Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
40 INTERNACIONAL DOMINGO 15 s 6 s 2008 ABC El símbolo que protege Sarkozy Después de una carrera vertiginosa hasta el círculo íntimo del presidente, la ministra de origen magrebí pierde influencia y es blanco del ataque de la oposición. El mandatario sale en su defensa POR JUAN PEDRO QUIÑONERO PARÍS. La ministra de Justicia francesa, Rachida Dati, se encuentra en el corazón de todas las tormentas pasionales y políticas que agitan las aguas pobladas de tiburones por donde el presidente, Nicolas Sarkozy, intenta llevar a buen puerto su proyecto de ruptura con veintitantos años de inmovilismo de izquierdas (François Mitterrand) y derechas (Jacques Chirac) Hija de un padre albañil pobre, marroquí, inmigrante, y una madre argelina de otros diez hermanos, Rachida Dati es la primera hija de inmigrantes que llega a la cúspide del Estado; tras una carrera fulgurante, que tuvo valedores de excepción, como Simone Veil (la primera presidenta del primer Parlamento europeo elegido a través del sufragio universal) Comenzó a pagarse sus estudios al trabajar como vendedora a domicilio y enfermera, antes de empezar a tener algunos modestos diplomas de contabilidad y gestión, que culminaron con un diploma jurídico conseguido sin gloria: en una promoción de 154 alumnos, en la Escuela de la Magistratura, se clasificó en el puesto 116. Sin embargo, su simpatía, su determinación, incluso su belleza y capacidad de trabajo (sin grandes estudios, pero con muchos diplomas) le permitieron entrar en numerosos gabinetes empresariales (Matra) y bancarios (Berd) apoyada al más alto nivel jerárquico. Antes de comenzar a trabajar para Nicolas Sarkozy, como asesora para asuntos de inmigración, en 2002, Rachida Dati ya había pagado su última deuda con la herencia familiar: un matrimonio impuesto por sus padres (1992) que ella rompió dos años después, para ganar una libertad que continúa preservando con pudor extremo, sin que su vida familiar haya perdido, para ella, una temible importancia. En el terreno familiar, dos de sus hermanos fueron detenidos, inculpados y encarcelados cuando ella era ya ministra de Justicia. En el terreno político, la carrera de Rachida Dati es indisociable de las intimidades más íntimas de todas las mujeres que han rodeado a Sarkozy durante la última década, comenzando por Cecilia Ciganer ex Sarkozy. Cecilia llegó a decir de Rachida: Es algo más que un amiga, es una hermana para mí Intimidad temible, cuando la pareja Sarkozy- Cecilia entró en crisis y Rachida hablaba a diario de las más íntimas intimidades con ambos. Esa intimidad ya le había valido a Rachida ser catapultada al cargo noble de ministra de Justicia, una de las máximas autoridades en la jerarquía del Estado. Como titular de Justicia desde la llegada al poder de Nicolas Sarkozy, Rachida Dati es, al mismo tiempo, un símbolo, un desafío y un ejemplo de intimidad. Símbolo de la nueva Francia capaz de integrar a sus inmigrantes. Desafío, el de una joven sin experiencia, al frente de un ministerio capital. Modelo de intimidad: nadie como ella ha conocido los íntimos pasillos por donde Sarkozy ha deambulado con predadores objetivos políticos y carnales. Esa intimidad le dio a Rachida Dati una fuerza temible durante los primeros meses de la presidencia Sarkozy. Ella fue la mujer más influyente en el presidente, después de su esposa. Rota la pareja Sarkozy- Cecilia, el presidente encontró muy pronto otros brazos donde buscar consuelo. Pero en el nuevo lecho amoroso del presidente se tramaron nuevas relaciones de fuerza. Rachida Dati y Carla Bruni se conocieron en el Elíseo, durante las navidades de 2007, cuando la actual esposa del presidente sólo era su amante. Paseando juntas por las habitaciones privadas de la residencia del jefe del Estado, la pareja se detuvo ante el lecho del dormitorio presidencial. Con cierta sorna, sonriendo, ¿en broma? Carla Bruni le habría dicho a Rachida: A ti no te hubiera importado meterte en esa cama, ¿eh... A partir de ahí, no es un secreto que Carla Bruni se ha convertido en un personaje de Estado. Su influencia sobre Sarkozy, en el lecho y fuera del lecho, es motivo de incontables análisis. Rachida Dati, por el contrario, ha perdido influencia. Antes de la boda, la ministra de Justicia se tomó la libertad de llamar a Sarkozy a su teléfono personal, antes de las nueve de la mañana. Pero fue Carla quien respondió: Querida, el presidente está a punto de casarse. No debes volver a llamarlo a estas horas Conocidas y contadas por lo menudo, en las cenas del París político y periodístico, anécdotas de ese tipo han terminado por erosionar la credibilidad personal de la ministra de Justicia, víctima de ataques brutales de la oposición socialista (lo que es normal) y algunos embozados espadachines de la mayoría conservadora. Rachida Dati impuso a paso de carga sus primeras reformas judiciales. Tras la llegada de Carla Bruni al Elíseo, la ministra de Justicia debe batallar con rudeza para defender sus posiciones. Ganó a campo abierto la alcaldía del distrito VII de París en las últimas elecciones municipales. Pero Sarkozy se ha visto forzado a salir en su defensa en varias y agrias disputas internas, entre su guardia pretoriana y los mosqueteros de la mayoría parlamentaria. Símbolo de la nueva Francia, acosada, quizá perseguida por los más oscuros pasillos del poder, Rachida Dati continúa siendo una figura intocable. Su caída en pública desgracia minaría uno de los pilares del sarkozysmo. Sin embargo, su gusto personal por el lujo, la alta costura, la intimidad bien guardada de su vida sentimental, de mujer más madura de lo aparente (cumplirá 44 años el mes de noviembre próximo) la convierten en un blanco ideal de todas las insidias y bajas maniobras de corte. RACHIDA DATI En el dormitorio presidencial DE UN BARRIO HUMILDE Nacida el 27 de noviembre de 1965 en Saint- Rémy (París) creció en el barrio humilde de Saint Jean y empezó a trabajar a los catorce años De padre marroquí y madre argelina, tiene diez hermanos y la triple nacionalidad En 1987 retomó sus estudios y se graduó en administración de empresas. Luego obtuvo el título de magistrada Nadie como la titular de Justicia ha conocido los íntimos pasillos por donde Nicolas Sarkozy ha deambulado Con el triunfo electoral de Nicolas Sarkozy en 2007, se convierte en la primera persona de origen magrebí que ocupa un ministerio en Francia