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ABC VIERNES 12 s 12 s 2008 TEATRO- -FS 91 Una taberna legendaria La taberna fantástica abre de nuevo sus puertas. El CDN recupera una de las grandes funciones del teatro español reciente POR JULIO BRAVO MADRID. Hay funciones que todo el mundo conoce aun sin haberlas visto. La taberna fantástica de Alfonso Sastre, dirigida en 1985 por Gerardo Malla, es una de ellas. Pertenece a la leyenda de la escena española y por eso Gerardo Vera la recupera ahora, con dirección del propio Malla. Con este estreno se rendirá homenaje a Sastre, un autor, en palabras de Vera, complicado y conflictivo, pero siempre comprometido con el teatro Alfonso Sastre escribió La taberna fantástica en 1966, pero hasta 1982 no la sacó a la luz. Se la envió, relata Gerardo Malla, a Adolfo Marsillach, que fue quien se la hizo llegar a quien, finalmente, la puso en pie en 1985, en el Círculo de Bellas Artes. No tuvo demasiado éxito, pero cuando se llevó al ya desaparecido teatro Martín se convirtió en un fenómeno, que se mantuvo tres años en cartel y consagró a su protagonista, Rafael Álvarez El Brujo- -el primero en quien pensó Malla para el papel fue en José Luis López Vázquez, pero éste no quiso hacerlo- La taberna fantástica presenta un mundo de quinquis y marginal en una obra que el propio Sastre define como humilde, triste y acetilena lo que persiste- -dice Malla, que considera que el texto es ya un clásico del teatro español- -es que es una gran obra, de una calidad extraordinaria, y con una gran escritura; por su trama, por la fuerza de sus personajes... Y, explica el director de la función, poco ha cambiado en la puesta en escena. Ahora hay medios y un nuevo reparto. Antonio de la Torre encabeza este elenco de actores no sólo muy buenos, sino también especiales -en palabras de Gerardo Malla- que hacen de este montaje, junto a otros factores, una aventura muy gratificante. Cuatro de los intérpretes que participan en esta producción ya estuvieron en el estreno de la obra hace veintitrés años. Carlos Marcet vuelve a encarnar a Luis, el Tabernero; es quien tiene mayor energía de todos dice de él De la Torre. Lo que más le preocupaba cuando le ofrecí volver a interpretar el papel- -revela Ma- Sainete de sangre La taberna fantástica Autor: Alfonso Sastre. Dirección: Gerardo Malla. Escenografía: Quim Roy. Vestuario: Pedro Moreno. Iluminación: Juan Gómez- Cornejo. Música y espacio sonoro: Miguel Malla. Intérpretes: Enric Benavent, Celia Bermejo, Paco Casares, Félix Fernández, Saturnino García, Felipe García Vélez, Carlos Marcet, Luis Marín, Francisco Portillo, Antonio de la Torre, Paco Torres, Julián Villagrán, Miguel Zúñiga s Teatro Valle- Inclán. JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN Más de veinte años después de su estreno, este sainete de sangre y marginación conserva su pulso bronco, el pálpito de vida registrado con minuciosidad de naturalista, el ajustado retrato de una época y una clase social, y el gran trabajo de lenguaje que refleja la jerigonza de los quinquilleros en la segunda mitad del pasado siglo. No obstante, vista hoy, esta comedia lúgubre me ha parecido más descompensada de ritmo, con largos momentos discursivos y caídas de la tensión dramática por los excursos que recogen aspectos de la peripecia vital de los personajes aunque se apartan de la historia principal: la querella entre Rogelio el Hojalatero, al que busca la guardia civil por una muerte confusa y regresa al barrio para asistir al entierro de su madre, y El Carburo, que quiere darle un recado con la chaira porque cree que se ha ido de la muy. La acción transcurre en El Gato Negro, ventorro que es La taberna fantástica del título. El autor incluye esta pieza en su retablo de tragedias complejas, según una personal concepción del hecho dramático que va más allá y al tiempo integra la tragedia aristótelica, el antitragicismo didáctico brechtiano y el esperpento valleinclanesco, al reflejar las peripecias de un héroe irrisorio, reforzado en su dignidad vulnerable y cuyo fracaso es contemplado como elemento común a la devastada fraternidad de los seres humanos. El personaje de Rogelio está asociado al prodigioso trabajo que en su día realizó Rafael Álvarez El Brujo; aquí, Antonio de la Torre no desmerece la comparación y el resto del reparto, con algún nombre que intervino en el anterior montaje, raya a excelente altura, desde El Caco de Enric Benavent, el tabernero de Carlos Marcet o El Carburo de Felipe García Vélez, por citar a algunos, todos muy bien dirigidos por Gerado Malla, que conoce y potencia los resortes de la función. Excelente la escenografía realista de Roy y soberbia la iluminación de Gómez- Cornejo. Antonio de la Torre, en una escena de La taberna fantástica ABC LA BUTACA DE GODOT POR ALFONSO ARMADA Una belleza estremecedora Un coro de ninfas hace hablar con sus pies y con sus cuerpos el agua que inunda el escenario. Ellas, ingenieras de la pasión, levantan puentes de fortuna sobre el Volga, que se refleja en un ciclorama que parece un cuadro vivo de Richter. En esa lámina líquida transcurre la tragedia de Katia Kabanova, una obra de Ostrovski, con la que el compositor checo Leos Janácek pone a prueba la verdad dramática de la curva melódica. La soprano finlandesa Karita Mattila consigue que el deseo y la culpa se desgarren en su voz como un dulcísimo cuchillo que nos traspasa. Su temblor nos emociona en medio de la sobrecogedora belleza que Robert Carsen y Patrick Kinmonth han hecho cristalizar con esta ópera imborrable. Gracias, Janácek. KATIA KABANOVA TEATRO REAL. MADRID lla- -era saber si podía saltar el mostrador. Carlos es el palo mayor de esta nave También repiten Saturnino García (Ciriaco) y Francisco Portillo (Guardia Civil) Félix Fernández fue en aquellas legendarias funciones El Caco, y ahora es El Machuna. Junto a ellos se han incorporado al reparto, además de De la Torre, actores como Enric Benavent, Paco Casares y Julián Villagrán. Ahora, nuevas generaciones tendrán ocasión de ver un espectáculo que sus padres celebraron- -dice Gerardo Malla- Espero que despierte en ellos el mismo interés