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ABC DOMINGO 29- -6- -2008 ECONOMÍAyNEGOCIOS 45 Ignacio Galán Presidente de Iberdrola No se puede prestar a las promotoras lo que no se tiene según las cajas Colosos del mundo financiero que hasta hace poco podrían absorber a cualquier entidad financiera española ahora están de rodillas afirma el presidente de la CECA ABC A CORUÑA. El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) Juan Ramón Quintás, justificó ayer que las cajas y bancos se nieguen a refinanciar créditos a las promotoras pues aseguró que no hay malevolencia en ello lo que ocurre es que no se puede prestar lo que no se tiene Afortunadamente, ni a las cajas, ni a los bancos españoles les ha cogido la crisis de las subprimes porque hemos sido más prudentes que el resto del mundo y ahora tenemos beneficios pero, a consecuencia de la crisis internacional, los mercados de dinero se han cerrado porque todo el mundo desconfía de todo el mundo y eso tiene una consecuencia importantísima en la economía española que no genera ahorro suficiente para financiar su economía y necesita dinero de los europeos explicó Quintás a Ep. En este sentido, reconoció que España necesita que se reabran los mercados europeos para lo que está dispuesta a pagar más de lo razonable porque eso significaría un futuro mucho menos preocupante No obstante, reconoció que Caixa Galicia y Caixanova siguen financiando a las promotoras gallegas porque las cajas llegan hasta el borde por las empresas del territorio de donde son, y se vuelcan hasta el filo de lo posible aunque advirtió de que tienen su límite Un hecho que también se relaciona con la congelación de las cédulas hipotecarias que se vendían en esos mercados internacionales ahora cerrados y que perjudica principalmente a los clientes Antes cogíamos las hipotecas, las empaquetábamos en cédulas y se las vendíamos a los alemanes y ese dinero se lo prestábamos a las empresas, algo que ahora no podemos hacer explicó. Por otro lado, Quintás reconoció que no es una buena noticia la posible decisión del Banco Central Europeo de subir los tipos de interés para hacer frente a la inflación, aunque entendió que es su función A ellos se les encomienda sólo que hagan frente a la inflación; si tuvieran el mismo mandato que la Reserva Federal norteamericana de cuidar también del crecimiento del Producto Interior Bruto, no harían eso reconoció. El presidente de CECA se mostró cauteloso a la hora de aconsejar la emisión de cuotas participativas a las cajas, pues reconoció que cuando la Caja del Mediterráneo (CAM) tomó esta decisión él les pidió que lo pensaran bien porque supone aceptar que a uno le paguen menos de lo que realmente vale En relación a una posible fusión entre cajas, explicó que en momentos de crisis es cuando se hacen las grandes operaciones porque colosos del mundo financiero que hasta hace poco podrían absorber a cualquier entidad financiera española, ahora están de rodillas Las medidas están en el buen camino pero les hace falta fuelle. Esto, pero más Cuotas participativas Plan de Austeridad que propugna el Gobierno para la Administración y afirma convencido que las iniciativas son buenas, pero ahora lo que hay que hacer es emplearlas. Ninguna tiene un efecto contraproducente pero es preciso ponerlas en marcha. Y hay que hacerlo pronto -puntualiza- esta situación difícil afecta a todos y en todos los órdenes. Por lo que las empresas también tendremos que hacer un importante esfuerzo de contención El auténtico escepticismo se materializa en las declaraciones del ex presidente de Altadis, Antonio Vázquez, que matiza esta es una crisis muy parecida a la de 1973. Las medidas pueden ir en el buen camino pero no parecen suficientes para abordar una situación complicada y que se presume larga Tampoco el presidente de Unión Fenosa, Pedro López Jiménez, se anda con rodeos, y no es para menos teniendo en cuenta que el escenario de la economía española es preocupante e incierto dijo a este periódico al definir la actual coyuntura. Su advertencia al Gobierno es clara y contundente, considera que existe el riesgo del retorno de los brujos de la vuelta atrás al error de pensar que una mayor influencia del sector público, de la planificación y de la regulación, son mejores para el funcionamiento de la economía. Aplicar remedios de esa índole a la actual enfermedad podría ser nefasto, paralizando lo que ha sido un proceso de desarrollo espectacular sentenció. ¡Más claro imposible! En general los empresarios tienen la sensación de que las medidas de calado que hacen falta no llegan y- -sobrepasado por el tamaño de la crisis- -Zapatero ha ido reculando parapetado en un léxico que no le deja reconocer a las claras que ha llegado la hora de remangarse y saltar a lidiar este toro maldito que cada día nos da un nuevo disgusto. Sonrisas sobran. Lo que faltan son iniciativas reales y efectivas que relancen la economía y los directivos españoles lo saben. Reabrir los mercados No es una buena noticia la posible subida de tipos por el Banco Central Europeo, dice Quintás SACAR MÁS RENTABILIDAD AL FONDO Llevar al extremo la seguridad en la gestión del Fondo equivale a minimizar su rentabilidad... Ahora no renta ni siquiera la inflación ra y de liquidez en la economía mundial ha supuesto en los mercados una huida hacia la calidad que abre aún más el diferencial de rentabilidad entre la renta fija pública y la privada. Así, un Fondo tan constreñido en su normativa de inversión no puede obtener una rentabilidad satisfactoria, de manera que puede decirse que las limitaciones impuestas están haciendo que este Fondo tenga un lucro cesante significativo. Y, al menos en determinados momentos, como ahora mismo, puede llegar a no rentar ni siquiera la inflación, con una reducción real del ahorro acumulado. Por tanto, no estamos optimizando la inversión de estos recursos. En 2007 se intentó, sin éxito, aprobar una modificación de las condiciones de inversión del Fondo, buscando invertir en un mayor universo de activos. Realmente, parece inaudito que los partidos no se hayan puesto de acuerdo en un tema como éste que debería ser objeto de un acuerdo de Estado. La oposición tiene que abandonar las razones de baja política y apoyar este cambio; y el Gobierno primar el consenso con el otro partido. Extraer mayor rentabilidad del Fondo de Reserva es algo que interesa a todos los españoles. Y, si la mayor parte de países que tienen fondos como este invierten en una mayor gama de activos (por ejemplo, nuestro vecino Francia dedica cerca de un 50 a la renta variable) es difícil comprender por qué en el nuestro no se puede. Está bien buscar la seguridad en la gestión de este Fondo, pero llevarla al extremo equivale a minimizar la rentabilidad. Diversificar y realizar compraventas aceptando algo de riesgo depara más oportunidades. Se debería invertir también en: activos de renta fija privada. Piénsese, por ejemplo, en las fuertes primas que están pagando en este momento las empresas por tomar fondos en los mercados; o los altos costes que afrontan las entidades financieras para colocar pasivos ante la escasa liquidez existente ¿por qué no aprovecharlos, siempre preservando un alto estándar de calidad de riesgo? Carmelo Tajadura Economista Q ue el Estado dote un Fondo de Reserva de la Seguridad Social que ayude a pagar las pensiones en el futuro es muy positivo. Pero, además, hay que obtener una rentabilidad adecuada a un volumen tan cuantioso como los 56.000 millones de euros ya acumulados, el 5 del PIB. Sin embargo, su rendimiento está siendo relativamente escaso. Así, la rentabilidad acumulada del fondo desde su constitución en el año 2000 hasta 2007 sólo ha sido del 3,99 anual. Un factor limitativo importante es que el Fondo solo puede invertir en renta fija pública española y, hasta el 55 extranjera- -de Alemania, Francia y Países Bajos- -todos ellos emisores muy sólidos que, por ello, ofrecen tipos bajos. Adicionalmente, la actual crisis financie- Y en activos de renta variable. Porque a largo plazo las acciones siempre rendirán más que la renta fija, como puede comprobarse con una serie larga que compare ambos tipos de inversión. Y porque se pueden aprovechar oportunidades cuando las cotizaciones sean atractivas, por ejemplo tras el actual proceso de corrección bursátil. Los argumentos que se escuchan en contra parecen bastante poco sólidos. Hacen referencia al temor a que se invierta mal o a un eventual uso partidista de los recursos del Fondo. Desde luego, ambos tipos de desconfianza pueden soslayarse mediante la subcontratación de entidades operadoras especializadas que gestionen dentro de unas políticas de inversión previamente fijadas. Por supuesto, la diversificación debería ser progresiva y empezar con porcentajes pequeños, aunque crecientes en el tiempo. En definitiva, es necesario que Gobierno y oposición se pongan de acuerdo y modifiquen la ley para que el Fondo invierta mejor. Al fin y al cabo, no se trataría de hacer más que algo que es absolutamente normal en otros países y exigible desde el punto de vista de la pura racionalidad de gestión. No hacerlo supone gestionar de manera ineficiente unos recursos públicos.