo pequeño, había 1.200 personas que trabajaban allí, todo pagado por Honda, con 130 millones de dólares dados como dote. Me hace gracia cuando hablan de un equipo pequeño, es tan grande como Ferrari Me sienta mal por Piquet, que no ha podido tener difusor. Lo tendrá en Bahrein La respuesta a todos estos pensamientos llegó ayer de parte de Ross Brawn, el jefe del equipo revelación: Aconsejo a Flavio que cambie de medicación
otro invento mágico de la temporada, el turbo que activa la energía recuperada durante seis segundos y que Renault descartó en Shanghai, un trazado que le iba como anillo al dedo. Sin Kers, con el difusor y sólo 32 litros de gasolina que le obligarán a parar antes que nadie, Alonso dio la campanada. Y lo hizo a ciegas. Su equipo montó el difusor para la primera sesión matinal en un ejercicio laborioso de sus empleados: los mecánicos apenas durmieron un par de horas, enfrascados toda la noche en cambiar las tripas del bólido. Pero Alonso sólo pudo dar unas cuantas vueltas antes de afrontar las clasificación tres horas más tarde. Lo que el asturiano había considerado como chapuzas resultó finalmente un trabajo de orfebrería que desmontó la teoría del dinero. Deberían haber sido Ferrari y McLaren los que, por presupuesto, hubieran dado el salto. No fue así. Massa cayó en el segundo corte y Raikkonen sólo fue octavo. Y como la vida se ha vuelto del revés en la F- 1, los chicos Brawn, los que no tenían trabajo hace apenas un par de meses, estaban decepcionados. No esperábamos estar tan atrás se lamentó Barrichello, que en otro tiempo hubiera dado palmas con las orejas por su cuarto puesto.