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ABC LUNES 30- -6- -2008 España, campeona s La euforia estalla en la calle MADRID 49 Cuando el fútbol le gana al sexo El 30 por 100 de los teatros cerró, los cines abrieron y los bares hicieron su agosto ABC MADRID. El fútbol se impuso al sexo: el papel de la Selección española en la Eurocopa 2008 le jugó una mala pasada a los organizadores del Festival de Cine Erótico (Ficeb) que se cerró en la madrugada de ayer en Madrid. El fútbol es una de las pocas cosas con las que el sexo no puede competir reconoció Juli Simón, director del Ficeb, tras cerrar el balance del festival con un desilusionante balance de 15.000 visitantes. El 3- 0 de España sobre Rusia en las semifinales del jueves fue especialmente dañino para el Ficeb, ya que la abrumadora mayoría de los madrileños estaba pendiente del partido jugado en Viena. Ni los espectáculos de striptease, ni los shows de sexo en vivo pudieron imponerse al fútbol. Madrid albergó este año por primera vez el Ficeb, que en sus 14 ediciones anteriores se celebró en Barcelona. El festival registró en 2007, en la capital catalana, 50.000 visitantes. Además, el partido afectó de manera desigual a otros sectores de la vida madrileña. teatro de Madrid capital echaron ayer el cierre ante el fuerte daño en la venta de butacas por la final de la Eurocopa. El presidente de la Asociación de Empresarios de Locales de Teatro de Madrid, Alejandro Colubi, reconoció que el impacto de la emisión de este partido es muy fuerte para los empresarios del sector. Por esta razón, algunos decidieron adelantar el cierre de temporada propio del verano. El Príncipe o el Marquina se encontraban entre ellos. Los demás abrieron porque tienen compromisos con las compañías que tienen que respetar Besos, abrazos, alegría, gritos y más besos y abrazos al final del partido de la cola. En realidad, los entendidos en fútbol son pocos. Un par de eruditos del balompié se preguntan el uno al otro, con preocupación si jugará Ballack, la estrella alemana, pero el entusiasmo generalizado lo inundaba todo y nadie se atrevía a vaticinar una derrota de España. Ya dentro, la hora antes del gran partido, el disc jockey contratado por la Comunidad de Madrid, exalta los ánimos y alienta a la muchedumbre congregada. Pero no hacía falta. Al son de clásicos de la charanga como Paquito el chocolatero regándose con cerveza y amistades recién fraguadas, el público, todo rojo, sigue disfrutando de un optimismo que vaticina y huele a triunfo. Y si perdemos, qué le preguntan a Toni. Pues nos emborrachamos recapacita y aclara: Bueno, yo ya voy estando borracho Bares. Los bares que cuentan con pantallas de televisión registraron ayer un aumento aproximado del 30 en su negocio. Según la Federación Española de Hostelería (FEHR) aunque el domingo por la noche no suele ser un momento de gran afluencia en los bares, en este caso los locales sí registraron un importante aumento de ventas. Cines. La mayoría de las salas de cine permanecieron abiertas a la hora de la final, según un portavoz de la Federación de Cines de España (Fece) Cuando hay este tipo de eventos deportivos ya se cuenta, obviamente, con un bajón de espectadores, pero es algo que entra en nuestras previsiones El bajón afectó a las dos últimas sesiones. Comercios. Las tiendas y grandes superficies abrieron ayer sus puertas al público de acuerdo con el calendario de apertura comercial en domingos y festivos de 2008 establecido por la Administración regional. El Corte Ingles e Hipercor abrieron de 10 de la mañana a 8 de la tarde. Sin embargo, algunas otras grandes superficies comerciales optaron por mantener sus puertas abiertas, pese a la escasa afluencia de clientela. La mayoría del pequeño comercio optó por cerrar en la Puerta del Sol. Tráfico. Pese al colapso en las entradas de Barcelona o Valencia, en Madrid las principales vías de acceso registraban una inusual fluidez. Los madrileños fueron más previsores y no se registraron incidencias relevantes, según mostraba el mapa de incidencias de la Dirección General de Tráfico durante el transcurso del partido. Teatros. El 30 de las salas de Una pareja: ella lleva la camiseta de España, él la de Alemania español comienza a triangular, a sobar el balón, a realizar ese fútbol de toque que le ha llevado al umbral de la gloria. Y, de repente, hay un pase en profundidad. Y Torres lo persigue. Con fe, como los miles que miran la pantalla gigante. Y Torres bracea, y supera al fornido defensa alemán. Las bocas de los espectadores se van abriendo y hay manos que se entrelazan. Y Torres llega. Y levanta el esférico por encima del portero. Y va para dentro. Y es gol. Gol, gol, maldita sea, gol. Y la ciudad, la región entera son un clamor. Madrid, Móstoles, la patria chica de Casillas, y tantos y tantos lugares. Un rayo de alegría, un fulgor esperado durante décadas, atraviesa Madrid y todo el país. Lo de después da igual. En el descanso arrecia el festival de un disc jockey tan crecido como la afición y la segunda parte sólo sirve para agravar las borracheras y confirmar la superioridad futbolística española. El árbitro pita el final, Casillas alza la copa y el sueño, ahora sí, se hace realidad. Un tropel rojo se encamina al centro. Nadie quiere despertar. Pero llega la hora. Los alemanes, bigardos todos, saltan al campo, con las aterradoras águilas que lucen en el escudo de sus camisetas. Y suenan los himnos. Y el nuestro suena a fiestas patronales y el suyo a división acorazada que avanza. Y comienza el partido. Y el empuje alemán nos acorrala. La selección duda, zozobra momentáneamente, y con ella los quince mil corazones concentrados en el Palacio de Deportes. Las chicas se aferran a sus novios, mientras ellos menean la cabeza. Sólo Alejandro, un venezolano que confiesa su total ignorancia balompédica, insiste en que esta noche es la de España. Este es un ambiente único: España no puede perder afirma. Poco a poco las aguas vuelven a su cauce. El combinado Dudas Pese a que ayer los centros comerciales abrieron sus puertas, algunos cerraron a las 8 de la tarde