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96 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo DOMINGO 22- -6- -2008 ABC Atapuerca, un millón de años no es nada En julio, más de 300 científicos participarán en la campaña de excavación de Atapuerca, el conjunto paleontológico más completo del mundo. ABC ha acompañado a sus tres directores durante su primera ronda por los diferentes yacimientos POR JOSÉ MANUEL NIEVES FOTOS: IGNACIO GIL Ha pasado otro año, uno más, y los motores de Atapuerca se vuelven a poner en marcha. Las lluvias que hasta hace pocos días han regado el valle le confieren un verdor y una frescura que están muy lejos de la sequedad ardiente propia de estas fechas. El Arlanzón juguetea bullicioso bajo los puentes y desde los puntos más altos de la sierra el campo ofrece, hasta el horizonte, un aspecto tranquilo, casi idílico, un paisaje soleado y silencioso que bien podría formar parte de una pintura flamenca en la que hasta las manchas pardas de ladrillo, piedra y adobe de los pueblos encajan a la perfección. Un año más, otro, los paleontólogos se disponen a formular sus preguntas a esta tierra antigua, a arrancar a pico y pala las respuestas y a trazar algunas líneas más en el complicado y aún incompleto lienzo de la evolución humana. Los tres directores del conjunto paleontológico más importante del mundo se han dado cita hoy, jueves, para la primera ronda de la temporada. Algunos de los yacimientos, como la Sima del Efefante o Gran Dolina, se desperezan ya, los científicos hormigueando en sus cortes verticales y sus profundas zanjas. Otros, como el Portalón o la Sima de los Huesos, duermen aún sus últimos días de letargo invernal. En ellos, el repiqueteo de los martillos y el trasiego de roca y fósiles no empezará hasta el 1 de julio. Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell, que este año cumple treinta campañas en Atapuerca, recorren una vez más los mismos parajes que ya pisaran nuestros ancestros hace, como mínimo, un millón doscientos mil años. Esa es la fecha, en efecto, hasta la que Atapuerca nos remonta. Fue el año pasado, en la Sima del Elefante, el último lugar en el que nadie se habría esperado encontrar algo así. Una mandíbula humana de un millón doscientos mil años de antiguedad. Fue una sorpresa para todos- -recuerda Bermúdez de Castro- -Una bomba que nadie se esperaba Pero así son las cosas en esta sierra ancestral. Nunca se sabe dónde estará la sorpresa, ni hasta dónde nos conducirá una vez que se produzca. Jamás, hasta ese formidable hallazgo, la Sima del Efefante había dado fósiles humanos. Restos de fauna, eso sí, y mucha industria lítica, pero del tipo musteriense, es decir, mucho más reciente, de la que fabricaban los hombres de neandertal casi un millón de años antes de que el dueño de esa mandíbula única se paseara por estos parajes. Los niveles de este yacimiento- -explica con todo detalle Eudald Carbonell- -van del 19, que es el superior y con una antigüedad de unos 200.000 años, hasta el 9, que es hasta donde ha llegado la excavación y en el que se encontró la mandíbula. Más abajo, quién sabe. Pero esperamos encontrar más durante esta campaña Apenas un par de cientos de metros más adelante, siguiendo la trinchera que el ferrocarril abrió a finales del siglo XIX dejando al aire los yacimientos, un nutrido equipo de paleontólogos trabaja ya a pleno rendimiento en los dos niveles fértiles de Gran Dolina, el lugar en el que aparecieron los restos de Homo antecessor, el poblador de Atapuerca de hace 850.000 años. Las últimas excavaciones en el nivel TD 6 han sacado a la luz nuevas evidencias de canibalismo, demostrando que la antropofagia no fue, como se pensaba tras los primeros hallazgos, un episodio que se produjo en un momento aislado, sino una práctica que se mantuvo en el tiempo, durante muchos miles de años. Una forma, según Juan Luis Arsuaga, de lanzar un mensaje muy claro a otras poblaciones rivales y de mantener el predominio sobre una tierra rica en caza, sílex y recursos naturales El factor sorpresa Sana rivalidad Primera ronda Aquí, esta mañana, Carlos Lorenzo, Carletes está indicando a María Martinón las coordenadas y situación de varias herramientas, un diente y dos huesos que están a medio desenterrar. María anota todo en su PDA, para enviar después los datos a un sistema Bienvenidos al Hotel California El Hotel California no es un yacimiento como los demás. Está en un alto de la sierra, a cielo abierto y a unos 5 km de los puntos principales de excavación, que se divisan desde aquí. Y es uno entre los 110 lugares marcados por los científicos como asentamientos, tras una prospección de más de 300 km cuadrados en la sierra de Atapuerca. Y es que los humanos, como explica la responsable de la excavación, Marta Navazo, se movían continuamente por su territorio. Para cazar, buscar sílex o merodeando por los alrededores El equipo busca precisamente eso, industria lítica, que se fabrica in situ y que generalmente se abandona. Aquí, en Hotel California- -dice la paleontóloga- -hemos encontrado cerca de 500 piezas de sílex y cuarcita fabricadas por neandertales hace entre 60.000 y 80.000 años, repartidas en ocho niveles distintos de ocupación En una disciplina llamada arqueología económica, o espacial, se intenta así comprender cómo nuestros antepasados explotaban el territorio. Por cierto, el yacimiento debe su nombre a la famosa canción de los Eagles, que sonaba en el momento de descubrirlo. Paleontólogos en el nivel TD 10 de Gran Dolina