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88 CIENCIA FUTUROsSALUD y www. abc. es salud SÁBADO 14- -6- -2008 ABC Jugarse la vida en un bocado Un jugoso melocotón puede acabar con la vida de una persona sana, al menos en apariencia. Las alergias a alimentos afectan cada vez a más personas. Las nuevas vacunas que se ensayan son su esperanza POR NURIA RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Haga la prueba y cuando vaya a un supermercado fíjese en las personas que miran con cuidado las etiquetas de los envases. Lo hacen con tanto esmero que casi parecen estudiárselas. No buscan su contenido calórico, sino su composición. La compra para los alérgicos a alimentos se convierte en una pesadilla que desgasta día a día a las familias. No es tan fácil como desterrar del menú lo que no se tolere. Lo difícil es huir de estos productos cuando se esconden en los ingredientes de los alimentos elaborados. Y más cuando lo que está en juego es muchas veces la vida de un ser querido. Las reacciones por alergia a los alimentos puede causar desde problemas tan inocentes como un pequeño salpullido hasta un shock anafiláctico potencialmente fatal, si no se trata a tiempo. Esta reacción afecta a varios órganos a la vez, La piel, los bronquios, el aparato digestivo... Actuar a tiempo es fundamental porque existe un antídoto muy eficaz, la adrenalina. Pegada a ella viven muchos alérgicos para neutralizar las reacciones más agresivas de su organismo. Los casos dramáticos, en los que no se llega a tiempo, son anecdóticos, sin embargo enseñan a tomar en serio una alergia alimentaria. Los alergólogos siempre tienen historias para no dormir. Como la del jugador de rugby, Ramiro de Loyola, que moría por una reacción a un marisco que se coló en su comida. O el de una niña de 12 años de Valencia, alérgica a los frutos secos, que no sobrevivió tras tomar una ensalada. A su plato le habían retirado los piñones que podían causarle daño, pero las hojas de su lechuga había estado en contacto con ellos. Sólo bastó esa cercanía para provocarle una reacción fatal. Lo más difícil de los alérgicos a los alimentos es que no hay una cantidad segura de producto que puedan tolerar. Reacciones muy graves se pueden producir con la presencia de trazas explica Eulalia García, vicepresidenta de la Asociación Española de Padres y Niños con Alergia a los Alimentos (Aepnaa) Desde esta asociación se mira casi con envidia a los celiacos, intolerantes al gluten, que no se juegan la vida en cada bocado. El mejor tratamiento para estos alérgicos tan especiales es identificar el origen de su alergia y huir del alimento en cuestión. Si tienen mala suerte y sufren una reacción grave, sólo les queda recurrir a un autoinyector de adrenalina, o antihistamínicos cuando la reacción es menor. Ninguna de estas opciones cura a los pacientes, aunque les mantienen a salvo y sin molestias. Aún no existen vacunas eficaces, como las que previenen las crisis de las alérgicos al polen o al pelo de los animales domésticos. Pero están en el horizonte. En Estados Unidos ya se prueba una vacuna contra la alergia del cacahuete. En España también se ensaya con una inmunoterapia sublingual para tratar la alergia al melocotón y la de avellana, con muy buenos resultados asegura Ernesto Enríquez, alergólogo del Hospital General de Castellón. En este centro, en colaboración con otros equipos del Instituto Universitario Dexeus y el Hospital Dr. Trueta de Gerona, se ha realizado el primer estudio con resultados satisfactorios para controlar las reacciones a la avellana Después de cuatro meses de tratamiento diario, logramos que los pacientes tratados adquirieran cierta tolerancia. No podían consumirlos sin control, pero sí hasta 20 gramos, entre 15 y 20 avellanas. Lo que necesitamos saber es si la tolerancia perdura a largo plazo El problema de contar con vacunas para cada alergeno es que muchos de los afectados tienen alergia a más de un alimento y no podrían recibir tantas vacunas. Por eso se trabaja en tratamientos que puedan dar una respuesta global. Quizá la respuesta esté en la medicina tradicional china. La Agencia del Medicamento de Estados Unidos está a punto de autorizar un ensayo clínico para comprobar la eficacia de un preparado de siete hierbas utilizadas por la medicina china. Cinco dosis de este cóctel herbal pueden evitar la reacción al consumo de cacahuetes. Al menos en ratones y durante 14 semanas. Los experimentos con este preparado sólo se han hecho con modelos animales. Esta investigación se presentó en el Congreso de la Academia Europea de Alergología, celebrado esta semana en Barcelona. En teoría, este preparado podría funcionar para otros tipos de alergia, aunque aún debe demostrarlo en próximos estudios cuenta Enríquez. Otras investigaciones también buscan una vacuna panalergénica, válida para numerosas alergias alimentarias. Sería útil para los alérgicos al pescado, a frutas de árboles de la familia de las rosáceas (manzanas, peras, melocotón, cere- Medicina china Luchar contra la reacción Una vacuna, probada en España, contra la alergia de la avellana logra que los alérgicos toleren hasta 20 frutos Se busca una vacuna que evite al mismo tiempo la alergia al pescado, la fruta y los frutos secos Un negocio millonario emergente para la industria alimentaria Mamá, ¿donde están mis yogures? Eulalia todavía se emociona cuando se acuerda cómo su hijo, alérgico a la leche, intentaba encontrar unos yogures que pudiera comer. Lo preguntaba delante de una preciosa y gigante estantería de una gran superficie comercial. Pero entre las decenas de marcas y sabores no había ninguno apto La fabricación de alimentos especiales para alérgicos se está convirtiendo en una nueva oportunidad de negocio para buena parte de la industria en muchos países, a medida que crece el número de afectados. En Estados Unidos ya lo es, pero en España aún está dando sus primeros pasos. En nuestro país aún es difícil encontrar alimentos libres de huevo y leche y cuando los encuentras son excesivamente caros, Un yogur especial no cuesta menos de un euro y un bote de leche hidrolizada no baja de los 48 euros y apenas dura dos días asegura Eulalia García, vicepresidenta de Aepnaa. ABC