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ABC LUNES 30- -6- -2008 España, campeona Los protagonistas DEPORTES 99 La alegría de los campeones Casillas La decepción se apoderó de los 500.000 aficionados reunidos en Berlín RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLIN. Miles de españoles expatriados apiñaron ayer sus ánimos, sudores y esperanzas, entre otros lugares en el habilitado auditorio de la histórica embajada de España, frente al parque central de la capital. A pocos pasos, en el café Am neuen See, otras decenas de conciudadanos hacían lo propio pero al aire libre y rodeados de entusiastas germanos, que padecieron en sus carnes el gol de Torres. Apenas unos cientos de metros más allá, en la milla de los fans un trecho del parque habilitado para congregar ánimos y hooligans, decenas de miles de berlineses bramaban y se dolían por su equipo. Entre una pasión de un rojo subido, cantando a por ellos rodeados de más alemanes que Estalingrado en su fatídica hora, Eduardo Diego, un valenciano del colegio alemán que estudia arquitectura, dijo disfrutar más viendo el partido entre alemanes que sólo entre españoles en el Embajada, y Vicente Gutiérrez, que trabaja en el ramo de la energía solar, corroboró que, en todo caso, mejor con alemanas Algunas de éstas eran la morena Jana Holtmann, que estudia psicología, y Lisa Pommerien, quienes resaltaron la experiencia multicultural También Paula Casado, que trabaja en el Cervantes de Berlín, dijo disfrutar del espectáculo común al aire libre. Nosotros somos un poco más pesados admitía Eduardo y las alemanas asentían, pero es que ellos están más acostumbrados que nosotros a ganar siempre agregó Vicente. La totalidad de los negocios habían cerrado o instalado pantallas para empleados y clientes, incluyendo Daimler y Volskwagen, que interrumpieron sus turnos. En la estela del éxito popular del pasado Mundial, Berlín ha organizado un gran espacio de acogida para 500.000 personas, en lugar tan significativamente patriótico como el que media la Columna de la Victoria y la puerta de Brandenburgo. También Colonia, Múnich, Hamburgo y Fráncfort habían organizado espacios públicos para lograr que sus aficionados se sintieran en el estadio. Al final, todos decepcionados. Y los españoles en Alemania, celebrándolo a lo grande. Con las alemanas. Todavía no somos conscientes de lo que hemos logrado. Al principio nos vino el subidón. Ahora estamos más tranquilos. He cumplido uno de mis sueños Torres En el gol, el defensa se relajó en exceso y me ha dado tiempo a poder picar el balón ante la salida de Lehmann Senna Hemos cumplido, merecimos ganar. Ha sido el triunfo más grande de mi carrera Cesc A por ellos Un desolado Ballack se lamenta en el campo de la final perdida ante el equipo de Luis Aragonés REUTERS Los que no confiaban en nosotros ahora saben que pueden creer. Y a los que creyeron en un principio, enhorabuena Iniesta El abuelo recibió a Eto o El delantero del Barcelona se pasó por el hotel de concentración JULIÁN ÁVILA VIENA. El Hilton Plaza se ha convertido estos días en un escenario al que apuntaban la mayoría de los focos de la Eurocopa. Allí pernoctaba España desde que llegó a la capital austríaca para disputar la semifinal contra Rusia. La noche del sábado al domingo fue de lo más normal. Los jugadores se marcharon a descansar a las habitaciones después de la cena. Ayer se levantaron a eso de las diez de la mañana. Hasta allí se acercó, lógicamente, el presidente de la Federación, Ángel María Villar, para comer con todo el equipo. Pero, sin duda, una de las visitas de mayor relumbrón fue la de Samuel Eto o. El delantero del Barcelona no quiso perderse la final ni dejar de apoyar a Luis Aragonés en su partido más importante como entrenador. Fue el abrazo al abuelo como cariñosamente le llama. El camerunés también saludó a sus compañeros en el Barça Xavi, Puyol e Iniesta, así como a viejos conocidos como Güiza. El seleccionador agradeció la visita del camerunés. Mucho más que la de su familia. Así es Luis. No quiere que los suyos le importunen o distraigan en la previa de los partidos. Y ellos lo saben. Por eso vivieron la víspera con absoluta discreción. Ganar la Eurocopa es increíble. Hemos luchado mucho y se ha conseguido Amplia información sobre la celebración de la Eurocopa en páginas de Madrid Todo cerrado Luis Suárez Campeón en 1964 ME ALEGRO POR MI AMIGO LUIS o me importa tener que haber esperado 44 años y que ahora ya haya otra selección española campeona de Europa y ya no seamos los únicos aque- N llos del 64. Ya no sólo se hablará del gol de Marcelino. También se hablará del gol de Torres. La alegría es la misma. Inmensa. Para un español de La Coruña, que lleva tantos años en Italia pero sigue al día el fútbol español, es un premio especial. Me alegro sobre todo por Luis. Es mi amigo. Yo he sido seleccionador y sé lo que significa ser el técnico de la selección y que pasen las competiciones y nunca se gane nada. La presión es inmensa. La gente te ve como un bicho raro, pero Luis ha podido con todo y con todos. Siempre ha sido un hombre de una tremenda per- sonalidad y ha sabido soportar la presión como ninguno. Ahora se ha ganado y se ha ganado a lo grande. España ha sido la mejor. Su triunfo es, además, positivo para el fútbol, porque ha ganado un equipo que siempre ha jugado de la misma forma. El fútbol es el balón. Y España siempre quiere tener el balón. Vive de él. Si no lo tiene sufre, como al principio del partido. Pero cuando lo encuentra no hay otra igual. En estos campeonatos el físico se suele imponer. Se juegan a final de temporada y los equipos con mejor condición física suelen llegar más fuertes. Este no ha sido el caso, porque España también ha sido la mejor físicamente. Y sólo hay que recordar cómo acabó la semifinal y también ayer, cuando tenía a Alemania encerrada en su área en los últimos minutos. Aquella selección nuestra del 64 también jugaba bien. Entonces yo tenía 29 años recién cumplidos y como jugador los títulos se viven de otra manera. Te sientes partícipe en todos los sentidos, pero también me acuerdo que aquella noche en el Bernabéu acabé cansadísimo. Anoche fue distinto, aunque reconozco que he rematado algún balón desde mi silla.