Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 1 s 7 s 2008 OPINIÓN 11 ENTRAMOS EN ÁREA DE ANSIEDAD LISTAS ABIERTAS UNA RAYA EN EL AGUA M caramado con mérito a la cresta de la ola. Han sido años ANTENGAN los cinturones de seguridad abrode mucha espuma. Las cosas van a chirriar de forma deschados por precaución y porque los ansiolítiagradable hasta ver de qué calado verdadero disponíacos de distribución gubernamental solo tenmos. Lo apremiante de la necesidad configura la calidrán un efecto transitorio y ligero. El gran air- bus endad de las adaptaciones y pone a prueba la entereza institra en zona de turbulencias y de ansiedad. El estado de tucional de nuestro sistema económico y financiero. Ir alerta de los españoles coincide con los sondeos de toda de casa al trabajo puede ir siendo cada vez más caro, coEuropa. A corto plazo, los europeos descreen de las medimo acercarse al supermercado los fines de semana. das económicas y temen- -en un 46 por ciento, veinte Vean la factura eléctrica después de los meses de puntos por debajo de otoño de 2007- -un empeoraaire acondicionado. Quién sabe si los programas miento inmediato. Que el Tratado de Lisboa esté televisivos de naturaleza culinaria van a verse atascado pasa a un segundo plano y la ansiedad sobrepasados por una mayor audiencia de los gutiene mucho más que ver con el incremento de los rúes que aconsejan como gestionar las cuentas precios de los alimentos y de la gasolina. Es la hocaseras. Vendrán cambios en los desplazamienra de los políticos que se arremangan y entran tos, en el consumo y en las formas de trabajo cocon su caja de herramientas en la sala de máquimo de ocio. Suben los precios del transporte manas de la economía. No es momento para la sacarítimo. Vamos a intentar consumir menos petrórina política y la ambivalencia en el diagnóstico. VALENTÍ leo. Estaremos pendientes de la palabra del moEn su día, las urnas quizá premien el coraje, aunPUIG narca saudita cuando sugiere estabilizar los preque también recompensan la demagogia. Actualcios energéticos. Como sea, tras esta zona de ansiedad almente la media de confianza en la Unión Europea es de go habrá cambiado quizás para siempre. un 52 por ciento, ocho puntos por debajo del pasado otoPara que los estados de ansiedad no degeneren en deño. Hoy martes la Francia de Sarkozy comienza su presipresión pública, el ciudadano requiere de notables dosis dencia semestral de la Unión Europea: tan sólo uno de cade confianza real. Podrá abstenerse en un referéndum o da tres franceses- -según Les Echos -cree que esa prevotar a tontas y a locas pero, con sus decisiones económisidencia pueda inyectar ánimos en la Europa desaceleracas, está emitiendo el voto continuamente, las veinticuada, ansiosa, casi estancada. El 91 por ciento de franceses tro horas. Cada día vota cientos de veces en los mercados, no confía en que Sarkozy, tan aparatoso en la formulaincluso en los del ciberespacio. Esa es una realidad que ción de sus iniciativas semestrales, pueda contener los la izquierda ha estado negando durante demasiado tiemefectos del precio del petróleo. Después de ver los roces po y sigue edulcorándola como puede con falacias redisentre Sarkozy y Angela Merkel o Peter Mandelson- -cotributivas, políticas de discriminación positiva y nostalmisario europeo del Comercio- se habla de una presigias del Estado de obras. Pero lo cierto es que calibramos dencia de estilo Casanova: consiste en sacar el máximo la potencia de un país según el número de patentes que rede chicas a bailar, a ver si son muchas las seducidas. gistra. El capitalismo que avanzó tendiendo líneas ferroPronto veremos si el hiperactivo Sarkozy también se atreviarias hoy procede por internet a la velocidad de la luz. ve a bailar con la más fea. La izquierda persiste en su arcaísmo retórico frente a la A los españoles, acostumbrados a un período de prosansiedad a la vez que recurre a las soluciones liberal- conperidad, de alto consumo y bajo ahorro, de vive como servadoras como si fuesen una calcomanía. Ha sido una quieras y paga después, ingresar en la zona de ansiedad costumbre muy de nuestro tiempo: atribuir las ansiedanos puede deparar sorpresas desagradables, entre ellas des al capitalismo y negar la bancarrota del socialismo. la constatación de que no somos lo suficientemente comvpuig abc. es petitivos, aunque la nueva clase empresarial se haya en- LA BANDERA EL CHICO DE LGUIEN te ha puesto sobre los hombros una bandera que no sabes de dónde ha salido, una bandera empapada de alcohol y de euforia. Huele a cerveza y a sudor, al cava barato que riega el pavimento y se adhiere a tus suelas mientras saltas al compás de la multitud que te lleva en volandas, miles de cuerpos empapados por el líquido que escupen cientos de botellas y el agua de la manguera con que los bomberos tratan de aliviar desde un camión el calor pegajoso y triunfal de una noche enloquecida. Huele a entusiasmo, a optimisIGNACIO mo, a una felicidad vagoCAMACHO rosa y embriagada. Huele a victoria. No quisiste ver el partido en casa. Ya queda lejos el tiempo en que subiste por primera vez, trémulo de emoción debutante y liminal, las escaleras de un estadio agarrado a la mano de tu padre. Desde entonces has aprendido a sentir el fútbol como una fiesta tribal, asociativa, socializadora, que vives entre amigos en los bares donde late con más fuerza la llamada de una pasión colectiva. Esta vez la ocasión, el verano, la expectativa del júbilo, te han llevado a la plaza bajo la gran pantalla que iluminaba el latido de la muchedumbre, y te has dejado envolver por la cosquilla de un ímpetu desbordante, contagioso y eléctrico. No querías verlo solo, ni sólo verlo: querías sentirlo, experimentarlo, vivirlo. Y ya siempre recordarás, como en todas las grandes fechas de tu aún breve existencia, dónde estabas esa noche. La noche en que fuimos- -la primera persona es clave- -campeones de Europa. Las otras veces te las habían contado tus padres, tus abuelos. La tarde lejana del gol radiado de Zarra, la de Marcelino, aquella otra del fracaso en la orilla bajo el sobaco de Arconada. Historia en sepia de un pasado que atisbas en los vídeos de internet para alimentar tu memoria sentimental de una nostalgia ajena perfumada con la lírica de una derrota en la que te niegas a reconocer el símbolo de tu propia generación. Por eso sabes que esta noche es tuya: tuyos los gritos, los himnos, los abrazos, los cánticos, las pasiones. Tuya la emoción de una fiesta que no te hará mejor pero sí más feliz, que no te cambiará la vida pero sí el humor, que no te dará un triunfo pero sí una alegría, la que ahora compartes con gente que te abraza sin conocerte bajo la nube contagiosa y vehemente de la euforia. Quizás algún día te evoques a ti mismo con una sonrisa, subido al pretil de la fuente para tremolar esa bandera que una mano anónima ha puesto sobre tu húmeda camiseta roja. Has visto desde ahí arriba chispear un flash que acaso mañana retrate en los periódicos tu rostro exultante abierto en un grito triunfal, enardecido, jubiloso, que no es de patriotismo ni de política, de nacionalismo ni de ideología, sino de orgullo, de regocijo, de identidad vacunada de prejuicios y de exclusiones. Un grito coral que te hace sentir pleno, acompañado y unánime cuando pronuncias la palabra España con la naturalidad de una emoción y el desacomplejado y comunitario alborozo de una pertenencia. A