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92 CIENCIAyFUTURO MEDIO AMBIENTE LUNES 23 s 6 s 2008 ABC HÉROES DEL MEDIO AMBIENTE s AHMED DJOGHLAF EL GUARDIÁN DE LA TIERRA Secretario Ejecutivo del Convenio para la Diversidad Biológica (CBD) Djoghlaf hace de sus discursos un auténtico evangelio cuya misión es preservar el Planeta POR LUIS DE VEGA. CORRESPONSAL RABAT. Para aceptar el cargo que ocupa desde 2006 Ahmed Djoghlaf hay que tener un poco de tecnócrata, un poco de político, un poco de diplomático y mucho de idealista. Cuando Kofi Annan era aún secretario general de Naciones Unidas lo señaló para que se convirtiese en el nuevo secretario ejecutivo del Convenio para la Diversidad Biológica (CBD) Así es como este argelino de 54 años, con amplia experiencia en el sector del medio ambiente, amante de la poesía y de los paseos por el campo, se convirtió en el guardián de la Tierra con un objetivo claro por delante, el año 2010 como fecha para frenar de manera drástica la pérdida de la diversidad biológica. Situado en las antípodas de se pueden esperar a los hechos consumados. De manera consciente o inconsciente- -hay de todo- la Tierra está siendo atacada por aquellos que la habitamos. No se trata de que nos vayamos o nos eliminemos los unos a los otros para regresar a los porcentajes de población del pasado. Pero sí que cuidemos mejor lo que nos dieron. O mejor dicho, lo que nos queda pues el mundo está perdiendo animales y plantas a una velocidad entre cien y mil veces superior a la tasa de extinción natural, como se subrayó hace tres semanas en la cumbre de la Biodiversidad en Bonn. El medio ambiente y él Nace en Argel el 25 de noviembre de 1953. Se forma en universidades de Argelia, Francia y Estados Unidos. Ha forjado gran parte de su carrera en diferentes cargos vinculados al medio ambiente y su conservación. Antes de ser Secretario Ejecutivo del CDB, con el que lleva vinculado más de diez años, ocupó puestos destacados en el Gobierno y la diplomacia argelinos, y posteriormente en el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) das parecen lo más alejadas de la naturaleza, pero que, no obstante, dependen del servicio del ecosistema para lograr las normas básicas de vida reclamó en la última Asamblea General de Naciones Unidas, el pasado octubre en Nueva York. Este es quizás uno de los grandes retos que tiene por delante el jefe del CBD, el hacer ver a los que viven rodeados de automóviles y edificios, y apartados de los árboles o los arrecifes de coral que la supervivencia del medio ambiente depende más de ellos que de quienes habitan en zonas rurales. El compromiso ante el riesgo que se ciñe sobre el Planeta, advierte, Ahmed Djoghlaf, debe ser de todos: jóvenes, viejos, indígenas, nómadas, urbanos, pobres, ricos... Cuando se trata de nuestra vida, nadie, ni individuo ni Estado, puede permitirse el lujo de ser un observador. Necesitamos que todos se comprometan activamente en la promoción de un modo de vida sostenible dijo al asumir su puesto en enero de 2006. No podremos sostener la vida en la Tierra si seguimos a este ritmo Palabra de guardián. Compromiso de todos Guerra por los biocombustibles aquellos que tratan de restar importancia a la degradación del entorno en el que vivimos, Djoghlaf hace de sus discursos un auténtico evangelio cuya única misión es salvar el Planeta. Claro, que a veces debe darle la sensación de estar predicando en el desierto viendo el poco caso que le hacen algunos, sobre todo aquellos que se dicen países avanzados. Probablemente por eso este argelino se sienta en la necesidad de apelar de manera sistemática al alarmismo como única forma de hacer ver al personal que no Las consecuencias de este ritmo de destrucción acelerada afectan no sólo al progreso- -avances médicos, por ejemplo- sino a la supervivencia misma del ser humano. No hay que ir muy lejos para comprobarlo. La actual crisis mundial de alimentos tiene detrás la guerra por los biocombustibles y el cambio climático como dos de sus principales causas. El simple hecho de soportar más de 6.500 millones de seres humanos es ya de por sí una amenaza, sostiene Djoghlaf mientras reclama nuevos mecanismos que hagan compati- Nadie puede permanecer pasivo... No podremos sostener la vida en la Tierra si seguimos a este ritmo ble la convivencia entre el ser humano y su entorno. La mitad de ellos viven en las ciudades pero son responsables del consumo del 75 por ciento de los recursos naturales. La exitosa implementación del Convenio también requiere la participación de aquellos cuyas vi- Más información sobre A. Djoghlaf: http: www. cbd. int