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38 INTERNACIONAL DOMINGO 29 s 6 s 2008 ABC Quien abrace la doctrina del Islam verdadero es nuestro hermano, sea Al Qaida o Bin Laden El periodista de la BBC en Gaza Alan Johnston (en el centro) momentos después de su liberación en julio de 2007 REUTERS Con los carceleros de Johnston Confinado por Hamás, el Ejército del islam que secuestró al corresponsal de la BBC en Gaza, espera el momento para instaurar el reino universal de Alá. Sus yihadistas vinculados a Al Qaida sueñan con parar la injusticia con suicidios en Tel Aviv POR LAURA L. CARO CORRESPONSAL GAZA. La cita es pasada la una de la madrugada en un piso con la puerta tachonada de logotipos de Al Qaida, que alguien con la destreza de un carcelero se apresura a cerrar con llaves y cadenas, antes de perderse como una sombra en la negrura del pasillo. Gaza está a oscuras. Fuera, las calles del barrio de Nasser parecen las de un cementerio, y dentro, la luz de una sola vela permite distinguir apenas en un salón minúsculo a un hombre alto vestido a la afgana, que sangra continuamente por un oído y arrastra una pierna escayolada. La penumbra vuelve a ratos siniestra esta casa, donde se refugian los hombres del Ejército del Islam de mayor confianza de los jefes, el poderoso clan Dogmoush. Los que en 2007 mantuvieron en un cautiverio espantoso y terrorífico de 114 días a Alan Johnston, corresponsal entonces de la BBC en la franja de Gaza, sobre cuyo secuestro hay orden de no hacer preguntas, bajo advertencia de frenar la entrevista en seco. Somos musulmanes jóvenes, nuestra ideología es el salafismo yihadista se adelanta el anfitrión herido a modo de presentación. Es Abú Mustafá, palestino de 33 años, educado durante siete en Alemania, ingeniero mecánico y estudiante de Ingeniería Informática. Un perfil técnico ya clásico entre los terroristas islamistas de mayor relevancia, de Osama bin Laden a Mohammed Atta, el piloto del 11- S. De Sheik Mohammed a Ramsi Youssef, con los que comparte una misma doctrina. El Salafismo Yihadista Cuando llegue el momento- -se explica- llamaremos a todos a que se conviertan para instaurar el reino de Alá: si aceptan, serán nuestros hermanos, un Estado islámico les protegerá. Si lo rechazan, pagarán el precio, porque lucharemos contra todos los infieles y apóstatas con una gran guerra por la pureza del islam, y su única opción será entonces la conversión... o la muerte Escuchándole, se revuelve en el sillón visiblemente nervioso un camarada vestido de negro, clónico de Abu Musab al- Zarqawi, el asesinado jefe de Al Qaida en Irak, que chista molesto al improvisado portavoz para que se calle. Pero Abú Mustafá sigue. No tenemos prisa- -añade entre frenéticas referencias piadosas al Corán y Mahoma- somos muchos en Gaza, miles y miles, y con los errores de Hamás y Fatah cada vez hay más gente que se nos une, porque entiende que nosotros no perseguimos el falso poder de las fronteras y los hombres, sino el poder universal de Alá Un tercer hombre, ataviado con sayos bíblicos y el pañuelo blanco característico del jeque Yassin, hunde de repente la cabeza entre las manos y arranca a murmurar atormentado lo que parecen oraciones. Provoca una discusión a voces. Tienen miedo y no quieren hablar. Ni que se hable de ellos. Desde que el 4 de julio de 2007, Hamás decidiera mostrar al mundo su potencial para imponer el orden en Gaza obligando al Ejército del islam a liberar a Alan Johnston, saben que no habrá compasión con sus filas. No recibieron ni un céntimo por el rescate, no quisieron acuerdos y Hamás les sa- có al extranjero por la fuerza... lo único que les regaló a cambio fue dejarles vivos, de momento, y con la condición de que no se muevan explica un miliciano de la Yihad Islámica, ingeniero en la fabricación de cohetes Kassam, que ha ejercido como enlace para la reunión. Hoy son carceleros encarcelados. De toda la constelación de milicias que se han reivindicado en Gaza vinculadas a Al Qaida, ésta ha sido la única que ha ido más allá del vandalismo callejero contra videoclubes y cafés internet inmorales -blanco de Shuyuf al Haq, las Espadas de la Justicia o los ataques puntuales a escuelas mixtas- -objetivo de los Salafistas Palestinos o El Ejército de los Creyentes para exhibir una verdadera organización. Capaz de tener cautivo durante dieciséis semanas a un británico, capaz de negarse a entregarlo y poner con ello contra las cuerdas a Hamás, con la que incluso habían colaborado en 2006 para capturar al soldado judío Gilad Shalit. Mire, para nosotros, quien abrace la doctrina del Islam verdadero es nuestro hermano, sea Al Qaida o Bin Laden, les apoyamos y nos apoyan... pero el palestino infiel es mi enemigo interviene el miliciano vestido de negro, dejando entrever la brecha que les separa del Movimiento de Resistencia Islámico en el Gobierno, depuesto, de Gaza. Saben que el tiempo juega a su favor, y que mientras padecen su confinamiento, Hamás se desgasta ante el pueblo con una tregua que puede salir muy mal, y que agenciará a este Ejército del Islam nuevos seguidores, frustrados por lo vacío de las metas terrenales y ansiosos por la búsqueda del Reino universal de Dios. En nuestra ideología no está luchar contra Israel por la ocupación, sino porque es un país injusto y el Islam ordena parar la injusticia, por eso me iría ahora mismo a explotarme a Tel Aviv con mi mujer- -levanta, por primera vez, la cabeza de sus oraciones el tercer hombre- igual que otros lo hicieron antes tumbando las Torres Gemelas o atentando en España porque mataban a mis hermanos en Irak. Estamos aquí para parar la injusticia por Alá Palestino infiel Carceleros encarcelados