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50 MADRID www. abc. es madrid SÁBADO 21- -6- -2008 ABC El laberinto judicial en el caso Coslada bloquea la investigación de la Policía El juzgado número 1 de Coslada rechaza por segunda vez la instrucción y se la reenvía al 21 de Plaza de Castilla C. HIDALGO M. OLIVER MADRID. El Juzgado de Instrucción número 1 de Coslada ha rechazado por segunda vez encargarse de la llamada operación Bloque la supuesta corruptela en el seno de la Policía Local de ese municipio. Fuentes jurídicas y policiales confirmaron este extremo a ABC e incidieron en que todo esto no hace más que paralizar la investigación del caso. La travesía judicial de esta presunta trama es de las que traen cola. Fue el Juzgado de Instrucción número 1 de Coslada quien se encargó de las órdenes de entrada y registros aquel 8 de mayo, cuando estalló el escándalo, y también de las detenciones practicadas. Una vez ingresaron en la cárcel los policías acusados, el juzgado cosladeño remitió el asunto al número 21 de Plaza de Castilla, al considerar que debía inhibirse de la causa. El juez Eduardo Cruz Torres (del 21 de Plaza de Castilla) cuando levantó el secreto del sumario, decidió realizar una pieza separada con la parte de la trama que se desarrolló en Vicálvaro (extorsión a prostitutas) y quedarse con ella, al entender que era la única parte del sumario que, geográficamente, le competía. Por lo tanto, una vez finalizadas las ruedas de reconocimiento de las meretrices denunciantes, el juez Cruz Torres se inhibió del resto de la causa y se la remitió a la instructora del número 1 de Coslada. Y ésta, ahora, rechaza la inhibición y devuelve el asunto a Plaza de Castilla. Ahora, será Cruz Torres quien pasará la instrucción al Decanato de Coslada, para que, por sorteo, la asigne a uno de los seis juzgados locales la instrucción de este peliagudo asunto, que parece que nadie quiere. Pero, ¿de qué manera repercute este laberinto judicial en la investigación policial? Pues hasta el punto de que el Grupo XVI de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de Madrid (Udyco) ha tenido que paralizar sus gestiones en este asunto y ponerse a trabajar en otros. Sin juzgados no hay instrucción. De cualquier manera, parece que el grueso de las pesquisas de la trama está ya más que encaminado, aunque no se descartan nuevas sorpresas. Mientras, estos días, toda la atención se ha centrado en otro laberinto jurídico: la subtrama del que ya puede llamarse caso Nogales el juez sustituto de Coslada que ha sido suspendido provisionalmente de sus atribuciones por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) El jueves pasado, la Comisión Permanente del órgano rector de los jueces tomaba, de manera unánime, esta decisión, después de que un magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) le llamara a declarar en calidad de imputado por un presunto delito de coacciones. Todo esto se enmarca dentro de las grabaciones telefónicas realizadas a Ginés Jiménez, ex oficial jefe de la Policía Local de Coslada, en las que departía amigablemente con el juez sustituto. Pero el caso Coslada da para mucho más: policías, jueces... Y políticos, cómo no. Ayer se reunió por segunda vez la comisión de investigación impulsada por el Consistorio para esclarecer o, al menos, depurar responsabilidades políticas en este asunto. El escepticismo de los ciudadanos se ha adueñado de todo lo que circunda a esta comi- El juzgado 21 de Plaza de Castilla pedirá al Decanato de Coslada que elija uno de sus seis juzgados por sorteo Los vecinos consideran que la comisión de investigación la integran quienes permitieron la trama Quejas de los vecinos Concentración del 22 de mayo contra la corrupción en Coslada sión de investigación. La Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Coslada denunció ayer que la comisión está integrada por miembros de los partidos (PP, PSOE, IU y PIC) que sucesivamente permitieron que perdurara durante años la existencia de la trama corrupta policial desmantelada en la operación Bloque informa Ep. Ya lo decía el jueves el propio Defensor del Pueblo, Enrique Múgica: Parece que todo el mundo sabía lo que ocurría en Coslada. El enfado de los vecinos, además, se ha incrementado después de que se les haya negado tomar parte en la comisión de investigación. Una petición nada baladí si se tiene en cuenta Un joven de 18 años, acusado de cuatro violaciones en Ciempozuelos C. H. MADRID. Su modus operandi era siempre el mismo. Y eso fue lo que le perdió. Eso y la denuncia interpuesta por la última de sus víctimas. La última a la que violó. Con ella, también empleó la fuerza. Y también en el mismo escenario de siempre: una zona muy concreta de la localidad de Ciempozuelos (18.764 habitantes) Se trata de L. M. P. Z. un varón ecuatoriano de sólo 18 años, vecino de Collado Villalba y con antecedentes judiciales a sus espaldas por otra agresión sexual en la localidad donde residía. Pero, claro, estaba en la calle. Y debió de pensar que, si la otra vez le detuvieron por actuar en su pueblo, en esta ocasión, lo mejor era atravesar la región de cabo a rabo. Este violador en serie, que se encuentra ya en prisión, actuaba siempre en la misma franja horaria, la tarde- noche; tenía preferencia por las mujeres jóvenes- -aunque ninguna de las víctimas era menor de edad- de nacionalidades española y rumana, y vecinas de Ciempozuelos. La investigación partió a raíz de la denuncia de la cuarta de sus víctimas. A finales de mayo, se acercaba al puesto de la Guardia Civil de Ciempozuelos para interponer la denuncia sobre los hechos. Los agentes de Policía Judicial de Valdemoro y del Emume se pusieron manos a la obra. A raíz de la denuncia presentada en Ciempozuelos, los investigadores comenzaron a realizar pesquisas en otros puestos de la región, y recabaron testimonios denunciados por otras tres mujeres y que señalaban a un mismo sujeto como responsable de las violaciones. Las agresiones se habían producido entre el mes de abril y finales de mayo, siendo en la última en la que el detenido, resuntamente, utilizó una mayor violencia: llegó a golpear a su víctima, que intentó resistirse. A las chicas las asaltaba siempre en la misma zona de Ciempozuelos, que no ha trascendido, para evitar dar pista sobre sus identidades. Las atacaba por detrás, utilizando un objeto contundente, que no ha sido hallado, para que las mujeres creyeran que se trataba de una navaja. Luego, las amenazaba de muerte: ¡Te voy a rajar! les gritaba, según indicaron a ABC fuentes de la investigación. Hasta que las sometía a diversos tipos de agresiones sexuales, en plena calle y a cara descubierta. El 9 de junio, la Guardia Civil detenía a L. M. P. Z. en Villalba. En la rueda de reconocimiento fotográfica, sus víctimas le identificaron. La Benemérita cree que todos los casos de este violador en serie están resueltos.