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ABC MIÉRCOLES 18- -6- -2008 Cristina Fernández de Kirchner Explosión de protestas populares contra la presidenta argentina por la crisis del campo 31 Israel mata al fundador Hamás desató una campaña de atentados terroristas suicidas en 1994 con una mortandad sin precedentes. Comenzaron entonces las primeras diferencias con Arafat, que veía en estos sangrientos atentados un obstáculo para las negociaciones con Israel. La UE y EE. UU. incluyeron al movimiento islamista en la lista de grupos terroristas. El 22 de marzo de 2004, un ataque con misiles acabó con la vida de Yasín. Triunfo electoral El 25 de enero de 2006 se celebraron elecciones legislativas en Palestina. Hamás ganó y nombró primer ministro a Ismail Haniyeh el 16 de febrero de 2006. Sin embargo, con un Gobierno controlado por los islamistas y enfrentado a los seguidores de Arafat, los EE. UU. Canadá y la UE congelaron todos los fondos palestinos, porque Hamás no reconocía a Israel ni renunciaba a la violencia y los atentados contra civiles. Bloqueo de Gaza Israel impuso el bloqueo a la franja de Gaza hace un año, después de que Hamás consiguiera arrebatar este territorio a la Autoridad Palestina del presidente Mahmud Abbás, sucesor de Arafat y jefe a su vez del partido Fatah, más moderado. Con el acuerdo de ayer, el jefe de Hamás en Gaza, Ismail Haniyeh, confía en que Israel levante las restricciones a la franja, que mantienen en unas duras condiciones a la población. Los palestinos celebraron el XX aniversario de Hamás, en 2007 AFP Olmert o cómo negociar con sus enemigos para sobrevivir El primer ministro israelí se acerca también a Hizbolá y Siria L. L. C. JERUSALÉN. Olmert es el único que necesita respuestas ahora Con tan cruda afirmación, la familia del desaparecido piloto Ron Arad, capturado por la milicia chií Amal en el Líbano en 1986, censuraba ayer en las páginas del rotativo Israel Hayom la frenética ola de negociaciones en la que el primer ministro israelí, Ehud Olmert, se ha embarcado en las últimas semanas. Dos años después de su llegada al poder, el jefe del Gobierno se ha sumergido de repente, y a la misma vez, en las pantanosas aguas del diálogo a tres bandas con tres de los mayores enemigos del país. Ultima un posible intercambio de prisioneros con Hizbolá, que todas las fuentes consultadas creen inminente. Avanza en conversaciones indirectas para alcanzar la paz con Damasco, tan prometedoras en su segunda ronda, cerrada el lunes, que Francia ya propone un apretón de manos con luz y taquígrafos entre el mandatario judío y su adversario Bashar al Assad, el presidente sirio. Y por si fuera poco, ayer Egipto anunciaba el acuerdo para la calma entre el Estado hebreo y los islamistas de Hamás. Ni dentro ni fuera de las móviles fronteras de Israel se escapa que Ehud Olmert atraviesa, quizás, las horas más amargas de su periodo al frente del Ejecutivo. Y que la furiosa actividad diplomática desplegada tan oportunamente puede servir para distraer la atención sobre los problemas que le arras- AP do valioso, la gran moneda de cambio en manos de los islamistas, porque está vivo. Ni el rescate de los dos militares atrapados por Hizbolá 17 días después, Ehud Goldwasser y Eldad Regev, ni el eterno compromiso del Gobierno con la familia del piloto Ron Arad- -perdido en el Líbano a manos de la organización chií Amal en 1986- han removido tantos esfuerzos como los invertidos para traer de vuelta a casa a Shalit. De ellos, como de tantos otros, no hay prueba de vida. Con Shalit, Israel tiene la obligación moral de intentar hasta el final su recuperación, como si él fuera cada uno de los ciudadanos de este país en permanente estado de guerra, que exige puntualmente a cada hombre y a cada mujer tres años de servicio en un Ejército del que todos se sienten parte. El primer ministro, Ehud Olmert, dijo hasta la extenuación que cualquier acuerdo con los palestinos debería incluir la liberación del soldado cautivo. Hamás quiere un millar de prisioneros a cambio. El presidente sirio, al Assad, ayer con su mujer en Nueva Delhi tran en picado. La quinta investigación emprendida contra él por corrupción- -sobres de dinero, hasta 70.000 dólares, para sus campañas procedentes de un multimillonario norteamericano- han derruido su popularidad, han abierto la caja de los truenos en su frágil coalición de Gobierno y han lanzado a su partido a preparar primarias para sustituirle. Pero su mensaje es que las negociaciones abiertas sólo pueden AFP continuar con él. En Israel se espera el estreno de un documental, Ehud Olmert en zapatillas diseñado para tratar de reparar la imagen de entregado hombre de Estado del primer ministro. Una maniobra inocente. No tanto que, para darse un balón de oxígeno político, el primer ministro esté dispuesto a liberar al carnicero libanés Samir Kuntar si con ello se garantiza el esperado canje con Hizbolá.