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ABC DOMINGO 29- -6- -2008 TOROS www. abc. es toros 95 Sebastián Castella paga con sangre un triunfo redondo ALGECIRAS Plaza de toros de las Palomas. Sábado, 28 de junio de 2008. Tercera corrida de la feria. Casi lleno. Toros de Gavira, bien presentados, terciados, de distinto juego; destacaron el buen 2 el 4 aunque terminó rajado y el notable 6 Manuel Díaz El Cordobés de blanco y oro. Estocada trasera (oreja) En el cuarto, estocada desprendida (petición y vuelta al ruedo) Sebastián Castella, de azul celeste y oro. Estocada desprendida (dos orejas) En el quinto, pinchazo y estocada (dos orejas) José María Manzanares, de azul turquesa y oro. Estocada corta (saludos) En el sexto, estocada (dos orejas) No quiso salir a hombros en solidaridad con el compañero herido. Chispazos de buen toreo de Aparicio, Morante y Vega en Zaragoza ABC ZARAGOZA. Salvador Vega cortó la única oreja de la tradicional Corrida de la Prensa, que este año tuvo carácter goyesco para conmemorar el Bicentenario de los Sitios, informa Efe. Julio Aparicio y Morante de la Puebla dejaron sobre el albero zaragozano retazos de gran calidad. Se lidiaron dos toros de Vellosino y cuatro de La Campana, el cuarto como sobrero, desiguales de presentación y juego. Aparicio consiguió sus mejores momentos en el cuarto, en una entregada e inspirada faena, en la que sufrió una tremenda voltereta. Fue atendido en la enfermería de una contusión en la región costal y lumbar. Fue trasladado a la Clínica Quirón de Zaragoza para realizarle un estudio radiológico (bronca y vuelta al ruedo) Morante desplegó un artístico toreo de capote y se le pidió con fuerza la oreja en su primero, pero la presidencia no se la concedió (ovación tras aviso y silencio) Vega cortó la única oreja en el tercero, al que ligó buenas series (oreja y silencio) ZABALA DE LA SERNA ALGECIRAS (CÁDIZ) Sebastián Castella tenía garantizado el triunfo. Pero quiso amarrarlo, redondearlo, por manoletinas, y el toro lo sorprendió con la muleta a la espalda. La sequedad de la voltereta se humedeció enseguida con la sangre que brotaba de la taleguilla azul inmaculada. Se libró de los derrotes en el suelo, se libró de las asistencias, y volvió a la cara para matar. En el segundo envite agarró la estocada. Las dos orejas cayeron, sin que le diese tiempo a verlo: por su propio pie había tomado el camino de la enfermería. Castella había sujetado en los medios, con la muleta siempre puesta y dispuesta, al manso hiriente y huidizo, que se vengó del sometimiento. A la sombra y el sol había calentado Sebastián Castella en el anterior. Comulgó la plaza entera con su toreo. Bordados los lances a pies juntos del saludo, nostálgico el quite de espaldas en homenaje a Miguelín. Aquí, en su tierra, precisamente cuando se cumplen cincuenta años de su alternativa. Inteligente Castella, que abrochó con media verónica de lujo. El toro, un tacazo de Gavira, fue muy vivo. El gallo francés se plantó en los medios. Clásicos los cambiados por la espalda y el del desprecio. Buen fondo y recorrido en las embestidas; redondas las series en redondo, templadas y ligadas. Perfecta la conjunción de torero y toro, que punteaba un poco por el izquierdo. Una fue la tanda, no Sebastián Castella sufrió una cornada de veinte centímetros y cortó cuatro orejas exacta. La remontada al cénit estalló como un volcán, acortada la distancia ya. Respira ahí Castella como pez en el agua. Agua que hirvió con aplomo, serenidad y frío valor. Una estocada fulminante en el momento preciso le puso en bandeja las dos orejas de una tacada. Una gran entrada se sostuvo a pesar de la ausencia de José Tomás. Tierra sembrada y lustrosa sustitución. Sólo las últimas filas de sol fallaron, y allí se fue El Cordobés, no a las últimas filas sino al sol. A calentarlo. A calentar a su público. El Cordobés calienta el sol. Toro válido para lo suyo, sin humillar y de medios viajes. Medios muletazos y lío. Desplantes de rodillas, con muleta o sin ella, que igual daba. Estocada trasera y mayoría absoluta en la solanera. Oreja al canto. Otra pudo ser del buen cuarto tras faena de muchos derechazos y ranazos, pero el presidente se la negó. Y no sólo eso, sino que ¡lo denunció por dar la vuelta al ruedo! José María Manzanares cuajó una gran faena sello de la casa, categoría y empaque, con EFE el notable y cinqueño sexto. A veces con dos velocidades distintas, pero todo envuelto de armonía. Con un espadazo lo desorejó y compensó la frustración del parado tercero. Parte facultativo: Sebastián Castella fue operado en la enfermería de la plaza de una cornada de 20 centímetros con trayectoria ascendente en la zona anterointerior del muslo derecho que causa destrozos musculares en el cuádriceps sin dañar el paquete vascular. Pronóstico reservado León Ponce, El Fandi, Talavante y Cayetano salen a hombros Más de tres cuartos de entrada. Toros de Zalduendo, el primero premiado con la vuelta al ruedo. Enrique Ponce, dos orejas y oreja tras aviso. El Fandi, tres orejas. Alejandro Talavante, oreja con petición y oreja. Cayetano, tres orejas. Informa burladero. Sánchez Vara pincha en Segovia la mejor faena de una victorinada sin emoción JAVIER LÓPEZ HERNANZ SEGOVIA. Sánchez Vara malogró con el descabello la faena más entonada de una tarde de seis silencios y sin emoción, en la que el soso encierro de Victorino Martín impidió el lucimiento. Se salvaron quinto y sexto, frente al que estuvo bien Sánchez Vara. Faena a más, con pasajes notables sobre el pitón izquierdo y vibrantes sobre el derecho, por donde alcanzó la mayor ligazón. Pero falló con el acero y el premio se disipó. Al descastado tercero, sin viaje, bastante hizo con matarlo. Pepín Liria debutaba y se despedía a la vez de Segovia. El primer victorino, flojo y sin casta, llegó con nobleza a las telas. El murciano enjaretó algún muletazo estimable, aunque sin llegar a calar en los tendidos. Se mostró más entonado frente al cuarto, pero éste le ayudó menos que el anterior y no pudo alcanzar la brillantez. A López Chaves le correspondió un segundo mirón, que desarrolló sentido y nunca se entregó. Antes había acudido con clase al caballo en las dos varas que recibió. El salmantino dejó una serie ligada a derechas, que supo a poco dentro un conjunto aburrido. El quinto salvó el honor del ganadero. Cumplió en un puyazo y acudió a la muleta con prontitud y recorrido, si bien tuvo el defecto de echar la cara arriba al final del muletazo. López Chaves no terminó de acoplarse. Comenzó bien con vibrantes dobladas y lo pasó sobre ambos pitones con voluntad, pero las series pecaron de cortas y la faena no acabó de coger altura.