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88 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo VIERNES 20- -6- -2008 ABC UNA NUEVA ESTRATEGIA CONTRA EL CÁNCER Investigadores del Centro Oncológico Fred Hutchinson, de Seattle (EE. UU. han tenido éxito en el tratamiento de un paciente con melanoma avanzado y con metástasis, reforzando su sistema inmune con linfocitos CD 4 clonados. Otros siete pacientes, sin embargo, no tuvieron tanta suerte. Una estrategia que no es válida para todos los enfermos El camino de la inmunoterapia está salpicado de éxitos asombrosos, como el que desvela la revista New England Journal of Medicine y también de fracasos estrepitosos. Encontrar una fórmula válida para un amplio número de pacientes no es tarea fácil. Los tratamientos actuales con inmunoterapias no funcionan en todos los enfermos. ¿Estamos al principio del principio? ¿o al final del comienzo? En un editorial que acompaña al estudio, el doctor Weiner, un experto oncólogo, prefiere pensar en positivo. En una era en que los nuevos tratamientos se sustentan en grandes ensayos clínicos, el éxito en uno o dos pacientes parece más un oasis, un espejismo en el desierto. El tiempo nos lo dirá, pero creo que si la solución no está cerca, está a la vista dice Weiner, director del centro oncológico Lombardi. Proteína Linfocito Melanoma 2 1 3 4 1. De la sangre periférica de nueve pacientes con melanoma avanzado se aislaron un tipo de linfocitos, las células CD 4. Estas células tienen como función dirigir el ataque contra las infecciones. 2. En el laboratorio se aislaron, cultivaron y se expandieron para proporcionar al sistema inmune un ejército mayor de CD 4. Obtuvieron hasta 5.000 millones de células para atacar el tumor. 3. Las nuevas células se introdujeron en el torrente sanguíneo de los pacientes para reforzar la capacidad natural de su sistema inmune. 4. Dos años después, el ensayo ha tenido éxito en un paciente que tenía un melanoma muy agresivo, con metástasis en el pulmón. Le dieron un año de vida y ya han pasado dos años del tratamiento sin que haya rastro de su cáncer. Vencen a un melanoma con metástasis con las propias defensas del paciente Un varón de 55 años permanece libre del cáncer de piel dos años después de un tratamiento que utilizó células clonadas de su sistema inmune N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Parece cada vez más claro que el sistema inmunológico es clave en el desarrollo del cáncer. Si las defensas naturales están bajas, el organismo se queda sin el ejército que le permitiría erradicarlo cuando se empieza a formar. Pero, ¿puede tener el sistema inmune una segunda oportunidad cuando el cáncer ya se ha extendido? Médicos del centro oncológico Fred Hutchinson de Seattle (EE. UU. han demostrado que las defensas naturales de la persona afectada también puede ser un buen tratamiento oncológico. En la revista The New England Journal of Medicine el equipo estadounidense cuenta cómo lograron erradicar un melanoma avanzado, el cáncer de piel más agresivo. Lo hicieron con las propias células del sistema inmune del paciente, un varón de 55 años al que los médicos le habían dado un año de vida. El melanoma, cuando se detecta a tiempo se puede tratar con facilidad, basta con extraer la lesión de la piel. Pero, una vez que se ha extendido, casi nada funciona. El paciente tratado pertenecía a este último grupo. El cáncer estaba muy avanzado y ya presentaba metástasis: se había extendido a los pulmones y la ingle. La estrategia parece sencilla: conseguir un supersistema inmune tan poderoso que sea capaz de destruir el tumor. Para lograrlo diseñaron una vacuna a la medida del enfermo. Primero, aislaron de la sangre periférica un tipo de linfocitos o células T, las CD 4. Estas células son las que dirigen el ataque contra las infecciones. Después se cultivaron y expandieron en el laboratorio durante dos meses hasta conseguir 5.000 millones de copias de CD 4. Cuando los médicos obtuvieron este nuevo ejército de células las inyectaron en una única sesión que se prolongó durante dos horas. El tratamiento aniquiló los tumores en menos de dos meses, según reflejaban las imágenes de PET, un escáner muy sofisticado. Hoy, dos años después del tratamiento, el cáncer sigue sin dar señales de vida. Un tiempo prudente para que sus médicos se atrevan a hablar de remisión y se hayan decidido a publicar el caso. Aunque no todo son buenas noticias. Este paciente forma parte de un ensayo clínico piloto que incluye a otros ocho enfermos más con melanoma, que no han tenido la misma suerte. El inmunólogo Cassian Yee, el responsable de esta nueva terapia experimental, cree que aún se debe dar más tiempo al resto de pacientes para hablar de una alternativa terapéutica. Pese al éxito, los autores prefieren tomar con mucha cautela los resultados. Sólo es un caso. Ahora necesitamos confirmar la eficacia del tratamiento en un estudio más amplio insiste Yee. No es la primera vez que se piensa en una estrategia de este tipo para luchar contra el cáncer. Hace años que los científicos tratan de buscar en el sistema inmunológico las herramientas necesarias para atacar al cáncer. Basadas en la inmunoterapia se han desarrollado vacunas personalizadas para atacar el cáncer renal, las leucemias, el cáncer de mama o de próstata. Y también para intentar curar el melanoma. Steven Rosenberg, un pionero de la terapia génica, fue el primero en esta vía. Hace dos años publicó un estudio con resultados tan espectaculares como el que hoy contamos. Eliminó el melanoma en dos pacientes con un tratamiento similar. Pero él utilizó otro tipo de linfocitos y los modificó genéticamente para que atacaran de forma selectiva a los tumores. Un ensayo con nueve pacientes Le daban un año de vida. Dos meses después del tratamiento, el escáner no detectaba ni rastro de los tumores La vacuna sólo funcionó en uno de los nueve enfermos incluidos en el ensayo Esos dos enfermos participaban en un ensayo con otros 17 que no tuvieron la misma suerte. Un de las limitaciones es que que el tratamiento sólo funciona cuando el sistema inmune del paciente es activo frente al tumor, algo que ocurre en pocas ocasiones. Esa limitación es la misma que tiene el tratamiento del centro oncológico Fred Hutchinson. Rosenberg y su equipo del Instituto del Cáncer de Estados Unidos continúan sus trabajos, centrados en un tipo de linfocito llamado CD 8. En un congreso reciente, Rosenberg desveló que con estas células había tenido éxito en el 72 de los 93 pacientes tratados. Su interés por esta línea de invesgigación comenzó en 1968, cuando observó en el hospital de Boston donde trabajaba la desaparición espontánea de un tumor en un enfermo con cáncer de estómago y metástasis en el hígado. Doce años después de que fuera desahuciado, aquel paciente asomobroso no tenía signos del cáncer, lo que sugería que la enfermedad había sido derrotada por su sistema inmune. Más información sobre el estudio en: http: content. nejm. org