Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 ESPAÑA VIERNES 20 s 6 s 2008 ABC La Policía controló decenas de cabinas de teléfono para liberar al empresario Rafael Ávila sufrió un trato vejatorio, siempre encadenado, sedado y algún día sin comer CRUZ MORCILLO PABLO MUÑOZ MADRID. La banda que perpetró el secuestro del empresario de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) Rafael Ávila Tirado no tenía un plan demasiado elaborado y fue tomando las decisiones a medida que se producían los acontecimientos. Se sospecha que el conocido estafador Luis Miguel Rodríguez Pueyo era el líder de la banda, que fue formando poco a poco entre individuos que, en algún caso, ni siquiera tenía antecedentes policiales. No obstante, la investigación de la UDEV Central de la Comisaría General de Policía Judicial apunta a que había una auténtica organización, jerarquizada y en la que cada individuo cumplía un papel. El móvil del secuestro fue estrictamente económico y al parecer la razón por la que Rafael Ávila fue elegido como víctima fue, simplemente, que Rodríguez Pueyo había comenzado a trabajar desde hacía algún tiempo en la zona de Cádiz y Sevilla. En ese contexto le llegó la información de que el empresario era un objetivo fácil para un secuestro- -el delincuente tiene antecedentes de hace más de 30 años en este tipo de delito- y a partir de ahí comenzó a formar una banda. En el grupo jugó un papel destacado un individuo que tenía contacto profesional con la empresa de Ávila Tirado y que además, en pleno secuestro, acudió varias veces a su sede, supuestamente para interesarse por el caso y dar ánimos, pero, en realidad, para tratar de obtener información de los pasos de la Policía. En las primeras llamadas antes del silencio que se prolongó durante siete días, los secuestradores pidieron a la familia diez millones de euros como rescate. Sin embargo, desde que la noticia del caso saltó a los medios de comunicación no volvió a haber contactos directos, lo que sin duda complicó mucho más las investigaciones hasta el punto de que se temió por la vida del rehén. Durante toda esa semana los secuestradores se replantearon la estrategia a seguir- -temían estar ya vigilados- -y decidieron enviar a Madrid a varios individuos. Además, al tener casi la certeza de que la familia tendría intervenidos los teléfonos de la familia- -se llegó a tener pinchados más de veinte- llamaron a personas cercanas a ésta para dar las instrucciones del rescate. Las llamadas las hacían siempre desde cabinas públicas y, curiosamente, la primera no fue tomada en consideración por su destinatario, que pensaba que aquello era una broma. El hecho de que las llamadas se hicieran desde Madrid llevó a los investigadores a barajar la posibilidad de que la víctima estuviera también en esta ciudad, si bien no se abandonó ninguno de los puntos de Cádiz, Sevilla y Huelva, donde había gestiones en marcha. Los secuestradores, además, tomaban muchas precauciones ya que hacían las llamadas desde zonas muy distintas de Madrid e, incluso, de su provincia. Alguno de los días hubo en la calle hasta 40 coches policiales camuflados con agentes de la UDEV Central que vigilaban las cabinas de muy distintas zonas para intentar identificar a los criminales. Se investigó a todos aquellos que en los minutos de la conversación hablaban por un teléfono público, lo que aumentó aún más el volumen de trabajo. Pero mereció la pena. Los secuestradores, por petición de la familia, hicieron llegar una prueba de vida de la víctima, en concreto una fotografía del empresario con un periódico de algún día posterior al de la reanudación de los contactos. En las últimas llamadas, además, sin duda ya presionados por el paso del tiempo sin resultados, aceptaron liberar a la víctima a cam- Los sindicatos policiales, en conflicto colectivo contra el Gobierno ABC MADRID. Los cinco sindicatos policiales (SUP, CEP, UFP, SP y SC) anunciaron ayer la presentación de conflicto colectivo contra el Ministerio del Interior ante la falta de una oferta de subida salarial para los agentes. Han acordado iniciar movilizaciones de protesta a partir del próximo 27. Consistirán en trabajar a reglamento y sin iniciativa y en acudir solamente a avisos de emergencias o de posibles hechos delictivos. A través de un comunicado, explicaron que toman esta decisión después de que Francisco Javier Velázquez, director general de la Policía y Guardia Civil, no les presentase en la reunión que mantuvieron el pasado miércoles una propuesta concreta de subida salarial. Según los representantes de los policías, Velázquez les expuso que era imposible conocer el escenario presupuestario hasta el 30 de septiembre, por lo que no había ninguna oferta económica que hacer a los miembros del Cuerpo Nacional de Policía Ante tal planteamiento, los sindicatos anunciaron la presentación de conflicto colectivo contra el Ministerio del Interior. Por explicarlo, el próximo día 24 celebrarán una rueda de prensa en Santander, en donde los representantes policiales anunciarán el calendario de movilizaciones del mes de julio. El acto coincidirá con la presencia del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en la capital cántabra para intervenir en los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Los sindicatos destacan en el comunicado que, aun siendo conscientes de la actual situación económica, consideramos que las reivindicaciones que planteamos- -en unidad de acción- -son una cuestión de justicia salarial inaplazable Argumentan que el Gobierno va a abrir el proceso de negociación para transferir fondos a las comunidades autónomas y ayuntamientos, cuyas policías, en una gran mayoría, están mejor pagadas que los Cuerpos de Seguridad del Estado A nadie se le escapa que esos fondos salen del mismo saco que los nuestros, por lo que consideramos que no es una cuestión de suficiencia presupuestaria sino de voluntad política. Estamos cansados de odas de apoyo. Queremos menos declaraciones y más hechos tangibles dice. Despliegue de la UDEV El empresario Rafael Ávila, en el momento de su liberación bio de dos millones, y el resto de la cantidad se pagaría luego a plazos. Hasta Rodríguez Pueyo se llegó en los últimos días, por una llamada realizada desde Madrid a Cádiz. Como informó ayer ABC, utilizaba la identidad de un hermano ya muerto. Sobre las condiciones del secuestro, hay que destacar que el empresario sufrió un trato vejatorio, estuvo día y noche en- M. I. cadenado, sedado y algunos días ni le daban de comer. Muchas veces se hacía sus necesidades encima y sólo disponía de una lata para ello. El secuestro más duro que he visto asegura un experto investigador, con muchos años de experiencia. Así estuvo 16 días. Hasta que fue liberado por la UDEV Central de la Policía, que sido felicitada por el ministro de Interior. Matan a una mujer y su hijo en Tortosa por un presunto ajuste de cuentas por drogas JÚLIA GIRIBETS TARRAGONA. La Policía detuvo ayer a un joven de 18 años al que se le vincula con el asesinato a tiros de Concepción C. G. de 54 años y de su hijo José Manuel S. G. de 28, ambos de etnia gitana, la noche del pasado miércoles en la localidad de Tortosa (Tarragona) Los hechos ocurrieron poco antes de la medianoche, cuando dos hombres y las dos víctimas se encontraron en una casa del casco antiguo de la ciudad, en la calle Costa de Capellans, supuestamente para tratar un tema de compraventa de droga, según señalaron fuentes cercanas a la investigación. Una vez allí, parece ser que hubo una disputa por el pago de la droga que acabó en una pelea. Por este motivo, dispararon a José Manuel con un arma de fuego y acuchillaron a la madre con un arma blanca, hasta darle muerte. Después de lo ocurrido, los dos supuestos agresores, que al parecer son hermanos, huyeron del lugar de los hechos. Aun así la Policía les tiene identificados y están trabajando para detenerles, pero se mantiene el secreto de sumario de la investigación. De momento, el detenido, Antonio G. M. sería cómplice de los autores materiales de los hechos, ya que según fuentes policiales, en el piso donde ocurrió todo habría más personas, aunque se desconoce su grado de implicación en el suceso. Por su parte, los vecinos que viven cerca del piso mostraron ayer su intranquilidad y aseguraron que la calle Costa de Capellans es una zona conflictiva