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ABC MARTES 1 s 7 s 2008 Cumbre de la Unión Africana INTERNACIONAL 39 Periodistas a la caza de políticos La cumbre de la Unión Africana, la gran fiesta del africanismo, convierte a Sharm el Sheij en la ciudad del mundo con más mandatarios por metro cuadrado, perseguidos por los periodistas P. ROSAS SHARM EL SHEIJ (EGIPTO) Difícilmente se pueden conseguir juntar en una cumbre internacional a 53 delegaciones de distintos países, representadas casi en su mayoría por jefes de estado o de gobierno. Pero la cumbre de la Unión Africana no es una reunión cualquiera. La gran fiesta del africanismo reúne a un número tan alto de dirigentes, acompañados además por sus ministros de Exteriores y de otras carteras relacionadas con la cumbre, que probablemente hoy Sharm el Sheij sea hoy por hoy la ciudad del mundo con más mandatarios por metro cuadrado. Una pesadilla para el tráfico, constantemente cortado porque ésta o aquélla delegación, que viaja en mercedes negros dentro de los cuales se divisan casi siempre vestidos de alegres colores, se desplaza a su hotel. O al aeropuerto, donde se hacinan los aviones de lujo privados. Pero, sobre todo, se convierte en una pesadilla para los periodistas y reporteros gráficos que cubren el evento. Algunos de los presidentes y primeros ministros son viejos conocidos de la prensa internacional. Mugabe con su bigotito mínimo. Gadafi con sus túnicas imposibles. El altísimo y no menos delgado presidente de Ruanda, Paul Kagame. Thabo Mbeki, pequeño, con pelo y barba blancas. Hosni Mubarak, por supuesto, anfitrión del evento. Pero otros, que gobiernan países con escasa repercusión El líder libio, Muamar Gadafi (izquierda) saluda presidente palestino, Mahmud Abás, en la cumbre fuera de sus regiones, son auténticos desconocidos, para la desgracia de la profesión. Los periodistas corrían de un lado para otro siguiendo al presidente equivocado, o escrutaban la indumentaria de los dirigentes y sus acompañantes antes de dirigirse a ellos. Cualquier detalle, un alfiler con una bandera (no siempre reconocible) la altura, los vestidos o el tono de la piel disparaban las apuestas. Tampoco faltaban los presidentes que se ofrecían directamente para ser entrevistados, conscientes de que sus países sólo aparecen en los diarios cuando hay catástrofes naturales o guerras. Pero si en algo es diferente una cumbre de Unión Africana a las demás reuniones internacionales es en los vestidos. Mientras que habitualmente EPA los jefes de estado visten de oscuro riguroso, los líderes de África no escatiman en color. Con una túnica como la que lució ayer el presidente de Gambia, Yahya Jammeh, no se pasa desapercibido, como demostró antes de entrar al pleno. Un bastón de mando de madera blanca retorcida y un acompañante que viste zapatos de charol de dos colores aseguran una sesión de fotos.