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ABC MIÉRCOLES 25 s 6 s 2008 CULTURAyESPECTÁCULOS 85 Las instituciones vascas quieren un nuevo Guggenheim contra la crisis El diputado general de Vizcaya anuncia una inversión de cien millones de euros en la construcción del museo en el entorno natural protegido del Urdaibai M. LUISA G. FRANCO BILBAO. Las instituciones vascas vuelven a apostar por el museo Guggenheim como alternativa a la crisis económica. El diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, anunció ayer una inversión de cien millones de euros para crear un nuevo museo Guggenheim en el entorno natural protegido del Urdaibai. Al igual que ocurrió en la década de los noventa, cuando la reconversión industrial disparaba los índices de paro en el País Vasco y el Gobierno de la comunidad autónoma se embarcó en la puesta en marcha del museo Guggenheim para impulsar el sector terciario de la economía; ayer el diputado general de Vizcaya presentó la iniciativa de crear un nuevo Guggenheim como una forma de revitalizar la actividad económica, propiciando la llegada permanente de turistas. La Diputación pretende hacerse cargo en solitario del coste de las obras de la nueva pinacoteca, aplicando excedentes presupuestarios acumulados y tiene intención de convertirla en un nuevo museo que vincule el arte, la sostenibilidad, el entorno natural y la actividad de la comarca del Urdaibai y de toda Vizcaya Como referencia para la iniciativa de la Diputación, José Luis Bilbao explicó ayer que un millón de personas visitan cada año el Guggenheim de Bilbao, de los cuales más de 680.000 son extranjeros, lo que, en su opinión, demuestra que el museo tiene un efecto sobre el turismo y unas consecuencias económicas evidentes. Según Bilbao, esta inversión pública tendría retornos en la economía y en el empleo. Se trata de sembrar, para recoger después dijo ayer durante su intervención en la tribuna del fórum Nueva Economía. La inversión en el Guggenheim se plantea desde una perspectiva exclusivamente económica, en el marco de una serie de medidas para reactivar la economía, que incluyen infraestructuras extraordinarias por valor de 1.200 millones de euros. En ese marco, sorprende, a pesar de sus recursos turísticos, el entorno natural elegido para el nuevo Guggenheim, declarado reserva de la biosfera por la UNESCO. Situada en la desembocadura de la ría de Guernica, la comarca del Urdaibai tiene importantes restricciones para la construcción, para preservar la belleza de sus acantilados, playas, bosques y marismas. En ese mismo lugar, al ex lendakari José Antonio Ardanza se le obligó a derribar un piso de su casa de campo. En ese entorno, una gran infraestructura cultural supone un reto que sin duda generará polémica. Ayer, el diputado general de Vizcaya no adelantó nada respecto al tipo de edificio que acogería el nuevo museo Guggenheim. De momento, sólo hay partida presupuestaria, anunciada en base a una demanda de ampliación de los actuales responsables del museo Guggenheim de Bilbao. Según José Luis Bilbao, la nueva pinacoteca será un so- La cultura al servicio de la economía BILBAO. Las instituciones vascas no tienen ningún reparo en reconocer que el museo Guggenheim se concibió como un proyecto cultural al servicio de la recuperación económica de la Comunidad autónoma. Hasta podría decirse que están orgullosos de haber hecho un buen negocio con la arriesgada iniciativa que se gestó en el seno del Gobierno vasco en la década de los noventa. La intervención del diputado general de Vizcaya, entonces Josu Bergara, en la inauguración del museo, el 17 de octubre de 1997, hablaba con claridad de los cuatro objetivos iniciales del proyecto: superar la crisis económica, ofrecer a la sociedad un referente cultural de primer orden, propiciar la regeneración urbana de Bilbao y acometer una política global de modernización del corazón industrial, social y económico del País Vasco. Entonces, el Gobierno vasco, la Diputación de Vizcaya y el Ayuntamiento de Bilbao invirtieron 23.000 millones de las antiguas pesetas en la construcción del edificio diseñado por Frank Ghery. Diez años después, un estudio de la Universidad del País Vasco estimaba que antes del 2020 las instituciones vascas recuperarían su inversión. En la ría de Guernica Una vista de la comarca del Urdaibai IÑIGO R. AIZPURU El PP vasco recuerda que hasta en Nueva York se desechó la idea de un segundo museo porte para los próximos veinte años del buque insignia bilbaíno. El diputado general dejó claro únicamente que no se tratará de un simple almacén para depositar cuadros, sino que será un nuevo museo Guggenheim, con todo lo que eso significa Sembrar para recoger Para José Barea, Martín Almagro y María Peréx, el cerco urbanístico a Numancia no tiene justificación TULIO DEMICHELI MADRID. El rector de la Universidad CEU San Pablo, Alfonso Bullón de Mendoza, reunió ayer al economista y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas José Barea; al académico y arqueólogo Martín Almagro Gorbea; y a la profesora María Jesús Peréx, directora del Departamento de Historia Antigua de la UNED, para difundir la adhesión del CEU a las críticas vertidas por diversas instituciones culturales a causa de los proyectos urbanísticos que amenazan un paisaje histórico y literario que incluye siete bienes de interés cultural junto a Soria, entre ellos, San Juan de Duero y Monte de las Ánimas, Numancia y el Cerco Romano. Abrió la rueda de prensa Peréx, quien enumeró los tres proyectos principales: el polígono industrial Soria II en El Cabezo; la Ciudad del Medio Ambiente en Garray, y el tanatorio Los jardines de Bécquer en el Monte de las Ánimas. Peréx abogó para que las autoridades encuentren emplazamientos que no dañen un paisaje único, algo que no está reñido con el desarrollo industrial Barea, ex director de la Oficina Presupuestaria de la Presidencia en tiempos de Aznar, afirmó que nada justifica la construcción del polígono industrial Soria II en términos de desarrollo económico. Ni en el caso de que ese polígono absorbiera el 40 por ciento de la demanda de suelo industrial, lo que se cifraría en 1,5 hectáreas al año, Soria lo necesitaría, porque sólo el suelo disponible en Valcorba cubre las necesidades de desarrollo de la provincia durante los próximos 180 años. Y es que la oferta no resulta escasa- -añadió- -sino excesiva y sobrante: 274 hectáreas en el polígono de Valcorba (muy próximo a la capital) más de 70 en el de la Ciudad del Medio Ambiente (en el Soto de Garray, junto a Numancia) y las 117 de Soria II (frente a la Ermita del Mirón, la muralla medieval y San Juan de Duero) Desde el punto de vista económico no parece que haya ninguna necesidad concluyó. Por su parte, Almagro Gorbea, ex director del Museo Arqueológico Nacional, recordó dos casos: Segóbriga y Sagunto. Uno, ejemplo a seguir, pues se ocultó un parque solar de forma que se viera el paisaje que los romanos veían Y el otro, todo lo contrario: un esperpento con el agravante de que ya no se puede ejecutar la sentencia que obliga a desmontar la intervención en el teatro. Un yacimiento como el de Numancia, sin su paisaje pierde la razón de ser afirmó Almagro, para puntualizar la postura conjunta de las Academias de Historia y Bellas Artes, que no están en contra del desarrollo sino que piden un estudio previo de lo que se ve desde Numancia y desde Soria antes de dar comienzo a la construcción de estos proyectos. Por último, lamentó que estemos queriendo repetir los casos de la costa en el interior No hay justificación económica