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ABC SÁBADO 28 s 6 s 2008 OPINIÓN 11 BIBLIOTECAS POR Y PARA MUJERES una síntesis maravillosa del paraíso musulmán y del paAY quienes afirman que la ministra Bibiana es raíso borgiano. Borges se figuraba el paraíso bajo la espeun epítome de la imbecilidad, pero imbécil es cie de una biblioteca; y los musulmanes lo imaginan couna palabra de etimología muy disputada. Para mo un jardín ameno donde los bienaventurados beben coalgunos etimólogos, imbécil sería aquella persona que capas de un licor especiado, servidas por huríes de grandes mina sin báculo o bastón, es decir, alguien que aún no ha ojos y redondos senos. Una biblioteca atendida por biblioalcanzado la sabiduría, que según los antiguos era contecarias de guardapolvo y manguitos y frecuentada por quista propia de la vejez; para otros, por el contrario, imlectoras gafapastas y paliduchas sería el paraíso fetén pabécil sería más bien la persona tan debilitada y senil que ra alguien como yo, que profeso un amor indiscrinecesita apoyarse en un báculo o bastón. Una y minado e insomne a las mujeres y a los libros; y, otra hipótesis etimológica aluden al segundo y al además, sería una modalidad de paraíso que potercer estadio de la vida humana, según el célebre dría congraciar a la ministra Bibiana con los muenigma de la Esfinge: ¿Cuál es el animal que al sulmanes, ahora que los tiene un poco tarascas amanecer tiene cuatro patas, al mediodía tiene por sus despotriques contra el velo islámico. dos y al anochecer tiene tres? Un pensamiento Por lo demás, toda biblioteca es, por definiimbécil sería el que, por inmadurez, anda sin ayución, excluyente; pues, por vastos que sean sus da de bastón; o bien el que, por senilidad, necesita fondos, deja fuera todos aquellos libros que por liandar con bastón para afirmarse. Pero el pensaJUAN MANUEL mitaciones de gusto, conocimiento o espacio no miento de la ministra Bibiana no es imbécil porDE PRADA cupieron en sus estantes. Desde la biblioteca porque ni siquiera anda; el pensamiento de la ministátil que cabe en una maleta a la monstruosa biblioteca tra Bibiana es más bien un pensamiento que avanza a cuade Babel urdida por Borges, no hay biblioteca que no naztro patas, a imitación del hombre en el amanecer de su vica de un escrutinio. Y, con su biblioteca por y para mujeda. Como el niño que aún no posee dominio sobre sus fares la ministra Bibiana nos proponía uno muy donoso cultades locomotrices o los miembros de aquella familia que dejaba chiquito aquel que perpetraron el cura y el barcuadrúpeda que descubrieron en una aldea remota del bero. Una vez montadas las bibliotecas por y para mujeKurdistán, el pensamiento de la ministra Bibiana gatea, res, se podrían montar bibliotecas por y para homosexuaprovocando a su paso cataclismos de estupor e hilaridad. les, bibliotecas por y para negros, bibliotecas por y para Escribió Baltasar Gracián en una sentencia ferozmencatólicos, bibliotecas por y para cojos, bibliotecas por y te misógina que la mujer primero ejecuta y después pienpara miopes, etcétera; más tarde, en un alarde de especiasa y, para darle la razón, ha llegado la ministra Bibiana, lización exhaustiva, podrían montarse también biblioteofreciéndonos teléfonos canalizadores de la agresividad cas por y para negras miopes, católicos cojos, etcétera, masculina neologismos feministoides y, más recientehasta cubrir las infinitas combinaciones humanas. Y, sumente, bibliotecas por y para mujeres De todas estas madas todas estas bibliotecas especializadísimas, se alocurrencias, proferidas sin reflexión previa, ha tenido canzaría la biblioteca total, en la que ningún libro quedaque ofrecer luego la ministra Bibiana palinodias o aclarase excluido. En esta profusión bibliotecaria no debería falciones que, con frecuencia, resultaban más chuscas y retar, por supuesto, una biblioteca por y para analfabetos (y gocijantes que la ocurrencia propiamente dicha. Cuando analfabetas) integrales, de la que la ministra Bibiana fuela ministra Bibiana prometió abrir bibliotecas por y pase miembra fundadora. En esa biblioteca, compuesta por ra mujeres pensé que su pensamiento gateante había allibros en blanco, el pensamiento gateante de la ministra canzado la culminación; las explicaciones posteriores Bibiana retozaría como un niño en el parque. me han chafado aquella primera impresión de arrobo. La www. juanmanueldeprada. com idea de montar una biblioteca por y para mujeres era EL ÁNGULO OSCURO UNA RAYA EN EL AGUA EL FÚTBOL Y LA ÚLTIMA FRONTERA H E L fútbol es sólo un juego, dicen aquellos a quienes no les gusta. Pues no, no es sólo un juego. O por lo menos, es el juego con mayor capacidad de generar estados colectivos de ánimo, cercanos a la identificación tribal, cargados de simbolismo sentimental y fuerza emotiva. El fútbol posee además un inmenso poder de transferencia empática; lo juegan once contra once, pero es capaz de fabricar felicidad o provocar tristeza a muchos millones de personas. Y con sus reglas de estrategia y de azar, con sus alternativas de belleza y de pugna, con sus sucesivos ritmos de ballet y de IGNACIO combate, propone una eleCAMACHO mental filosofía de la vida cargada de metáforas sobre la que descansan los conceptos de cooperación, entrega, brillantez individual, cohesión de grupo, sacrificio y otros valores que lo mismo sirven para fundamentar destrezas empresariales que para construir un breve existencialismo de bolsillo. El fútbol nos enerva, nos aglutina, nos conmueve, nos sacude, nos apasiona, pero rara vez nos deja indiferentes; junto al dinero y el sexo, constituye uno de los pocos lenguajes universales con la virtualidad cierta de trascender fronteras. Por eso los triunfos de la selección han desatado una euforia masiva, incontestable, en la que una nación emergente trata de hallar el espejo de su identidad idealizada. No se trata solamente de un consuelo emocional frente a la cotidianeidad sórdida cargada de problemas y fracasos; es la necesidad de encontrar un reflejo al sentido de la autoestima colectiva. El auge del deporte español representa la consolidación internacional de una potencia mediana que ha irrumpido con fuerza en un escenario de gran fuerza simbólica. Los Alonso, Gasol, Nadal, Pedrosa y otros han derrumbado el mito del país inhibido, enclenque y acomplejado, barriendo la última telaraña mental del subdesarrollo. Pero faltaba el fútbol, anclado en una falsa épica derrotista que empezaba a cuajar en una mitología del pesimismo. De pronto, en la Eurocopa, ha saltado en pedazos el cerrojo que apresaba la psicosis del abatimiento melancólico. Un grupo de futbolistas jóvenes, comprometidos con un potente vínculo solidario y moral de fe en su propia valía, ha espantado con determinación y coraje los fantasmas del victimismo. Mañana podrán ganar o perder, porque Alemania es potencia futbolera rocosa, hermética y compacta, acostumbrada a áridas victorias trabajadas con un vigor metalúrgico, pero la maldición de la impotencia ha saltado ya la barrera de la generación Nocilla, que nunca había visto a España en una final de rango. No es casual que el mayor entusiasmo callejero lo acaparen esas turbas juveniles imbuidas de un vago patriotismo mucho más sentimental que político. En ese orgullo de país está el reclamo generacional de un lugar bajo el sol del triunfo, la conquista de una frontera utópica en la que, más allá de los goles, lo que se celebra es la exaltación de un estado de ánimo capaz de desterrar el complejo de una inferioridad histórica.