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90 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 1 s 7 s 2008 ABC Manuela Mena habla de Goya pero guarda silencio sobre la autoría del Coloso VANESSA JOB VALLE MADRID. La jefe de conservación de pintura del siglo XVIII del Museo del Prado, Manuela Mena, inauguró ayer el curso Goya en el siglo XIX que ella misma dirige, y que se inscribe dentro de la programación de verano de la Universidad Complutense en San Lorenzo de El Escorial. La especialista analizó durante su conferencia la importancia de Goya en el arte del siglo XIX y reiteró que hay que volver a estudiar al pintor. Del Goya del siglo XIX no se conocen aspectos fundamentales dijo al público presente, pero la especialista evitó comentar nada acerca de la polémica levantada sobre la autoría de El Coloso a pesar, incluso, de que entre los cuadros que Mena mostró estaba la pintura presuntamente atribuida a Asensio Juliá, discípulo de Goya y no al pintor aragonés. A los estudiantes les dijo que para entender a Goya hay que remover muchas piedras del camino. Hay que volver a estudiarle pero no ofreció nuevos elementos de reflexión. Manuela Mena ha afirmado que para ella esta obra no es de Goya pero ahora no quiere referirse al tema ni de la publicación del prometido estudio sobre el hallazgo en el boletín del Prado. Ya dije lo que tenía que decir aseguró a ABC. Más allá de polémicas, Manuel Pérez, estudiante de arte de la Complutense, opina que lo importante es disfrutar de la obra de arte. Aunque no sea de Goya, hay artistas que continuaron sus enseñanzas Mientras que para la maestra de primaria María Soledad, -que asiste al curso- hay que revisar lo que se conoce del Coloso porque en estos temas no hay verdades absolutas. En su intervención, Manuela Mena se refirió a algunos de los aspectos desconocidos del pintor. Señaló la relación que tenía con su ama de llaves y el lugar donde estaba su taller. Subrayó la dificultad para establecer la cronología de las obras de Goya por la similitud de los trazos desde sus inicios hasta sus últimos días. Entre las tareas pendientes destacó la necesidad de profundizar en su concepto de la luz y aclarar el catálogo. Es difícil situar obras que son fundamentales. Hay cuadros perdidos, algunos se destruyeron en la época de la guerra de la Independencia y se tienen referencias de que Goya regaló algunos cuadros a sus amigos Imagen de la sala del Palacio de la Música en los años 20 del siglo pasado, que no puede ser modificada ABC El Palacio de la Música se reabrirá en 2011 como sala de conciertos La Fundación Caja Madrid cerró ayer la compra de la sala de cine, que tendrá un aforo de 1.600 localidades y se convertirá en una alternativa al Auditorio Nacional SUSANA GAVIÑA MADRID. Cuando todavía resuenan los lamentos de muchos nostálgicos por el cierre de la sala de cine El Palacio de la Música el pasado 22 de junio, a otros muchos se les escapará una exclamación de alegría cuando sepan que el emblemático edificio, situado en el corazón de la Gran Vía, a pocos metros del Teatro Real, ha sido adquirido por la Fundación Caja Madrid para convertirlo en sala de conciertos- -y no otro centro comercial como el cine Avenida- una de las actividades para la que fue concebida en 1926, junto a la de ofrecer proyecciones y albergar en sus bajos una sala de fiestas, reconvertida después en dos minicines. Según ha podido saber ABC, y después de varios meses de negociaciones, la Fundación Caja Madrid rubricó ayer la compra del edificio. Sin duda, una buena noticia para todos los melómanos en una ciudad donde escasean los espacios para la música orquestal, como quedó demostrado con el cierre, durante seis meses, del Auditorio Nacional, lo que obligó a paralizar casi la actividad sinfónica. Al parecer, la Fundación Caja Madrid llevaba tiempo barajando la posibilidad de adquirir un espacio donde celebrar su amplio programa musical en Madrid, iniciado en 1992 con el ciclo Liceo de Cámara, y que se desarrolla en siete ciclos y tres conciertos extraordinarios realizados en diferentes espacios alquilados, como el Teatro Real (ciclo de Grandes Voces) Teatro de la Zarzuela (lied) espacios cedidos por Patrimonio Nacional (Siglo de Oro) Auditorio Nacional (ciclo Sinfónico, Musicadhoy, Liceo de Cámara) La Fundación invierte algo más de ocho millones de euros en música- -interpretación, investigación, ediciones, grabaciones- Este compromiso con la música es una razón de peso para que ahora la Fundación haya dado este paso. Sin embargo, y según fuentes consultadas, harán falta al menos tres años para acondicionar y dar un lavado de cara al edificio protegido- -que se rige por un plan especial- cuya sala principal, con tres niveles y un aforo actualmente de más de 1.600 butacas al igual que la fachada, no puede ser modificada. Sí puede, y es impresicindible, realizar mejoras en el escenario, que tendrá que ser adaptado para acoger a una orquesta sinfónica y a un coro; así como renovar las instalaciones internas, y adaptarse a la normativa vigente de seguridad. Como todo auditorio, el nuevo Palacio de la Música deberá habilitar un espacio para los camerinos y salas de ensayos que es presumible sean situadas en el nivel inferior, donde ahora hay dos minicines. Una vez concluidas las obras, que podrían comenzar después del verano, la Fundación podrá disfrutar, esperemos que en la temporada de 2011- 2012, de casa propia para acoger sus ciclos musicales, y le quedaría espacio suficiente para acoger otras ofertas y ciclos musicales víctimas del overbooking del Auditorio Nacional. De Stravinski a Ataulfo Argenta La música no es en absoluto un elemento ajeno al Palacio de la Música, como indica su nombre, que el 14 de noviembre de 1926 fue inaugurado con un concierto interpretado por su propia orquesta, bajo la dirección del maestro Lassalle, con el que se inició un ciclo de abono que se celebraba todos los sábados a las seis de la tarde. Entre el público asistente a la sala se puede citar a la Reina Victoria y las Infantas Beatriz, María Cristina e Isabel. Por ella pasaron músicos de la talla de Celebidache, Markevitch y Stravinski, sin olvidar a Ataulfo Argenta, al frente de la Orquesta Nacional de España. Acogió, además, en 1962, el estreno madrileño de la Atlántida de Manuel de Falla. Más recientemente, y casi como si fuera una premonición, la Fundación Caja de Madrid celebró en ella, a mediados de los 90 y durante varias temporadas, un ciclo de conciertos didácticos.