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88 DEPORTES Eurocopa 2008 España- Rusia MARTES 24 s 6 s 2008 ABC ARSHAVIN NOS ESPERA Una sola de las jugadas del delantero ruso contra Holanda vale más que los ciento veinte tediosísimos minutos que nos propinaron italianos y españoles gue, Arshavin se habría marchado del Zénit de San Petesburgo hace por lo menos un lustro. Pero, claro, en San Petesburgo no hay unas tiendas megapijas como en Londres; tienen, a cambio, el Ermitage, pero a los cazatalentos de los grandes equipos no se les conocen gustos pictóricos de fuste. Lo suyo es ir vestidos de millonetis macarras; y, para esto, nada mejor que las tiendas megapijas de Londres. A Arshavin lo veremos jugar de nuevo el próximo jueves. Una sola de sus jugadas contra Holanda vale mil veces más que los ciento veinte tediosísimos minutos que nos propinaron italianos y españoles en su enfrentamiento de cuartos: los italianos volvieron a demostrar que jugando al catenaccio no hay quien se la cuele; y los españoles volvieron a demostrar que el tiki- taka es un método futbolístico que garantiza el dominio y la posesión del balón, pero ante un equipo bien armado estas garantías se revelan estériles. Las selecciones italianas, hasta la fecha, habían combinado una defensa inexpugnable con un delantero bendecido por la genialidad, o siquiera por la picardía; la selección que el domingo mordió el polvo en cuartos mantenía, a fuerza de veteranía y oficio, el primer ingrediente del combinado, pero en la delantera tenía un bigardo desasistido y más bien paquete que todavía no me explico cómo pudo convertirse en el verdugo del Getafe en la última Copa de la UEFA. Italia perdió en la tanda de penaltis; en lo cual podemos vislumbrar un signo de la justicia divina, pues un juego rácano y tirando a marrullero como el suyo merece de vez en cuando una rigurosa penitencia. ¿Y España? Su juego semeja un campo de alfalfa: muy promisorio y verdeante a primera vista; monótono e insípido en cuanto se le hinca el diente. Con un equipo bien armado, aunque mediocre, como Italia, ese juego se mostró inoperante; con un equipo deslavazado, aunque imaginativo, como Rusia puede ocurrir cualquier cosa. Como, por ejemplo, que Arshavin nos deje turulatos. Como, por ejemplo, que el Guaje Villa se convierta en el nuevo Marcelino, aunque ahora ya no combatamos contra la perfidia comunista. Andrey Sergeyevich Arshavin LA PERLA RUSA QUE HA ILUMINADO LA EUROCOPA No es un niño, pero hasta los 27 años no se ha dado a conocer internacionalmente, primero con su Zenith, campeón de la UEFA, y ahora con la selección POR ENRIQUE ORTEGO VIENA. Tiene ya hasta la bendición de Zidane. Quien hace una Eurocopa así, tiene que ser buen jugador obligatoriamente Y lo es. Que no lo dude nadie. Elegido mejor jugador en los dos partidos que ha disputado ya se perfila para ser la gran estrella del torneo. Por lo visto contra Suecia y Holanda, no se equivocó Hiddink cuando le incluyó en la lista a pesar de que no podía jugar los dos primeros partidos contra España y Grecia por estar sancionado- -expulsado contra Andorra en el último encuentro de la clasificación- Su entrada ha resultado definitiva y es el jugador más fresco de todos los que quedan en competición. Lleva el diez a la espalda, un valor añadido y ejerce como tal. Segundo delantero o media punta, -comenzó jugando en el Zenith por la derecha- marca tantos goles como regala. Diez dianas en la pasada Liga por once pases de gol. Aquí, lo mismo. Marcó ante Suecia y Holanda, pero además de sus botas salieron balones de oro para sus compañeros. Pequeño (1,72) ligero (69 kilos) Arshavin es una mezcla entre el delantero Belanov (Balón de Oro 86) y el centrocampista Zavorov, aquellos dos fantásticos jugadores del Dinamo de Kiev y de la selección soviética que brillaron en el Mundial 86 y en la final de la Recopa contra el Atlético de... Luis. Con el balón en los pies es elegante. Conduce con rapidez. La cabeza levantada para tener despejado todo su horizonte de acción. Capaz de jugársela en una acción individual porque tiene velocidad y desborde, Su pasaporte -Nació en Leningrado. (27- V- 81) -Clubes: Zenith (desde la temporada 98- 99) -Palmarés. Campeón UEFA (2007- 08) Campeón de la Supercopa rusa (2008) Campeón Liga (2007) Finalista Copa (2002) -Internacional: 36 partidos, 13 goles. Debutó contra Bielorrusia, el 17 de mayo de 2002. -Embajador del fútbol ruso en el proyecto de la FIFA en ayuda de niños huérfanos. Juan Manuel de Prada Escritor l partido que enfrentó a holandeses y rusos me hizo disfrutar como un enano. Ha sido el mejor de cuantos llevamos disputados en esta Eurocopa; y uno de esos pocos que provocan en el espectador una suerte de resurrección de la infancia. Porque los mejores partidos que hemos visto sucedieron siempre en nuestra infancia, cuando aún nuestra capacidad para el asombro se mantenía intacta, cuando nuestro entendimiento del fútbol era puramente intuitivo, gozosamente intuitivo, liberado de todo ese fárrago de estrategias calculadas con que los entrenadores encorsetan el juego de sus pupilos para amarrar el resultado. Los rusos, desde luego, en nada se parecían a aquella patulea de tíos flojos a los que la selección española endosó cuatro goles en su debut; de repente, se habían convertido en un equipo jubiloso, lleno de pundonor e ímpetu creativo. Sin descartar la posibilidad de que la metamorfosis la propiciara una intervención iracunda de Putin (tal vez amenazara a los jugadores rusos con destinarlos a un puesto fronterizo chechenio) aquel partido nos concedió la oportunidad de descubrir a un futbolista prodigioso, un Maradona de las estepas que parecía llevar el balón cosido a la bota, capaz de los regates más vertiginosos, de los pases más inverosímiles, capaz de quebrar la defensa mejor plantada y de servir goles en bandeja; también de marcarlos sin despeinarse. Se llama Arshavin y tiene veintisiete años. Si los cazatalentos de los grandes equipos no fuesen unos botarates empachados de partidos de la Premier Lea- E no desaprovecha el pase si ve a un compañero mejor colocado, como en la final de la UEFA contra el Rangers, donde su pase del segundo gol, a lo Laudrup, fue la pieza maestra del partido. Técnicamente completo, su dinamismo y vértigo ofensivo le convierte en uno de esos jugadores cuyo fútbol entra por los ojos. Aunque hasta esta temporada con la explosión de su equipo en la UEFA- -13 partidos, 4 goles- -no se ha dado a conocer para el gran aficionado, Arshavin ya era un hombre en el mercado para los especialistas de fútbol internacional y, por supuesto, para los clubes grandes europeos. Criado futbolísticamente en el Zenith, en el 2000 dio el salto al primer equipo y al año siguiente ya fue elegido segundo mejor jugador del Campeonato. Repitió puesto en el 2002 y 2004, antes de ser proclamado mejor jugador en el 2005 y 2006. Una proyección y una regularidad que le avalan. ¿Por qué no ha salido entonces nunca del Zenith? Por distintas razones personales, por ser el gran protegido del mismísimo presidente Putin... y porque en los dos últimos años- -tiene contrato hasta 2010- -su ficha se acerca a los tres millones e ingresa otros dos por publicidad y las ganancias de su propia ropa de diseño- -es diplomado en la materia- Además, su club, el Zenith, patrocinado por Gazprom- -la multinacional que genera el gas en Rusia- -no tiene precisamente problemas económicos. Antes de esta Eurocopa ya había rechazado ofertas del Arsenal (13 millones) -lleva Wenger dos o tres años tras sus pasos- -o del Manchester City (14) y ahora, según su representante de origen israelí, ya ha llegado una de 18 millones. El futbolista ha confesado y el propio presidente de la Federación rusa ha confirmado que el equipo donde le gustaría jugar es el Barcelona, pero sus enormes cualidades no parecen que pudieran ser compatibles con las de Messi, simplemente, por ser parecidas. Mucho gol y pases de gol Cabeza levantada, técnica, regate, visión de juego, dinamismo, velocidad... Su fútbol entra por los ojos El juego de España semeja un campo de alfalfa: verdeante a primera vista; insípido en cuanto se le hinca el diente Arshavin se destapó ante Holanda como la gran estrella rusa AFP