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ABC JUEVES 26- -6- -2008 MADRID 61 Matar al fiscal Zaragoza El capo de la mafia colombiana tenía desde 2006 una orden de búsqueda e ingreso en prisión por estar involucrado en el caso Vioque un conocido abogado que, junto con Diego León Cardona, ordenó el asesinato del fiscal jefe de la Audiencia Nacional POR C. HIDALGO MADRID. Objetivo: matar a Javier Zaragoza. Eso es lo que planearon en prisión el abogado Pablo Vioque y otros seis encarcelados. Ocurrió en 2003. Vioque había ideado desde la cárcel la eliminación física del por entonces fiscal Antidroga y actual fiscal jefe de la Audiencia Nacional. Uno de sus compinches en la conspiración era el capo de la mafia colombiana descabezada en Torrejón de Ardoz: Diego León Cardona Santana, a quien le constaba una orden de búsqueda, detención e ingreso en prisión por estos hechos, con fecha de 2006, precisaron fuentes policiales consultadas por ABC. El asunto viene de lejos. El ex abogado Pablo Vioque, durante su comparecencia ante la Audiencia Provincial de Madrid, en febrero de 2005, negó que planeara y encargara el asesinato de Javier Zaragoza, por el que le pedían 12 años de prisión. Por convicciones religiosas- -alegó- -soy incapaz de mandar matar Su testimonio chocaba de plano con la persona a la que, presuntamente, hizo la propuesta de buscar a un sicario, el venezolano Freddy Tratales. Éste sí reconoció que Vioque le hizo el encargo, aunque no pensaba cumplirlo y sólo pretendía estafarle el dinero que le entregó para el trabajo En febrero de 2003, la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid desmantelaba una La Benemérita disponía de una carta escrita en clave en la que se explicaba cómo y cuándo debía ser asesinado el fiscal. En el paquete también iba la ejecución de un abogado y de dos narcotraficantes gallegos arrepentidos, que eran testigos protegidos. La carta fue hallada en casa de la novia de Diego León Cardona, quien, durante un vis a vis en la cárcel de Soto del Real, le entregó a su chica, Diana, la misiva. El texto, manuscrito, debía entregarse en mano al venezolano Freddy Tratales, y en ella podía leerse: Espero que compres todas las fincas antes de mes Según los investigadores, la traducción del mensaje era la siguiente: Pablo Vioque estaba indicando que las muertes encargadas tenían que realizarse antes de que finalizara enero En la carta también se habla de no usar los mismos picos y palos en referencia a las armas, para trabajar las fincas o lo que es lo mismo, para matar a los cuatro objetivos. El sicario iba a embolsarse 6.000 euros por la ejecución. El abogado Pablo Vioque se encontraban en prisión preventiva desde 2001, como responsable de un alijo de 1.800 kilos de cocaína incautado en la operación Más Madera Los investigadores interceptaron en las visitas carcelarias y las comunicaciones telefónicas mensajes criptados y pruebas inequívocas de que el letrado y sus secuaces tramaban los asesinatos para antes del fin de las Navidades de 2002. Zaragoza fue alertado y había cambiado de domicilio recientemente. Los narcos arrepentidos, del clan de Los Piturros estaban en el punto de mira por haberles delatado. Sabor a Caney, uno de los locales latinos del subinspector Antonio Márquez Peña s Subinspector de Torrejón de Ardoz UN TOPO A SUELDO CON UN BMW DESCAPOTABLE El policía detenido había salido indemne de un expediente informativo abierto después de que le tomara declaración a su propio sobrino POR C. H. FOTO ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. Sus compañeros le calificaban como un tío trabajador y espabilado... Hasta que se juntó con la colombiana Así definían los compañeros de comisaría al subinspector Antonio Márquez Peña, detenido en el marco de la operación Rosales como uno de los presuntos puntales de la mafia de importación y distribución de droga utilizando el aeropuerto de Barajas como base. Regentaba un local de copas con un socio, quien no ha sido detenido, y una discoteca. Él y su mujer, que se encargaba de los negocios con el sobrino de ésta, eran los testaferros de la banda de colombianos dirigida por Cardona Santana. Además, se introducía en las bases de datos policiales a demanda de la mafia. La Policía venía sospechando de él desde hacía meses, de ahí que le pincharan el teléfono. Sin embargo, no fue ése el primer problema del subinspector. Fuentes policiales confirmaron a ABC que un superior le abrió un expediente informativo, que no prosperó, por tomarle declaración a su propio sobrino en unas diligencias. Le llamaron la atención porque, evidentemente, por su parentesco, no podía hacer eso. En lo que respecta a su nivel de vida, pese a cobrar el sueldo de subinspector, que ronda los 1.800 euros, Márquez Peña conducía sin disimular un BMW amarillo descapotable por las calles de Torrejón de Ardoz. Diferentes picos y palas El ex abogado Pablo Vioque ABC Diego León entregó a su novia, en un vis a vis, una carta en clave dando las instrucciones sobre las ejecuciones banda de colombianos y venezolanos a la que se le habría hecho el encargo Las pesquisas desvelaron que el supuesto cabecilla y su lugarteniente, Carlos, tejieron estrechas relaciones con otro colombiano ingresado en Soto del Real: se trataba de Diego León Cardona Santana, quien era la mano derecha de Vioque tras las rejas, según la investigación. Maleteros en el punto de mira de la Guardia Civil ISRAEL VIANA MADRID. El aeropuerto de Barajas es una inmensa superficie de 4.000 hectáreas controlada por más de 5.000 cámaras que graban las 24 horas al día. Un fortín, en principio, infranqueable para traficantes, ladrones y delincuentes de toda índole. Los agentes de la Guardia Civil destinados allí se han incautado de droga en los sitios más insospechados: sillas de ruedas, trajes de toreros, tableros de ajedrez, frutas, en el interior del estómago de perros o, incluso, en el de niñas de 9 o 10 años. Pero el cáncer ayer, no venía de fuera, estaba dentro de casa Catorce trabajadores de diferentes empresas del aeropuerto fueron detenidos como presuntos colaboradores de una mafia que se dedicaba a introducir estupefacientes en España. La primera fase de la operación se desarrolló el pasado día 11, cuando se intervinieron, en Barajas, un paquete postal y una maleta procedente de Caracas. Esta, supuestamente, debía embarca hacia Ibiza, pero varios de los empleados debían distraerla para quedarse con los 17 kilos de cocaína que contenían. Esta intervención, sin embargo, no es la primera en la que se dejan al descubierto delitos pertrechados por trabajadores del aeropuerto: tráfico de drogas, robos o introducción de inmigrantes ilegales, entre otros. Por supuesto, no hay que generalizar. La inmensa mayoría de los trabajadores desempeñan sus empleos con gran profesionalidad. No hay que retroceder mucho para encontrar otro caso. El pasado 22 de abril, cuatro empleados del aeropuerto de Barajas fueron detenidos en sus puestos de trabajo, acusados de ejercer como correos de la droga. Introducían la cocaína que otros narcotraficantes enviaban a España, desde sus países de origen, escondida en los equipajes. El procedimiento era, aparentemente, sencillo. Tres maleteros se encargaban de desviar las maletas con sorpresa del tránsito habitual. Las clasificaban como objetos extraviados y las almacenaban en las oficinas. Entonces, utilizaban dos sistemas para poder sacar la droga del recinto: o la transportaban ellos mismos en sus mochilas personales o bien salía de las instalaciones en el mismo equipaje en el que llegó. A lo largo de la última década se han documentado varios casos de tráfico de drogas en los que se han visto implicados trabajadores del aeropuerto, pero los robos en los equipajes se llevan la palma. El 9 de noviembre de 2007, 17 empleados de Barajas fueron detenidos por robar en los equipajes. Las cámaras grabaron a estos eficientes empleados mientras se llevaban objetos pequeños, valiosos y fáciles de ocultar entre las ropas, antes de que el equipaje llegara a la bodega del avión.