Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
82 CULTURAyESPECTÁCULOS LA NOCHE DE LOS CAVIA 2008 SÁBADO 21 s 6 s 2008 ABC DISCURSO DEL PREMIO MARIANO DE CAVIA DE LA LIBERTAD RAÚL DEL POZO ltezas Reales, queridos compañeros del diario ABC, queridos todos: Cuentan que el joven Alejandro se sintió justamente humillado, cuando en la tierra de los escitas halló una inscripción que narraba las hazañas de alguien más importante que él, la reina Semíramis. Aquella leyenda decía en síntesis: Regí el imperio de Ninos. Antes de mí, ningún sirio había visto nunca el mar. Yo he visto cuatro mares, tan lejanos que nadie ha estado nunca en ellos. Cambié el curso de los ríos y con sus aguas regué tierras desiertas. Construí fortalezas inexpugnables y con el hierro abrí pasajes a través de la roca infranqueable. Viajé con mis carruajes por sitios donde ni aún las bestias salvajes podían andar. Y entre todas las ocupaciones encontré tiempo para el placer, encontré tiempo para el amor El que lleno de agradecimiento y emoción os da las gracias por el Premio Mariano de Cavia esta noche, nació en época de sueños más pobres. Me hubiera gustado ser cronista de Indias cuando los piojos de los navegantes españoles se morían al pasar por la línea del Ecuador, me hubiera fascinado acompañar a Alejandro cuando la Literatura y la Historia eran un simple cuaderno de bitácora. Incluso me hubiera apasionado seguir a los buscadores de oro, pero nací tarde, nací cuando me tocó, en una época de sueños más pobres; y a pesar de ello, elegí el camino del periodismo, que nunca viví como una profesión, sino como una pasión, un sueño. No cambié el curso de los ríos, ni seguí a los héroes de la antigüedad, no estuve en Vietnam, pero si en La Paz cuando entraron los boinas azules con las bayonetas LOS LIMPIACRISTALES A en los dientes, me metí con los poceros en las cloacas cuando Madrid estaba sitiada por las ratas, pude seguir el rastro de varios presidentes del Gobierno en elecciones, estuve en la grada de los leones como cronista parlamentario y acabé como columnista; pero antes dormí en las redacciones de los periódicos cuando olían a plomo y a ginebra, peleé como un cuchillero por un sitio en primera página con otros rufianes, cubrí conferencias, robé fotos del muerto en accidente, fui corresponsal, enviado especial, y fui nada, nadie, pero estuve a dos metros de los astronautas en Cabo Kennedy el día que se iban a la Luna, entrevisté a Jean Paul Sartre y a Ava Gadner, vi cómo pateaba Tiger Woods en el Campo de Valderrama, escribí libros y aún encontré tiempo para el amor, para el placer y para el juego. Siempre entendí el periodismo como una ventana, en la que la prosa ha de ser como el cristal, que si está limpio permite a los ciudadanos observar a sus gobernantes. Los periodistas apenas somos los limpiacristales de la libertad. Dijo Paúl Valery que el éxito es una ignominia, pero también dijo alguien que no se puede llevar la vida sin un poco de gloria. Me ha concedido un jurado libre e independiente, siguiendo la tradición liberal de ABC y su amor por la escritura, el Premio Mariano de Cavia. Dicen que es el putlizer español, el toisón de oro. Para mí es la gloria. Esta noche me siento como la reina de Semiramis. Víctor García de la Concha conversa con Enrique de Ybarra Enrique Múgica saluda a Edurne Uriarte Carlos Herrera y Luis Sánchez Merlo Me ha concedido un jurado libre e independiente el Premio Mariano de Cavia. Dicen que es el putlizer español, el toisón de oro. Para mí es la gloria. Esta noche me siento como la reina de Semiramis Luis Alberto de Cuenca, César Antonio Molina, Gonzalo Anes y Gregorio Salvador Los periodistas José María García y Pedro J. Ramírez