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14 ESPAÑA www. abc. es VIERNES 27- -6- -2008 ABC El ex consejero madrileño Manuel Lamela, ayer por la mañana con la presidenta de la Comunidad de Madrid CH. BARROSO Aguirre reforzó su gabinete tras perder en Valencia para consolidarse en Madrid La dirección del PP elude relacionar los cambios en Madrid- competencias autonómicas -con la pelea interna ÁNGEL COLLADO MADRID. La remodelación del gobierno de la Comunidad de Madrid acometida por Esperanza Aguirre a los tres días de la clausura del congreso nacional del PP y, que incluye la salida de dos consejeros que apoyaron a Rajoy en la crisis interna de los últimos meses- -Alfredo Prada y Manuel Lamela- tiene tantas claves locales como de ámbito nacional. Mariano Rajoy y la nueva secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, evitaron ayer hacer comentarios sobre los cambios porque son de la exclusiva competencia de Aguirre, pero en otras fuentes del PP se interpretaban los ascensos y destituciones como una necesidad lógica y urgente de la presidenta de la Comunidad de dar un golpe de timón en su gabinete para intentar un nuevo impulso político, al mismo tiempo que reforzaba sus posiciones en el PP madrileño. Después de volver del congreso de Valencia con el cartel de perdedora o de verso suelto como a ella misma le gusta definirse, necesitaba una buena dosis de reafirmación local. Aguirre se ve obligada a reforzar su gobierno, darle más pulso y rodearse de fieles porque había cierto relajo en el equipo confirmado después de la victoria en las autonómicas de hace un año, y el congreso del PP de Madrid está previsto para el próximo otoño y antes, en septiembre, se debe celebrar en la asamblea el debate sobre el estado de la región. Había que mostrar autoridad y control sobre la organización regional cuanto antes, después de quedarse descolgada de la mayoría y mostrar escasa influencia en la nueva dirección nacional del partido del reelegido Mariano Rajoy con el apoyo de 84 por ciento del partido. Ese es el análisis interno que hacen en el PP nacional de la remodelación del gabinete de Aguirre. La presidenta de la Comunidad llevaba tiempo dándole vueltas a la crisis de su propio equipo. En el congreso de Valencia dio a entender que los cambios eran inminentes, según le escucharon varios dirigentes del partido. Aguirre buscaba desde hace meses más perfil político para el gabinete, estaba cansada de la falta de entendimiento entre algunos de sus consejeros- -Alfredo Prada con Francisco Granados- -y, según medios del PP, consideraba urgente relanzar el área de infraestructuras y transportes, la joya de su gobierno. Nada más volver de Valencia se apresuró a acometer la remodelación anunciada el miércoles por la noche. En la Comunidad insisten en que no se trata de una venganza o depuración de marianistas De hecho, siguen en el gobierno madrileño consejeros con puestos en la dirección nacional como Lucía Figar y Juan José Güemes, incluido por Rajoy sin que fuera avalado por Esperanza Aguirre. Pero es que Lamela y Prada habían hecho manifestación pública de apoyo al presidente del PP antes del congreso nacional, de ahí la interpretación de que podían pagar su alineamiento. En medios del PP se aseguró ayer que Aguirre había ofrecido entrar de consejeros en su gabinete al ex presidente de Endesa y actual diputado en el Congreso Manuel Pizarro y al ex ministro y también parlamentario en la Cámara Baja, Juan Costa. Finalmente, incorporó a Antonio Beteta, combativo portavoz en la asamblea regional, y a Ignacio Echeverría para dar más peso político al equipo. La supresión de la vicepresidencia segunda que ocupaba Alfredo Prada resalta ade- Figar y Güemes