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40 INTERNACIONAL SÁBADO 28 s 6 s 2008 ABC Juan Pedro Quiñonero MOSCÚ INTERESA A BIZANCIO D urante la última década, todos los intentos europeos de negociar un acuerdo estratégico con Rusia han confirmado la dependencia creciente de la UE, y un incremento significativo del abanico de presiones rusas sobre los puntales más débiles de la fragilidad europea. El Acuerdo de colaboración y cooperación entre la UE y la Federación rusa, de octubre de 1997, preveía la creación de una zona de libre cambio la firma de un pacto que garantizase los aprovisionamientos energéticos de la UE y un largo catálogo de piadosas intenciones diplomáticas, humanitarias, etc. Once años después, la fragilidad y dependencia energética de Europa ha continuado creciendo, Moscú toma sistemáticamente partido a favor de los adversarios de Europa (Irán, Venezuela) intervie- ne militarmente en su coto cerrado (Chechenia) se opone sistemáticamente a Europa en Naciones Unidas, defiende el libre comercio dentro de la UE pero se sirve del gas siberiano y sus monopolios de Estado para presionar con cinismo a los aliados europeos. Los conflictos son permanentes en la frontera eurorrusa: embargos de carne polaca, corte de abastecimientos a las repúblicas bálticas, etc. Cuando la UE pretende alzar la voz Moscú no duda en hacer gestos elocuentes: el diálogo institucional en materia energética, desde el 2000, no impidió en absoluto el corte brutal de los suministros a Ucrania, en 2006. En 2007, la cumbre UE Rusia concluyó con un agrio portazo de Putin. Rusia controla el 25 por ciento de las necesidades europeas de gas y petróleo. La cotización a la alza de los productos energéticos continuará acentuando la fragilidad y dependencia europea. Moscú acepta negociar cuestiones secundarias, sin ceder nada esencial que permita a la UE obtener alguna garantía Rusia siempre se reserva el arma nada desdeñable del grifo energético. Las divisiones europeas ofrecen a Moscú mucho margen de maniobra táctica, incrementando su ventaja estratégica. Rusia y la UE forjarán un nuevo acuerdo estratégico Ambas partes deberán elaborar un documento en el que se regularán todos los aspectos de las relaciones bilaterales RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL JANTI- MANSIISK. No se puede decir que haya habido avances gigantescos en la XXI cumbre Rusia- UE, que ayer finalizó en la villa siberiana de Janti- Mansiisk, pero sí ha servido para abrir el camino hacia una nueva relación entre Europa y el nuevo presidente ruso, Dmitri Medvédev. Éste anunció en la rueda de prensa posterior a las conversaciones que podemos declarar oficialmente el comienzo de las negociaciones para un nuevo acuerdo estratégico que acercará más a Rusia y la Unión Europea El primer encuentro para la elaboración del documento base que habrá de regular todos los aspectos de las relaciones entre Moscú y la UE tendrá lugar el próximo viernes en Bruselas. Los expertos creen que la negociación será larga y ardua. El nuevo pacto debe ser un documento marco, conciso y sin entrar demasiado en los detalles señaló el presidente ruso. Según su opinión, será completado después con acuerdos sectoriales Los cuatro ámbitos comunes que pretende recoger el tratado son: Economía, Libertad y Justicia, Seguridad y Educación, Cultura e Investigación científica. El acuerdo vigente en la actualidad es una prolongación del firmado en 1997 para un periodo de 10 años. No se pudo actualizar su contenido a tiempo debido al veto de Polonia y Lituania. Por eso, Medvédev se quejó ayer de que los conflictos bilaterales con ciertos países afecten a la relación con la UE en su conjunto. Pero la cuestión que más importancia tuvo para el jefe del Kremlin fue la seguridad. Medvédev considera que ninguna de las organizaciones existentes actualmente puede resolver el problema de la seguridad europea. Es un concepto indivisible en bloques o alianzas En clara alusión a EE. UU. el primer mandatario ruso señaló que Europa es nuestra casa común. Somos nosotros los estados dueños de esta casa y tenemos que tener presente nuestra responsabilidad en preservarla, sin confiárselo al vecino o al socio más rico A este respecto, Medvédev reiteró su propuesta, lanzada el pasado día 5 en Berlín, de convocar una gran conferencia europea de seguridad, con participación de EE. UU. y Canadá, con el fin de consensuar un tratado vinculante que se oriente según la Carta de Naciones Unidas. Rusia desea evitar quedar aislada cuando se toman decisiones como la ampliación de la OTAN o la instalación del escudo antimisiles norteamericano en Polonia y la República Checa. Seguridad y educación