Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 INTERNACIONAL www. abc. es internacional VIERNES 20- -6- -2008 ABC La UE prepara un paquete de concesiones para contentar a los electores irlandeses La República Checa teme que los partidarios del no se sientan fortalecidos y amenacen su ratificación ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. La cumbre europea ha puesto en marcha otra vez la máquina de pactar, esta vez para resolver el escollo irlandés y salvar el Tratado de Lisboa. Todos han decidido dar a Dublín tiempo para buscar una nueva fórmula que según el primer ministro irlandés, Brian Cowen, no será nada fácil Alemania quería que la cumbre se pronunciara más abiertamente a favor de la continuación del proceso de ratificación, aprovechando el impulso de la decisión adeptada en este sentido en Londres, pero otros países como la República Checa temen que ello daría alas a los partidarios del rechazo al Tratado. Eslovenia, presidencia saliente, respira aliviada porque el embrollo se lo pasa a la nueva presidencia francesa. Los jefes de Estado y de Gobierno escucharon en la cena de ayer las explicaciones de Brian Cowen sobre las causas del rechazo electoral al Tratado de Lisboa y su opinión sobre cuáles podrían ser los ajustes que abrirían la puerta a un nuevo intento de ratificación. Una de las propuestas más recurrentes sería la de ofrecer a los electores irlandeses la garantía de que se mantendría el mismo número de integrantes de la Comisión Europea que de países miembros, y una declaración expresa de que se preservará en todo caso el estatuto de neutralidad en el campo de la cooperación militar. Todos los análisis orbitan alrededor de estas dos condiciones, aunque los que hicieron campaña por el no insistían ayer en que de todos modos quieren asistir al entierro del Tratado de Lisboa y abrir la negociación de otro nuevo, algo que los Gobiernos están de acuerdo en rechazar de plano. Por lo visto ayer en la cumbre, la operación para salvar el Tratado no será sencilla, porque las consecuencias del rechazo irlandés se hacían sentir ya en las posiciones de delegaciones como la de la República Checa, que está entre las que aún no han ratificado. El ministro de Asuntos Exteriores, Karel Schwanzenberg, se presentó en Bruselas precedido de unas declaraciones a un periólos checos incluyen la exigencia de una declaración unánime de todos los países para seguir con la ratificación. Mientras la República Checa se confirma como el escollo más importante en el horizonte, esta vez el Gobierno polaco llegó a Bruselas diciendo que se han terminado los tiempos en los que siempre decían que no a todo. La ratificación está aprobada en el parlamento y sólo está pendiente de la firma del presidente. Algunos expertos creen que la propuesta de una declaración en la que los actuales Veintisiete se comprometiesen a no aplicar la reducción de miembros de la Comisión podría servir para allanar el camino en el Senado checo, donde el Gobierno de Topolanek tiene muchos adversarios, sobre todo en el seno de su propio partido. Berlusconi observa a Merkel durante la reunión del Partido Popular Europeo, ayer en Bruselas dico austriaco advirtiendo que no aceptaría en ningún caso que se le obligase a firmar una declaración en la que se haga un llamamiento a continuar con el proceso de ratificación. El primer ministro, Mirek Topolanek, jura que su intención es seguir con el proceso y lle- AP La garantía de no reducir la Comisión y la neutralidad militar, entre los posibles guiños a Irlanda var al Senado de su país el texto, pero cree que si la UE lanza demasiadas señales que puedan ser interpretadas como presiones a los países pequeños, eso daría fuerzas a los partidarios del no en Praga, que no son pocos ni irrelevantes. En la categoría de presiones Pero, por el momento, no se quiere hablar abiertamente de situaciones extremas. Como dijo el presidente del Parlamento Europeo, Hans- Gert Poettering, no hemos llegado a ese momento ni siquiera para empezar a pensar en la base legal con la que se celebrarán las próximas elecciones europeas en la primavera del año próximo. Como buen alemán, Poettering les ha recordado a todos los dirigentes que en 2006 firmaron la llamada declaración de Berlín en la que se comprometían a dar un impulso institucional a la UE después del referéndum francés. También Francia se ha comprometido en la tarea de sacar adelante esta reforma y la situación dista mucho de ser parecida a la que se produjo entonces. Si hubiera que aplicar el actualmente vigente Tratado de Niza para las elecciones europeas, todos los países saldrían perdiendo (incluyendo España, puesto que algunos de los diputados que tiene ahora tendría que cederlos a Bulgaria y Rumanía) y la Comisión empezaría a formarse con menos titulares que países miembros. Así que se ha creado una situación en la que todos pierden quedándose como están, mientras que la aplicación de Lisboa sería más fácil de encajar. Con Niza, todos perderían