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ABC DOMINGO 15- -6- -2008 La candidatura de Obama a la Casa Blanca resucita las aspiraciones del black power 37 LOS PERDEDORES DEL NO IRLANDÉS Brian Cowen Primer ministro de Irlanda A pesar de su probada popularidad, Cowen ha quedado a los pies de los caballos en su propio país. Ha hecho campaña a favor teniendo el apoyo de todo el espectro político y ha perdido el referéndum. Nicolas Sarkozy Presidente francés Francia fue el primer país que dijo no a esta reforma. Parece que el destino ha reservado a este país la responsabilidad de resolver el entuerto tres años después. Sarkozy esperaba otra presidencia más fulgurante. Javier Solana Alto Representante El incombustible Secretario General del Consejo tiene un puesto hecho a su medida en el Tratado de Lisboa, al que deseaba dejar su impronta personal. Sin Tratado, ahora todo es una incógnita. José Manuel Barroso Presidente de la Comisión Todo estaba encajando para abrirle las puertas a un segundo mandato como presidente de la Comisión, en una Europa que se gobernaría con las reglas de un Tratado que lleva el nombre de la capital de su país. Pero... La rebelión del tigre mimado Una paradoja más de la difícil construcción europea: Irlanda, el país más beneficiado por sus ayudas, que le han permitido un crecimiento casi único, frena la integración. La sobrevenida crisis y la obligada conversión de receptor a donante, explican el no POR EMILI J. BLASCO ENVIADO ESPECIAL DUBLIN. Desde la atalaya acristalada que corona la fábrica de la Guinness se tiene una espléndida vista de Dublín. En varios puntos cardinales se divisan grúas que levantan modernos edificios. La capital irlandesa no es de atractiva arquitectura, pero el dinero se ve en sus accesos y algunas de sus calles: las subvenciones de la Unión Europea ha pagado autovías y el desarrollo económico que ha facilitado la pertenencia a la UE ha llevado al boom inmobiliario. La economía irlandesa ha crecido muy por encima de la media europea. En los años noventa, el crecimiento rondó el 7 por ciento del PIB. Luego siguió a un ritmo del 5 por ciento, cifra registrada aún en 2007. Pero la crisis internacional también le está afectando, y para este año se prevé un crecimiento de sólo el 2,3 por ciento. El tigre celta parace exhausto. Este fin de la bonanza también va acompañado del cierre del grifo de las subvenciones europeas. De ser receptor de ayudas- -ha recibido 55.000 millones de euros desde su ingreso en 1973- -tiene que pasar a contribuyente. Esos dos cambios de rasante explican parte del voto contrario al Tratado de Lisboa. La entrada de catorce euros a la antigua factoría de cerveza, en el centro del imperio Guinness, incluye una consumición gratis en el Gravity Bar, situado en la azotea. La pinta es con Donald, un amigo dublinés de 35 años. Es el día siguiente del referéndum. Donald votó no Siempre se ha pronunciado a favor de la UE, pero esta vez cree que en una Europa de 27 miembros, países pequeños como Irlanda no tienen ningún poder decisorio. ¿Qué ha ocurrido para que los irlandeses votaran a favor de Niza en 2002, tras un primer rechazo debido a la escasa parti- El empujón europeo Crecimiento. Cuando ingresa en la CEE en 1973, Irlanda es el país más pobre. Durante trece años, su economía es débil y crece a una media del 2 Empiezan a llegar fondos europeos, y de 1990 al 95, el país crece al 5 (media) Entre el 95 y 2000, al 7,2 Aún en 2007, creció un 5 PIB per cápita. Al final de la década de los 90, su PIB per cápita alcanzó 25.500 dólares, en términos de paridad de poder de compra, más alto que Reino Unido (22.300) y Alemania (23.500) según The Economist el que de pronto los irlandeses se descubren invitados de piedra. Somos sólo el uno por ciento de la población. ¿Quién nos va a tomar en cuenta? ¿Ya no tendremos un comisario? Otros van a decidir por nostros REUTERS cipación, y ahora se pronuncien claramente en contra de Lisboa? La Irlanda de hoy es un país con fuerte inmigración, especialmente del Este de Europa, y se asoma al abismo de la crisis económica, dos asuntos desconocidos hace seis años. Además, la UE de hoy ya no es la Europa de los 15, sino un club con un número de miembros que comienza a ser muy elevado. Para Donald, Lisboa pone sobre todo de manifiesto un desmesurado proyecto europeo en Como una injerencia se ha visto la posibilidad de una armonización fiscal que cuestione uno de los principales instrumentos del éxito económico irlandés: un impuesto de sociedades de sólo el 12,5 por ciento, frente al 24,5 por ciento de media en la UE, que ha atraído a numerosas multinacionales, especialmente del sector farmacéutico y las tecnologías. De acuerdo con los votantes del no si la crisis llega también a Irlanda, qué mejor que los irlandeses puedan ser dueños de una medidas que tan bien les han ido hasta ahora. La mayoría de quienes han rechazado el Tratado dicen querer seguir en la UE. Los principales partidos de la oposición en Irlanda, que junto con el Gobierno eran partidarios del sí ya han advertido que no aceptarán otro referéndum de repesca. Y nadie desea oír hablar de una Europa de dos velocidades. El único valor seguro en este Dublín de futuro incierto es la Guinness. Dueños de sí mismos