Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
38 INTERNACIONAL Cumbre de la Unión Africana MARTES 1 s 7 s 2008 ABC UN ENCUENTRO CON VOCES DISCREPANTES Kenia pide su suspensión Raila Odinga, primer ministro de Kenia, país que preside Mwai Kibaki (presente en la cumbre) pidió ayer en Nairobi suspender la participación del presidente zimbabuense Robert Mugabe en la Unión Africana (UA) hasta que acepte unas elecciones libres y justas. Gabón apoya al dictador El decano de los jefes de Estado africanos, el presidente de Gabón, Omar Bongo Ondimba, expresó su apoyo a Mugabe. Fue elegido, prestó juramento y está aquí con nosotros. Es presidente y no puede pedírsele más. Han celebrado elecciones y creo que las ha ganado Tanzania, entre dos aguas Pese a la presión internacional y a que habrá nuevas sanciones, el presidente de Tanzania, Jakaya Kikwete, se movió entre dos aguas. No felicitó a Mugabe sino a los zimbabuenses y a los inspectores de la UA. Calificó las elecciones de históricas pero apuntó retos pendientes Los guardaespaldas apartan a los periodistas al paso del presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, ayer en Sharm el Sheij REUTERS Mugabe divide a la Unión Africana El caudillo africano llamó británicos idiotas a los informadores ingleses PAULA ROSAS CORRESPONSAL SHARM EL SHEIJ (EGIPTO) Ha sido, sin duda, el foco de todas las atenciones. Cuando Robert Mugabe entró ayer a la inmensa sala donde se inauguraba la undécima cumbre de la Unión Africana, un murmullo recorrió el recinto. Entró tarde, mientras que el presidente egipcio, Hosni Mubarak, pronunciaba el discurso de apertura. Pero todos los flashes fueron para él. Mugabe era el invitado incómodo. El antiguo héroe de la independencia africana en el que se han inspirado toda una generación de líderes, muchos de los cuales se encontraban ayer en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij. El que, como dijo el presidente de Kenia recientemente, se ha convertido en la vergüenza de África pero que nadie en el continente sabe ya muy bien dónde colocar en el banquete. El soñador antiimperialista, hoy caído en desgracia. Y el que, con su desgracia, ha arrastrado a todo el país. Si bien durante las sesiones de ayer, la crisis de Zimbabue no se trató como un tema específico, Mugabe fue la comidilla de los pasillos. Especialmente a primera hora de la tarde, cuando el mandatario llamó británicos idiotas a dos periodistas del Reino Unido que lo saludaron con un Felicidades presidente por robar las elecciones Los agentes de seguridad de Mugabe intentaron apartar a los redactores, que se enzarzaron en una trifulca de manotazos y empujones y consiguieron así su batallita particular con el caudillo. La tarde anterior a su visita egipcia, Mugabe tuvo una tarde ajetreada. Tras ser anunciada su victoria en la segunda vuelta electoral, que ha sido condenada como una farsa por prácticamente todo el mundo menos su propio partido, el anciano caudillo fue investido a toda prisa. Era su sexta vez, conocía el procedimiento. Desde 1980, año en el que Zimbabue se independizó del Reino Unido, Robert Gabriel Mugabe ha sido el único presidente que el país ha conocido. Más de 90 seguidores del Movimiento para el Cambio Democrático que lidera el opositor Morgan Tsvangirai han muerto en los últimos meses a manos de matones del régimen, apoyados por las fuerzas de seguridad. Unas 200.000 personas han tenido que abandonar sus hogares huyendo del terror. Los hospitales están llenos de opositores con heridas horribles y quemaduras que ponen la piel de gallina. La violencia obligó al propio Tsvangirai a retirarse de los comicios una semana antes de que los zimbabuenses estuvieran llamados a las urnas, el pasado 27 de junio. Los comicios, que se han prolongado a lo largo de más de tres meses en medio de una orgía de violencia contra la oposición, han conseguido dividir a sus antiguos aliados de la Unión Africana (UA) Por una parte se encuentra la corriente más moderada, que presiona a Mugabe para que busque una solución negociada con la oposición. Suráfrica encabeza desde el principio esa postura. Su presidente, Thabo Mbeki, ha sido muy criticado a nivel internacional por suave, por no ponerle al caudillo los puntos sobre las íes, que incluso se ha achacado a un posible complejo del surafricano ante Mugabe, con el que no puede medirse en heridas de guerra. Ayer, el Ministerio de Exteriores surafricano volvió a pedir al partido de gobierno, el ZANU- PF, y al MCD, que dialoguen para formar un gobierno de transición Por esta misma vía apostó la misión de observadores de la Unión Africana, que han supervisado los comicios y que ayer dejaron claro que no llegaron a los estándares de la Unión Africana para unas elecciones democráticas Creemos que la gente de Zimbabue puede resolver sus problemas internos como ya se hizo este año en Kenia, con un gobierno de unidad señaló a ABC Ali Triki, ministro libio para Asuntos Africanos. Libia es otro de los países que considera que cuanto menos se intervenga en Zimbabue, mejor. No a las injerencias Británicos idiotas Suráfrica vuelve a pedir diálogo, mientras Kenia reclama que se suspendan las elecciones Todos en la UA estamos de acuerdo en que no queremos intervención extranjera en el país recalcó el ministro. Pero esta opinión, aunque es la más extendida, no es unánime. Precisamente, Kenia ha abogado por que la UA envíe tropas al feudo de Mugabe para proteger a la población. Desde Nairobi, el primer ministro Raila Odiga pidió ayer además que el organismo panafricano suspenda a Mugabe hasta que la UA pueda garantizar elecciones libres en Zimbabue. Pero Mugabe no teme a la Unión Africana. Todos los que nos critican sólo lo hacen delante de las cámaras de la BBC, de la CNN, porque es lo que quieren escuchar dijo ayer a este periódico el jefe de protocolo de Mugabe. Y remató: Luego, dentro de las cumbres no dicen ni pío