Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
98 DEPORTES Eurocopa 2008 España- Italia LUNES 23 s 6 s 2008 ABC Cesc y Míchel Salgado (al fondo) desolados la noche de la derrota en Belfast AFP Tamudo y Joaquín celebran el gol del primero en Aarhus AP De Belfast a Viena, la gran escalada Desde el 6 de septiembre de 2006 al 22 de julio de 2008. La selección de Luis tocó fondo tras perder contra Irlanda del Norte y Suecia- -ya sin Raúl- pero el técnico convenció al grupo de que la clasificación era posible. Y ellos se lo creyeron. Y están en semifinales ENRIQUE ORTEGO VIENA. Lo dije aquel día y lo mantendré mientras viva. No fuimos peores que Francia. Nos quedamos fuera por dos detalles, pero no porque fuéramos inferiores. Para mí nunca será un fracaso ser eliminado en octavos de final de un Mundial por Francia, más allá de que después fuera finalista. No nos ganó un cualquiera. El equipo demostró que tiene un nivel y ese partido lo pudimos ganar Estas palabras han salido de la boca de Luis tantas veces como alguien le ha interpelado sobre la eliminación del Mundial de Alemania. Nunca olvidará ese 27 de junio en Fráncfort. Desde entonces en su cabeza sólo se ha alimentado la idea de la revancha. Así afrontó la fase de clasificación de esta Eurocopa. Era la segunda oportunidad de su España. Para ser fiel a sus palabras continuó confiando en el mismo bloque salvo excepciones, como Cañizares- -sólo tenía que llevar dos porteros- Era su forma de agradecer al equipo su trabajo de los dos años anteriores. Pero llegó el segundo encuentro de esta criba, en Belfast, y la selección se llevó un revolcón tremendo. Puede que aquél fuera su peor día como seleccionador. Por los pasillos del aeropuerto de la capital norilandesa, Luis deambulaba. No nos pueden ganar así. Sus tres goles son de risa. Nos ha ganado un equipo menor. No nos pueden hacer esos goles, así no vamos a ningún sitio... Para el técnico hubo un antes y un después de aquel partido. Esa misma noche, ya en Madrid, después de una improvisada reunión en el hotel Barajas, tuvo sus más y sus menos con Raúl por cuestión de conceptos y situaciones y tomó una drástica decisión: el capitán no formaría parte de la siguiente convocatoria. Dicho y hecho. A Estocolmo, España viaja sin Raúl. Villa y Torres son los titulares. La selección pierde (2- 0) y con dos derrotas en tres partidos se ve por detrás en la clasificación de Irlanda del Norte, Suecia y Dinamarca. Esa misma noche, también en el aeropuerto, Luis es el más tranquilo de todos. Esto es muy largo, queda mucho, que no nos eliminen antes de tiempo Pasa el otoño y el invierno. Ya en primavera, siempre sin Raúl, la selección comienza su escalada, no sin antes tocar fondo en Cádiz, ante Rumanía, en un amistoso. Aquella derrota intrascendente (0- 1) hizo daño, pero desde entonces el equipo de Luis no volvió a conjugar el verbo perder. En febrero, un mes antes de la vuelta a la competición oficial, hay otro amistoso que resulta absolutamente reivindicativo. España gana a Inglaterra (0- 1) en Old Trafford. Gol de Iniesta. Ésa fue la rampa de lanzamiento. Cuatro victorias consecutivas, dos en casa y dos fuera, antes del verano y el panorama que ya no se ve tan negro. Volvieron a salir las nubes en septiembre. España, que ya cuenta sus partidos por finales, no es capaz de ganar en Reykjavic a Islandia (1- 1) Xabi Alonso es expulsado y con diez el equipo se atasca... pero los resultados del grupo ese día le benefician. Irlanda del Norte, todavía la gran revelación, pierde en Riga ante Letonia y el empate entre daneses y suecos tampoco va mal. Eso sí, ya no hay margen para el fallo. Luis ese día proclama: No tengo ninguna duda de que nos vamos a clasificar. Somos mejores que los demás Y así fue. El momento cumbre llega en Aarhus contra Dinamarca. Las vísperas son complicadas. Primero se lesiona Villa. El día anterior al partido, en el entrenamiento, cae Torres. Sólo queda Tamudo y Luis se agarra a él. Era uno de sus hombres de confianza desque que llegara al puesto en julio de 2004. Por la mañana, en el hotel, el técnico tiene una conversación privada con ABC. Vamos a ganar esta noche sin Torres y sin Villa, se lo digo yo. Ganamos y somos primeros de grupo. Este equipo se merece pasar por su esfuerzo y compromiso Y ganó con Tamudo, el hombre que llegó a apagar el fuego, como autor del primer gol. Después marcaron Sergio Ramos y Riera, otra de las novedades de aquel encuentro. Esa noche, casi por obligación, el técnico ajustó el equipo tácticamente a un 4- 1- 4- 1 que como dio tan buen resultado se mantiene como módulo de juego muchos meses después. La clasificación se aseguró al mes siguiente en el Bernabéu con un rotundo 3- 0 que motivó que el último partido contra Irlanda del Norte (1- 0) fuera aleatorio porque la clasificación estaba conseguida. Aarhus, la clave Después de Belfast me di cuenta de los que querían subirse al barco y los que no Luis considera clave el partido contra Irlanda del Norte en Belfast y los acontecimientos que se precipataron en el viaje de regreso a Madrid y en las pocas horas que pernoctaron los jugadores en el hotel Barajas. Desde ese día me di cuenta de los que querían subirse al barco y remar todos juntos y los que no. En esta Eurocopa están todos los que han querido estar. Yo no he bajado a nadie. Tengo unos códigos y unas normas. En la selección mando yo porque para eso soy el seleccionador y se hacen las cosas bajo mis normas. Puede que me equivoque, pero aquí se viene a trabajar, no a pasar el rato, a ir al cine o a tener la tarde libre. Si hay que entrenar mañana y tarde se entrena y si hay que descansar, se descansa, pero siempre dentro de mis normas, no de las de otros El técnico considera clave las decisiones que tomó entonces. El grupo le ha respaldado y siempre ha creído en él. Yo voy de cara