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24 ESPAÑA DOMINGO 19 s 4 s 2009 ABC La política como medicina estética La medicina estética, que es la oficial, piensa que todo es una exageración, que la economía, aunque demacrada, es fuerte y basta con las pomadas, quizá a la larga más caras pero menos dolorosas Oposición sino por todos los aventureros de la medicina política tradicional y profunda, sean de la ideología que sean. Llega Krugman, viejo azote de Bush convertido ahora en tocapelotas de la economía española, y sugiere reformas estructurales de calado. Llega el experto del Banco Central Europeo y se pregunta por qué no se revisa a fondo en España el sistema laboral. Aparece Miguel Ángel Fernández Ordoñez, gobernador del Banco de España, y pide el retraso en la edad de jubilación ante el riesgo de que desaparezca el superávit de la Seguridad Social. Piensan que ya se han agotado los otros remedios cosméticos. La medicina estética, que es la oficial, piensa que todo es una exageración, que la economía, aunque demacrada, es fuerte y basta con las pomadas, quizá a la larga más caras pero menos dolorosas: está asegurado el superávit de la Seguridad Social, las prestaciones sociales, el incremento del empleo público, etc. Todos contentos, por tanto. Toda esta operación para dar la sensación- -de eso se trata, de dar la sensación- -de que se va por el mundo con los músculos muy desarrollados y la piel como la de una bella adolescente. En lo que a la propaganda se refiere, el Gobierno tiene acreditada una larga y fructífera experiencia. En lo que toca a las maniobras de distracción la finura del equipo de Zapatero es menor, pero el empeño continuado: si no da resultado sacar Irak a la palestra en cada pleno parlamentario, se comienza, como ayer, por denunciar una hipotética conspiración para debilitar Europa organizada de la mano por Bush y Aznar. La del 11- M, en la que se enredó el PP de la anterior legislatura, se queda en un juego de niños. ¿Quién puede negar que es mejor tener buen aspecto que no tenerlo? Lo malo es hacerse con la mejor de las sonrisas y sentirse como un mago a costa de no curarse el cáncer. Germán Yanke MADRID. En París- -ya que Sarkozy dice que copiamos tanto- la Asamblea debate y tendrá que decir, en relación a la medicina estética, quién puede hacer qué. Hace un par de años se reconoció el diploma de medicina morfológica y anti- edad y ahora son muchos los médicos generalistas que prefieren dedicarse a combatir las arrugas y la celulitis. Leo en Le Monde que un médico que hace años participaba en el movimiento sindical quiere ahora dedicar sus horas a la belleza sin bisturí afirmando que no lo hace por dinero, naturalmente, sino porque se siente como un mago La oleada, para satisfacción del presidente francés, llegará antes o después a España y hasta quizá pueda aportar una pizca de seriedad a algunas de las prácticas que prometen la eterna juventud o, al menos, el modo de disimular que tal objetivo no es posible. Mientras, la medicina estética parece haberse convertido en la verdadera política económica del Gobierno. Es más, se diría que la última remodelación gubernamental, no ha buscado precisamente a los más expertos internistas y cirujanos, sino a los que prometen o parecen saber cómo disimular, sin quirófano, los efectos de este tiempo de crisis. En este territorio, los que levantan la voz para señalar que los problemas están en los pulmones o en el estómago son unos agoreros. No pasa nada, lo que hace falta es un pequeño lifting. Resulta caro, pero ni es invasivo ni comporta los problemas de otros remedios. Si no se ve la úlcera, no existe. El malhadado enfermo, el sistema económico español, ya no es puesto en vilo por la Núñez Feijóo, con un grupo de gaiteros en la Plaza del Obradoiro MIGUEL MUÑIZ Consenso, humildad y crisis marcan el estreno de Feijóo El nuevo presidente de la Xunta hace un llamamiento a todos los partidos para luchar contra la situación económica SANTIAGO. Alberto Núñez Feijóo vivió el tercer día de su semana de gloria, el de su toma de posesión, conjungando un discurso de marcado corte institucional, con llamamientos a la unidad de los partidos para luchar contra la crisis, y un cruce de emociones que le llevaron a que se le entrecortara la voz cuando en diversos puntos de sus discursos recordó a su familia. La jornada del flamante inquilino de la residencia de Monte Pío comenzó a las once de la mañana en el Pazo do Hórreo, sede del Legislativo autonómico, donde arropado por personalidades de la vida civil, política y económica de Galicia y el resto de España prometió su cargo. Ante la mirada de su familia, Mariano Rajoy y la cúpula nacional del PP, y una amplia representación de diputados y protagonistas de la política autonómica gallega de los últimos veinJOSE LUIS JIMÉNEZ ticinco años, Núñez Feijóo se comprometió a la tarea de la defensa de la identidad de Galicia y de sus intereses, así como la promoción de la solidaridad entre todos los que integran el pueblo gallego La crisis volvió a ser el eje sobre el que pivotó su primer discurso del día, y para combatirla exhortó a arrimar el hombro entre todas las fuerzas políticas, más allá de sus diferencias partidarias. También mostró su preocupación por mantener un alto grado de servicios públicos en materia de igualdad y bienestar, y aprovechando la presencia Hoy se anunciará el nuevo gobierno de Galicia, más reducido y con la incorporación de dos independientes de Manuel Chaves, vicepresidente tercero de asuntos autonómicos del Ejecutivo de Zapatero, trasladó su intención de alcanzar un acuerdo sobre el modelo de financiación autonómica que salvaguarde los intereses de Galicia y tenga en consideración sus particularidades geográficas y demográficas. Y casi como una obligación en todos sus discursos, Núñez Feijóo reiteró su compromiso para conservar y garantizar la pervivencia de nuestra lengua de modo que los ciudadanos puedan seguir usando, en libertad, las dos lenguas que nos hacen más universales Acto seguido, Núñez Feijóo se trasladó a la Plaza del Obradoiro, donde le esperaban cerca de 5.000 personas. Allí sumó a su mensaje institucional un toque de humildad especial, al proclamar que soy el presidente, soy un gallego más Tras comprometerse a abandonar las siglas de su partido por las del escudo de Galicia llamó a alcanzar entre todos un punto de encuentro alrededor del galleguismo Y entonces, sonaron las gaitas.