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116 TVyCOMUNICACIÓN www. abc. es comunicacion LUNES 30- -6- -2008 ABC Mano a mano en las ondas con Keith Olberman Imus es un caso extremo pero no aislado. La NBC, que le echó el pasado año, mantiene en su canal por cable a Keith Olberman, furibundo comentarista que trata de ser a la izquierda lo que desde la FOX ha sido Bill O Reilly a la derecha. Olberman no ha vacilado en calificar a George W. Bush de idiota en jefe y de decirle en directo lo más parecido en inglés a cállate la puta boca Olberman procede de la información deportiva- -donde ya se hizo famoso introduciendo notables dosis de crispación- -cuyo drástico espíritu ha trasladado con éxito al comentario político. Esto se ha visto particularmente durante la reñida primaria demócrata. Olberman empezó siendo afín a Hillary, pero en cuanto se prendó de Obama empezó a proferir tales insultos en antena contra la ex primera dama, que los ejecutivos de la cadena aún están recogiendo los pedazos de la mitad (clintonista) de su audiencia. La controvertida estrella mediática Don Imus, durante la realización de uno de sus programas radiofónicos REUTERS Don Imus, la boca del lobo El locutor estrella de la cadena americana ABC, que fue despedido de la CBS y la MSNBC el pasado año por sus comentarios racistas, provoca un nuevo escándalo con sus palabras a propósito de un jugador de fútbol de raza afroamericana POR ANNA GRAU CORRESPONSAL NUEVA YORK. El pasado 23 de junio el locutor de radio Don Imus, estrella matinal de la cadena americana ABC, hablaba con uno de sus colaboradores de un jugador de fútbol americano que ha sido detenido por la policía hasta seis veces en el plazo de seis meses. Imus preguntó en antena cuál era la raza del jugador en cuestión. Cuando sus contertulios le contestaron que afroamericano, dio por aclaradas tantas detenciones. Al día siguiente ardía América. No era la primera vez que Don Imus se metía en la boca del lobo, que es la suya propia. El 4 de abril de 2007 ya quedó como el máximo racista de la radio americana al protagonizar un largo y soez peloteo de calificativos sobre las jugadoras negras del equipo de baloncesto de la Universidad de Rutgers. Imus y otro colaborador suyo las llamaron marimachos tatuadas y zorras de pelo crespo nappy- headed ho entre otras malsonantes expresiones. Imus pidió perdón públicamente. Admitió que bajo la presión constante de hacer un programa humorístico, donde se le saca punta a todo, a veces a uno se le va la mano. El locutor, que se justificó como una buena persona que ha hecho una cosa mala se embarcó entonces en una especie de paseíllo penitencial con múltiples entrevistas explicativas, incluido un tenso cara a cara en el programa de radio del reverendo Al Sharpton, combativo líder afroamericano. Foro en el que la estrella en apuros cometió el error adicional de referirse a los negros con la distante expresión de esa gente Imus permaneció casi seis meses en el limbo de las ondas. Su rehabilitación vino de la mano de la cadena ABC, que le rescató con vistas a la campaña presidencial americana. Imus lo llevaba muy bien (entrevistó al propio Al Sharpton y a otros líderes afroamericanos, hablaba bien de Obama) Eso sí, hasta el nuevo patinazo de esta semana, por el que también ha vuelto a pedir disculpas, aunque, en su línea, no exactamente perdón. Esta vez se queja de que le han malinterpretado: que él no quiso decir que los negros tienen más problemas con la policía por ser unos liantes, sino porque la policía tiende a parar más a los negros, con razón o sin ella. Los que le defienden creen que tendría que estar loco para volver a jugarse el trabajo con un estúpido comentario racista. Los que le atacan sugieren que es un desequilibrado. Sin ¿Malinterpretado? Despedido de la NBC El escándalo fue tan mayúsculo que la cadena CBS, en la versión televisiva, y la NBC, en la versión de radio, donde entonces trabajaba Imus, cancelaron su programa. Y eso que Ex alcohólico y ex consumidor de cocaína, Imus empezó como Dj para acabar hablando de política duda la hoja de servicios de Imus da de sí: es ex alcohólico, ex consumidor de cocaína y exmarine. Asimismo mantiene un rancho para ayudar a niños enfermos de cáncer o infectados de SIDA. Toda una contradicción andante que empezó siendo Dj para acabar hablando de deportes y, finalmente, de política. En el periodismo americano conviven las leyendas de prestigio como Carl Bernstein o Bob Woodward o el recientemente difunto Tim Russell con nuevos monstruos de Frankenstein de las ondas, y sobre todo del cable. Ese es el caldo de cultivo de un estilo más desatado que contrastado, que busca el éxito casi exclusivamente a través de la tensión. El problema es el día que se pasan de la raya y provocan una debacle, como le ha vuelto a pasar a Imus. Los que temen que esta deriva degrade todo el sistema informativo piden no castigar de vez en cuando a los provocadores por hacer eso mismo por lo que se les contrata, sino contratarles para hacer otra cosa. Menos cabezas de turco y más autorregulación.