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ABC JUEVES 19 s 6 s 2008 ESPAÑA 31 Un primo de Rajoy vigilaba a la víctima Un primo del presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, está entre los detenidos por el secuestro del empresario gaditano, según ha podido saber ABC de fuentes de toda solvencia. En concreto, era uno de los individuos que vigilaban a la víctima en el chalé de Almonte. El arrestado es hermano del catedrático de Física Teórica de la Universidad de Sevilla José Javier Brey, al que el líder de la oposición se refirió en unas polémicas declaraciones sobre el cambio climático: Yo de este asunto sé poco- -comentó Rajoy- pero mi primo supongo que sabrá. Y entonces dijo: Oiga, he traído aquí a diez de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que iba a hacer mañana en Sevilla ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años? Fuentes próximas al líder del PP precisaron a ABC que desde hace muchos años la familia no tiene ninguna relación con la persona detenida. Fachada de la vivienda de Almonte en la que fue liberado el empresario de Sanlúcar de Barrameda EFE La Policía libera en Huelva a un empresario secuestrado hace 16 días El conocido estafador Luis Miguel Rodríguez Pueyo, implicado en el Arny cabecilla de la decena de detenidos s Hay arrestados en Huelva, Sevilla y Madrid CRUZ MORCILLO PABLO MUÑOZ MADRID. La UDEV Central de la Comisaría General de Policía Judicial resolvió en la madrugada de ayer uno de los secuestros más delicados de cuantos ha investigado últimamente: el de Rafael Ávila Tirado, un conocido empresario de 45 años de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) que ha permanecido 16 días cautivo. Los investigadores han realizado una decena de detenciones en Huelva, Sevilla y Madrid, entre ellas la del conocido estafador Luis Miguel Rodríguez Pueyo, cabecilla de la banda, que ya estuvo implicado en casos tan relevantes como el Arny o el Nany y en otros cautiverios hace treinta años. La fase final de la operación se desarrolló desde las dos de la madrugada de ayer, cuando un equipo de los GEO de la Policía irrumpió en un chalé situado en uno de los costados la carretera que une Almonte con El Rocío que pertenece al primero de los términos municipales. Los agentes neutralizaron en pocos segundos a los dos individuos que custodiaban al rehén, que permanecía encadenado y sobre un colchón sucio, en una caseta anexa de unos dos metros cuadrados. El chalé estaba vigilado por numerosas cámaras de seguridad y por perros de presa. Los delincuentes escondían armas de fuego simuladas. Una vez asegurada la liberación del rehén, que está en buen estado, los mandos de la UDEV Central, que coordinaron la operación durante toda la noche, ordenaron la puesta en marcha de las siguientes fases del plan. La idea era alcanzar una decena de detenciones, también en Madrid y Sevilla. La más importante, en la capital hispalense, la de Luis Miguel Rodríguez Pueyo, un veterano y conocido estafador con una larguísima carrera delictiva. Es el jefe de la banda que podría haber creado ex profeso para montar el secuestro del industrial. Durante estos largos días, sin embargo, los agentes habían seguido a una sombra: la de su hermano Joaquín Rodríguez Pueyo, que está muerto. El delincuente usurpó su identidad desde la base. Joaquín tenía una empresa a través de la cual contactó con la víctima. Tras su muerte, Luis Miguel quedó al frente de la misma pero sin aparecer. Desde ahí pudo conocer el entorno laboral y familiar de Rafael y decidió que era una presa propicia. El secuestro se produjo el pasado 3 de junio, día en el que el industrial no fue a dormir a su casa, por lo que el padre denunció los hechos al día siguiente. Esa misma mañana los captores llamaron a la empresa para pedir el móvil del padre. En los primeros días hubo varias llamadas telefónicas de los secuestradores, en concreto desde cabinas públicas en las que ya exigían un rescate millonario. Sin embargo, las informaciones periodísticas sobre los pormenores del caso provocaron el momento más crítico de la investigación, ya que los criminales fueron conscientes de que la Policía estaba en el caso. Esa circunstancia provocó dos reacciones: la primera, la interrupción de las comunicaciones con la banda, lo que dificultaba enormemente la investigación y, como se supo después, el traslado de la víctima al chalé donde finalmente fue liberado- -se sabe que ha estado en varios escondites- El fin de semana del 7 y 8 de junio fue especialmente tenso, pues ya eran muchos los días sin llamadas de los secuestradores y existía la posibilidad de que hubiesen decidido matar al rehén para evitar ser detenidos por la Policía. El domingo por la noche los delincuentes volvieron a llamar, si bien utilizando otro canal distinto que pasaba por Madrid. El rescate pedido era de dos millones de euros y el plazo para el pago finalizaba mañana. Antes de esa nueva comunicación, la banda recurrió a una estrategia extraña, producto de la mente pérfida de Rodríguez Pueyo. Los secuestradores se acercaron al entorno (amigos y gente del trabajo) de Rafael, concertando citas personales en lugares imposibles, supuestamente ajenos al control policial. Pueyo, con amenazas directas a la familia, creyó Los agentes perseguían a un muerto; el cabecilla usurpó la identidad de su hermano Hubo una semana de silencio, y la comunicación se reanudó con conocidos y en persona que esas maniobras descolocarían a los investigadores. Se equivocaba porque la táctica de los círculos concéntricos como ha sido definida, no pasó desapercibida para los agentes, que diseñaron su réplica de inmediato. Y además los círculos poco podían decidir sobre si la familia estaba dispuesta a pagar o no. La situación, pese a todo, era aún difícil. Se ponía en marcha el engrasado dispositivo de los casos de secuestro, con las escuchas pertinentes, los seguimientos y, como es lógico, la intervención de los expertos negociadores de la UDEV Central de la Policía, que no sólo asesoran a la familia sino que también aplican sus técnicas para obtener datos clave. A medida que avanzaron las pesquisas la Policía pudo componer el puzzle de la investigación y detectar a todos los implicados en la trama. Ya el pasado lunes un equipo del GEO había sido trasladado a Sevilla y a las dos de la madrugada de ayer se daba la orden de la liberación. La pesadilla había acabado y felizmente: la víctima, liberada y en buen estado; no hubo pago de rescate y los secuestradores estaban detenidos. El empresario fue trasladado a un centro sanitario para que fuera sometido a un examen médico. Estaba bien. Eso sí, cuando aparecieron los GEO se le cambió el color.