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16 ESPAÑA El nacionalismo se radicalizasRespuestas al pulso de Ibarretxe SÁBADO 28 s 6 s 2008 ABC REACCIONES A LA CONSULTA ILEGAL DE IBARRETXE Yolanda Barcina Alcaldesa de Pamplona Rosa Díez Diputada de UPyD Antonio García Portavoz A. P. Magistratura Miguel Ángel Gimeno Port. Jueces para la Democracia Iñaki Ezkerra Presidente del Foro de Ermua Responde a Ibarretxe anunciando que se dedicará una calle a cada víctima de ETA en Navarra De nuevo Ibarretxe ha legitimado los objetivos totalitarios de ETA y sus medios. Ha vulnerado la ley Esta consulta no puede hacerse por decisión del presidente de una comunidad autónoma Los políticos pueden hacer los planteamientos que quieran, pero ajustados a la legalidad Es ridículo que pretendan vender el voto del PCTV como un paso adelante en el camino de la paz Cospedal considera la consulta un desafío a la soberanía nacional M. L. G. F. VITORIA. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, consideró ayer que la ley de consulta aprobada en el Parlamento vasco es un claro desafío a todos los españoles, a la soberanía nacional y a nuestra Constitución Cospedal pidió al Gobierno que cuando recurra la ley de consulta ante el Tribunal Constitucional reclame automáticamente la suspensión de la misma y anunció que su partido también recurriría al Tribunal Constitucional en defensa de la soberanía nacional, que, según nuestra Constitución, corresponde al conjunto de los españoles. La dirigente popular reclamó además al Gobierno medidas eficaces para superar la crisis. Según Cospedal, Rajoy ha dicho en varias ocasiones que siempre que el Gobierno reconozca que estamos en crisis y esté dispuesto a poner medidas encima de la mesa, el PP estará para ayudar al Gobierno socialista en beneficio de todos los españoles La secretaria general del PP viajó ayer a Vitoria, coincidiendo con el pleno del Parlamento vasco que aprobó la ley de consulta, acompañada por la vicesecretaría de organización de su partido, Ana Mato, para reunirse con los dirigentes del PP vasco, que los días once y doce de julio celebran su congreso regional. Está previsto que en ese cónclave María San Gil sea sustituida al frente del partido por Antonio Basagoiti, presentado como candidato de consenso por las tres organizaciones provinciales y único aspirante hasta el momento, a pesar de que el enfrentamiento de San Gil con Rajoy ha dividido al partido. La todavía presidenta de los populares vascos no asistió a la reunión con María Dolores de Cospedal en la sede del PP vasco en Vitoria, como tampoco estuvo en el congreso de Valencia, aunque no falta a las sesiones del Parlamento vasco, donde quien intervino ayer en nombre de su grupo fue el portavoz, Leopoldo Barreda. Al encuentro acudieron los presidentes provinciales Antonio Basagoiti, de Vizcaya, Alfonso Alonso, de Álava, y María José Usandizaga, de Guipúzcoa, además de los parlamentarios vascos. El drama de Ibarretxe Juan José Ibarretxe, que quiere presentarse a sí mismo como una víctima, dice que su proyecto de autodeterminación no es dramático, es democrático rrante disculpa de que así, quizá, se le resten argumentos. Lo es, en ese escenario, que Ibarretxe considere una aberración que sus adversarios acudan a los tribunales, es decir, que pretenden que se cumpla la ley. Hay, no sólo en el proyecto de ley aprobado ayer en el Parlamento Vasco sino en el meollo de la doctrina política de Ibarretxe, el aire totalitario de no considerar democrática ninguna decisión hasta que consiga salirse con la suya. Si hay una autonomía, que él mismo gobierna con competencias incomparables en Europa, no basta. Si durante decenios se eligen a los representantes de los ciudadanos de esa comunidad, tampoco. Si las elecciones le dan la espalda reiteradamente, y últimamente de manera abochornante, naturalmente menos. Hay que hacer siempre otra pregunta aunque sea saltándose la ley y el sentido común y poniéndose para ello del lado de los que apoyan o practican la violencia. El hecho de que el Gobierno vasco, promotor de esta vergüenza, haya tenido que negociar con el Partido Comunista de las Tierras Vascas- -con el añadido de querer dar carta de naturaleza a una suerte de víctimas de la Policía -para conseguir el voto necesario para aprobar el proyecto, revela que se desea arrumbar la lógica confrontación entre demócratas y violentos para acabar con el terrorismo, la gran lacra de la libertad y la democracia, para sustituirla por un enfrentamiento entre vascos en el que una parte, pasmosamente, se alía con los violentos para dejar a un lado a los otros. El Estado de Derecho no permitirá que este engendro salga adelante. Los tribunales no son, como Ibarretxe quiere presentarlos, una fuerza de choque para que no se lleve a cabo el derecho a decidir sino los garantes de la ley y los derechos individuales. El lendakari no tiene, por cierto, la voluntad de argumentar para modificar una decisión tan indudable como inapelable, como tampoco pretendía el imposible de convencer a Zapatero en su última visita a La Moncloa. Lo que busca, aceptando la doctrina de ETA y abonándose a la tesis de la acumulación de fuerzas nacionalistas es conseguir una parte de los votos de Batasuna para compensar la sangría de sus apoyos. Esta posición ha dejado de ser ya una táctica coyuntural para pasar a ser una estrategia continuada que impregna al PNV del programa totalitario de la banda y sus secuaces. No conseguirá sacar adelante su proyecto, pero ha logrado secuestrar férreamente a su partido, incapaz de oponerse a esta deriva hasta el punto de que su ex presidente, Josu Jon Imaz, tuvo que optar por abandonar en vez de hacerle frente. Esa es una de las consecuencias del drama: el PNV se encadena a Batasuna bajo sus diferentes caretas, elige el nacionalismo totalitario como amalgama de sus posibilidades electorales y abandona, aunque sea con el enfado de sus muchos críticos pusilánimes, la centralidad y la representación en las instituciones de los ciudadanos, sean estos de la condición política que sean. Son precisamente esas circunstancias las que dan la razón al presidente del Foro de Ermua, Iñaki Ezkerra, al señalar que el Constitucional, siéndolo sin duda, no puede ser el único dique para esta riada antidemocrática. Es precisa también la respuesta política. Si Ibarretxe se fundamenta en su particular nacionalismo, los interesantes y contundentes discursos de ayer en Vitoria de Patxi López (PSOE) y Leopoldo Barreda (PP) no se basaron en sus ideologías, sino en la democracia y las libertades. Vuelvo a Sciascia: Matteotti no era el más odiado por el fascismo por socialista sino por hablar en nombre del Derecho. Ahí está el sustento para reconstruir una alternativa. Germán Yanke MADRID. La frase, que pretende dar un aire de normalidad a su propuesta, resulta patética. Por un lado, un drama- -a diferencia de una tragedia, que escapa a las leyes de los hombres- -es, como dijera Sciascia, la desgraciada consecuencia de la vulneración de aquellas. Estamos, por tanto, ante un drama antidemocrático, que no se ajusta a la ley ni al sistema de libertades que implica la democracia. No se trata más que de preguntar, de que hable el Pueblo Vasco dicen el lendakari y sus corifeos. Pero es un drama, y antidemocrático sin duda, preguntar, como si estuviéramos en el territorio de la normalidad, si se pueden vulnerar las leyes y los derechos individuales y aceptar el fondo del programa de una banda terrorista bajo la falsa y abe- Promotor de la vergüenza La parlamentaria de PCTV, Nekane Eraukin, pasa por delante del lendakari TELEPRESS